miércoles, 17 de enero de 2018

THE MAGNOLIAS:" OFF THE HOOK" 1991


¡Qué gran pequeña banda los Magnolias! Los de Minneapolis dejaron en los ochenta, buen sabor de boca en una escena local comandada por The Replacements y Hüsker Dü con el seminal "Concrete Pilbox", un vehículo en el que el Punk chirriaba rabioso más que el Pop que empezaría a enseñar sus dientes en "For Rent", un estupendo segundo disco que contenía varios perdigonazos Ramonianos y cromáticas salvas de Power Punk Pop.

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"Dime Store Dream", cierra su periplo 80´S y su estancia en el sello local indepe "Twin Tone", la casa de los primeros Replacements o Soul Asylum, una disquera preparada para dar la cara por las bandas de "Las Ciudades Gemelas"y sacar su mala baba plasmada en vinilo.

Después, la banda se expande para crecer y busca cobijo en otra discográfica indie, la californiana "Alias Records". Estamos en el 91, cuando el huracán Grunge está apunto de hacer saltar por los aíres la escena norteamericana, y es el momento en el que publican "Off The Hook", su clásico, su mejor disco, uno de los mejores discos de los noventa y de la historia del Power Pop.

El sonido del álbum es inmejorable. El Power Pop ahora si infecta los surcos del disco como la pus, dejando al Punk borboteando en medio de la herida.

La voz de John Freeman, guitarra y líder, es una delicia; rasposa e hiriente por momentos, pero delicada al máximo. "When I´m Not" es la gema del disco, vale quilates, por la voz que cautiva y por unas guitarras tan aparentemente sencillas como letales.

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"When I´m Not" es esa canción que quieres tener en tu recopilatorio de Power Pop, que va a sonar después de una de los Posies y antes de los Real Kids. La música de los Magnolias siempre ha tenido ese punto que me recuerda a las bandas de John Felice; The Real Kids, Taxi Boys...

El Punk como ya señalamos fluctúa entre el emocionante Pop agridulce de "Don´t Pack It In" y el Power Pop nervico de "Matter Of Time". De mano "Hello Or Goodbye", con sus maneras a lo The Jam repleta de fuerza e inmediatez.

"Take My Way", es otra de las historias cargadas de furia que nos dan los Magnolias con unas guitarras muy afiladas y un cuasi ronco John Freeman, recuperando el brío de su segundo y tercer trabajo. "Complicated Fun," ese homenaje a The Buzzcoks, Undertones y  tantas otras bandas Punk británicas alumbradas por el don de la melodía que son adoradas por estos hermanos pequeños de los Replacements.

Me podría tirar un buen rato hablando sobre el encanto subliminal de "My Little Flame" o del sabor amargo de "Playin´To Win", o de la emoción que vuelvo a sentir cuando suena nuevamente "Up The Ladder" en mi tocadiscos, pero lo mejor es que tu lo compruebes por ti mismo, no te engaño, hay pocos discos como "Off The Hook" ahí afuera; sal, compruébalo y disfrútalo.


miércoles, 10 de enero de 2018

L.A. GUNS: "L.A. GUNS" 1988 Treinta Aniversario


La de L.A Guns es una de esas historias de entrañables perdedores, de amor/odio entre cantante y guitarrista lastrada además por la eterna amargura de éste último al ver cómo pudo haber sido parte de algo tan multitudinario y exitoso como Guns & Roses. 
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Lewis y Guns han demostrado que, a lo largo de la tan tumultuosa como errática y también brillante trayectoria de la banda, ambos se necesitan. Y empezaron a constatarlo hace ya treinta años con la publicación de su debut. El disco homónimo es un trabajo que cualquier fan del rock duro más macarra, sucio y pegajoso debería tener en sus estanterías.

Quien esto escribe acababa de entrar en la adolescencia  y se encontraba a mitad de octavo de EGB, y si para mí y aquellos primerizos amigos que descubríamos el rock no era suficiente que nuestros padres vieran las pintas de estos tipos al ver la parte de atrás del disco para que pusieran una mueca de desaprobación, lo era poner la aguja en el vinilo, que sonara un rápido, duro y desafiante "Show no mercy" o que te escucharán cantando el estribillo de "Sex action" con los gestos lascivos y sucios que un batallón de hormonas en plena ebullición respaldaban.
Adiós para siempre a lo que todavía podía quedar del niño inocente, aquí están estos cinco tipejos con sus pintas de degenerados para corromper la moral y las buenas costumbres. Y para echar más leña al fuego pongamos el vídeo de la peligrosa "One more reason" con su violencia gratuita, pistolas y ese Tracii subido al capó del coche escupiendo sangre al parabrisas mientras hace su solo. ¡Quería una guitarra, una chaqueta de cuero, llevar esos pelos imposibles y tocar como Tracii Guns!. De Tracii diría que es el mejor de todos aquellos guitarristas del género y tenía tan buen gusto para hacer una pequeña acústica como "Cry no more" como técnica e influencia del añorado e irreemplazable Randy Rhoads para hacer unos solos geniales. Pero también quería cantar con ese tono a veces roto y, la mayor parte del tiempo, chulesco pero con clase del genial Phil Lewis.
No sé la de horas que pasé exprimiendo este disco una y otra vez, te agarraba del cuello pero también te hacía bailar como un poseso con ese "Nothing to lose" en el que metían un saxo que por entonces uno consideraba de todo menos rockero pero aquí era bienvenido. El único descanso que te daba era "One way ticket", una balada que te hacía sentir melancólico pero duro y auténtico. Para cuando llegaba "Down in the city" empezabas soltando un ¡hey, hey! puño en alto con los primeros compases machacones y cuando el grupo cambiaba el ritmo tocaba bailar como un macarra otra vez antes de corear con más chulería el estribillo. Sí, chulería es la palabra clave.
Treinta años después está claro que uno de adolescente ya no tiene nada físicamente, pero emocionalmente este disco sigue rejuveneciéndote cada vez que lo escuchas y, con independencia de la edad a la que uno lo descubriera, su vigencia sigue en pie y es una pieza fundamental para entender una escena y estilo en el que marcó una época.

Alberto H.S. Albytor 


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martes, 2 de enero de 2018

2017: DIEZ DISCOS QUE DEBES ESCUCHAR DEL FALLECIDO AÑO

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Después de muchos años estos forajidos de las colinas de Hollywood vuelven con un disco imparable de principio a fin. Todos los valores por los que fueron conocidos hace casi 30 años siguen intactos. Por momentos Sleazys, Punk Rockeros o indómitos Cow-Punks. De Junkyard sabíamos que encima de un escenario no les para ni un mercancías descarriado; en disco tampoco!

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Otros antediluvianos del Rock que vuelven haciendo honores al título del disco. Cyril Jordan y Chris Wilson han optado por cruzar los cables que unen "Teenage Head" con "Shake Some Action" y el resultado no podía ser más fastuoso. Canciones que llegan al alma y melodías sublimes que destilan Rock And Roll y Power Pop a partes iguales que hacen honores nuevamente a una banda de auténtica leyenda. Los efluvios clásicos de Byrds, Beau Brummels o Standells se estrellan con sonidos mayestáticos marca de la casa y a otros que recuerdan a los mismísimos Blue Öyster Cult del "Don´t Fear The Reaper".

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Si hay un señor que se merece todo nuestro respeto y admiración es Dan Baird. El de los Georgia Satellites es uno de los tipos más íntegros y auténticos del Rock And Roll Business. Si alguien pensaba que podía fallar sin Homedade Sin, su última banda de acompañamiento, lo lleva claro. El guión como no podía ser de otra manera no cambia; Rock And Roll amplificado, Southern y Boogie Rock sin resquicios. Abstenerse possers e irredentos Indies gafapastosos.


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Los norteamericanos son leyendas del Rock de garaje. En directo solo los Fleshtones son capaces de llevárselos por delante y en disco acaban de publicar su mejor trabajo. Dan The Proffesor sigue comandando un combo que no solo bebe del inagotable manantial Sixties Punk que embelesó a The Cynics o Chesterfield Kings. En "Tally Ho!", aparte de las típicas embestidas del género, THE WOGGLES pasan la fiesta del escenario a un vinilo que vibra hasta en los interludios de las canciones. Música tan aparentemente sencilla como atemporal. Será un clásico de su estilo, al tiempo.

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Adelantándose 16 años a la historia del disco que ocurre en el 2033, los clásicos Styx retornan con un disco concepto sobre el viaje al planeta rojo y lo que supone para los tripulantes de una "The Mission" magnífica de principio a fin. James Young y Tommy Shaw son los Kirk de todo lo que ocurre en un disco que retoma los vibrantes momentos que la banda dejó en los gloriosos días de "Pieces Of Eight" pero sin las estridencias de Dennis De Young. El otro ilustre superviviente de tan vetusta nave el bajista Chuck Panozzo. "The Mission" es un disco para escuchar sentado sin perderse un solo detalle de lo que pasa a través de nuestros oídos al cerebro; sigue siendo Rock clásico elaborado con el cuidado y la dedicación que solo los grandes reposteros del Rock saben hacer.

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BSR se han convertido en algo más que en un tributo a la banda de Phil Lynott. Heavy Fire con diez potentes himnos heavy rockeros lo demuestra desde el primer guitarrazo. Hablando de guitarras, Damon Johnson cumple los dictados del sagrado Lizzy Scott Gorham que sigue ofreciendo su gran gama de pirotecnias por las que es famoso desde mediados de los 70. Ricky Warwick ya se torna insustituible para unas canciones notables que le van como anillo al dedo a su aguardentosa voz. Un ocho sobre diez.

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Un artista de moda dentro del Country Rock americano es este señor nacido en el 78. No es extraño si uno escucha cualquiera de los dos volúmenes musicales que ha editado este 17. En el primer volumen, condensa en 32 minutos emociones lo bastante intensas como para darse por satisfecho; si no has quedado conforme, exigente lector, hazte con el volumen 2 para seguir disfrutando de entre otras cosas, la voz de este músico; profunda y emocionante como pocas en la actualidad, hasta un Grammy se ha llevado. Las nueve canciones de este primer volumen son una carretera americana repleta de baladas y medios tiempos, con alguna carretera secundaria al Rock And Roll. Las mandolinas y el Pedal Steel, las voces a dúo con su señora recorren de este a oeste y de norte a sur la tradición del US Rock tradicional inventado por Gram Parsons. Produce el curtido Dave Cobb.

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El Rock melódico entra entre los destacados del año de la mano de estos ilustres veteranos. Incansables, suman una nueva muesca a su dilatada carrera discográfica y lo hacen con una colección de canciones que van de lo entretenido a lo estupendo. El Rock de estadio siempre ha sido la fuente de Night Ranger que siguen ofreciendo estribillos pletóricos y veraniegos con guitarras Hard Rockeras en la cobertura. Pinceladas aoreras y Power Pop endurecido lucen sus mejores galas en un disco al que siempre es fácil volver.

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El miembro de los power poperos Star Collector nos regala once luminosos cortes que te harán vibrar sin que te des cuenta. Caer presa de melodías que buscan la perfección melódica sazonado con guitarras duras cuando es menester parecerá lo más normal según vayan cayendo unas canciones  deudoras de los Beatles, la ELO, Enuff Z Nuff o los tremendos Jellyfish. "Better From Here" es un trabajo de esos que deja siempre la sonrisa marcada en el rostro del que lo recibe. Una pena que hasta el momento no haya soporte físico para unas canciones que lo merecen y que en la época en la que The Romantics o The Cars estaban en la cresta de la ola surfearían en ella sin problemas.

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Asturianos y de Sotrondio para más señas. "Colegas" es su tercer larga duración y pueden, deben de estar orgullosos de las canciones que han grabado. No es fácil decantarse por una de las lenguas madres y adaptarla al Rock And Roll clásico setentero que practican y encima salir airoso. Los Tal no aprueban, sacan un notable rockanrolero entre influencias de los Humble Pie, Faces, Black Crowes, recordando incluso a los mejores M-Clan dentro de un álbum super recomendable.