jueves, 21 de diciembre de 2017

BLACKFOOT: "HIGHWAY SONG LIVE" 1982

Alguien comentó en el 82 que la música de este "Highway Song Live" era veneno sin antídoto; y tiene toda la puta razón del mundo. Los Blackfoot con una de las unidades móviles de los Rolling Stones, la liará parda en el Reino Unido, estableciendo uno de los pactos de sangre público-banda más auténticos de la era dorada del Heavy Rock.

2017

Imaginad a unos tipos del sur de los States llegando a la fría Gran Bretaña del año 80 para abrir para los Scorps y salir sorpresivamente a hombros como si de unas leyendas del balompié británico se tratasen.

Hasta el mísmisimo Lemmy Kilmster alucinó con el atronante directo de la banda y les espetó aquello de "¡Hijos de puta, qué jodidamente grandes sois!" Algo que imagino inflaría de orgullo los pectorales de aquellos cuatro yankees tan bien recibidos en la corte del Rey Arturo.

La cosa no quedó en esa mera visita, y el romance con las islas se convirtió en sexo duro cuando Rick Medlocke, líder de la banda y ahora parte de la hermandad sureña Lynyrd Skynyrd gritó "¡A la mierda con los States y que les jodan bien!!" propiciado por la pasividad que la banda producía en su país de origen.

Y Blackfoot la liaron tan gorda como "Toro Sentado" en "Little Big Horn", arrasando con el material que englobaría esta bomba termo nuclear de Heavy Rock sureño que es "Higway Song Live".
El disco es un "Tour de Force" decibélico desde el inicio con el clásico de la banda "Gimme Gimme Gimme". Totalmente normal que Lemmy fuese fan a muerte de estos lores del Sur.

2017

El ambiente que se escucha y palpa en "Every Mand Should Know (Queenie)", "Good Morning" y "Dry County" con el público británico entregado a los guitarrazos de Medlocke y Harguett, el bajo asesino y Heavy Metal de Greg T Walker o los tambores de guerra de "Thunderfoot" convierten a este disco (si es vinilo mejor!) en uno de los álbumes más míticos y cañeros de la era metálica.

Miles de irredentos fans de la "NWOBHM" llevados en volandas por la energía de la máquina sureña que les hostia con el "Rollin Tumble" del gran Elmore James. Ni los más "Red Necks" del Sur profundo estadounidense fliparán como los hijos de la Pérfida Albion al son de "Fly Away", "Road Fever" o "Trouble In Mind".

Blackfoot remata a un respetable completamente noqueado por el ruido Southern-Metálico de "Train Train" y "Highway Song", que es capaz de reaccionar y les devuelve la moneda entonando "Howay The Lads", con la complicidad instrumental del sorprendido cuarteto.

Londres, Edimburgo o Newcastle son tres de las ciudades que recogen el frenesí sónico de discos de la talla de "Strikes" o "Marauder", pero obviamente no fueron las únicas; Glasgow fue otra de las premiadas, con un teatro abarrotado y que vibró de tal forma que a la banda le pareció caérsele encima, sensaciones que uno se imagina cada vez que se pincha este monstruoso álbum en vivo.

El Hijo de Ron Keel


miércoles, 13 de diciembre de 2017

SOCRATES DRANK THE CONIUM: "ON THE WINGS" 1973: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 21


2017


¿En Grecia había Rock Duro? Pues como aquí amigos míos, más bien poco pero de calidad. Si buceas por las catacumbas rockeras del país Heleno no puedes dejar pasar a los Socrates Drank The Conium, banda que tenía su radio de acción en la capital Atenas. 

La formación estaba liderada por el guitarrista Yannis Spathas, un músico fuera de serie como podréis comprobar al escuchar cualquiera de los discos de la banda y este "On The Wings" especialmente. A mi me ha llamado la atención casi tanto como el brutal guitarreo de Yannis la voz Vedderiana de Antonis Tourkogiorgis, con un timbre bastante inusual en aquellos tiempos donde los agudos a lo Plant o Gillan eran la nota predominante de los estilos duros. 

Los Socrates como muchas de las bandas que debutaron en el último año de la década sesentera apostaban por un sonido Heavy Blues marcado por la música del trío Cream y por el grupo de Jeff Beck, por supuesto que para que eso ocurriese la banda debería de tener una base rítmica de enjundia y un guitarrista de nivel, algo que los Helenos poseían.

"On The Wings" es el tercer disco de la banda, lo hemos elegido principalmente por su originalidad; en él, el combo se distancia del sonido Power Trío creado por Cream y apuesta por un sonido intrincado, sofisticado y muy poco convencional, para ello aumentan el número de miembros en sus filas a cuatro con la inclusión de un segundo guitarrista, el también Heleno Gus Doukakis.

A los elementos Heavy Blues que flotan en el ambiente general, los músicos proyectan sombras de Jazz y Prog conjuntadas con Heavy Rock potente y veloz. En el ambiente general de las canciones flota una sensación de Proto NWOBHM producida por una vertiginosa y trepidante base rítmica que se adelantaba tres años a lo que Judas Priest nos ofrecería en su segundo disco, el magistral "Sad Wings Of Destiny".


Los cambios de ritmo a lo largo del álbum son variados y sorprendentes, y la gama de riffs y punteos ofrecida por Spathas un auténtico espectáculo, todo dentro de una producción muy notable sobre todo siendo conscientes de que hablamos de un producto Made In Grecia, no de un trabajo grabado en uno de los míticos estudios británicos o norte americanos de la época, o con la unidad móvil de los Stones, esto era el sur de Europa en los primeros setenta colegas.

Dos años más tarde, Sócrates volverían con "Phos", con la producción de Vangelis que colaboraría además en la composición de varios de los nuevos temas grabados, lo que supuso un cambio en la dirección sónica del formidable conjunto griego.
2017
Artimus Alistair Babayobski




lunes, 4 de diciembre de 2017

THE GRUESOMES: "Flequillos, Pelis De Terror y Guitarras Fuzz"

2017

Los 80 no solo fueron un festival de melenas cardadas e imposibles que olían a Laca a kilómetros, los pelos a los Brian Jones o a lo Johnny Ramone fueron una constante, lo que pasa es que no salían en la Mtv, lo hacían en fanzines o en revistas underground.

En norteamérica brotaron grupos de melenudos ye-yes desde New York a Los Ángeles pasando por Pittsburgh, formaciones como Chesterfield Kings, las féminas Pandoras o The Cynics van a labrar su camino con sus guitarras Vox y sus órganos Farfisa.

En Canadá tenemos a cuatro chavales que no llegan a los 20 tacos fans del show de Los Picapiedra que montan su grupo de Garaje al que le ponen el nombre de los vecinos de Wilma y Pedro: En los países anglos conocidos como THE GRUESOMES.

Y así, con poca pericia pero con muchas ganas, los cuatro chavalotes se las apañan para afinar primero y para destrozar los tímpanos de sus vecinos de Montreal a base de ruidosas revisitaciones de clásicos de mediados de los 60.

 Luego, poco a poco van atreviéndose a componer sus propias historias a base de cortar, troquelar y pegar un poco de los Stones y Bod Diddley y otro poco más de Dowliners Sect, Standells o cualquier tunante que osase aparecer en los archivos sonoros de los volúmenes sonoros del Pebbles u otros insanos artefactos del Sixties Punk.

Con más ganas que arte publican el corrosivo EP "Jack The Ripper" en el 85 para el sello "Primitive", casa de bandas locales como The Sherlocks, Mongols o The Brood que también publicarían material bañado en fuzz durante esos años.

Las tres rodajas de Sixties Punk publicadas llaman la atención de los capos del pequeño sello "Indie" "Og Music" que les contrata y les editará tres discos con parte del mejor y más alocado Garaje Punk revivalero de aquellos lejanos ochenta.

El primer vinilo (solo fue editado originalmente en este formato) lo lanzan al mercado en el 86 con la banda demostrando claramente cuales son sus influencias musicales y visuales. Al añadido 60´s de su música hay que agregar el de su imagen y portada, con una lograda carpeta digna de "La Familia Monster" o del Motel de "Norman Bates". 

2017

Con "Tyrants Of Teen Trash" los jóvenes "niñodélicos" del fuzz canadiense quieren ponerse a la altura de Miracle Workers o Lyres, veteranas bandas de Garaje americanas que sin embargo demuestran mucho más empaque como instrumentistas que nuestros cuatro neófitos.

Pese a todo, las carencias se suplen con trece temas que van como un torrente entre propios ("For All I Care" o "Dementia 13") o enloquecidas revisiones con doble-dosis Fuzz sobre series B y Z del 60´s Garaje Punk (Sonics, Starfires...)

La chillona voz de Bobby Beaton manda en la "remozada" versión del "Jack The Ripper" de Lord Stuch. Las guitarras, armónicas de principiante y los sencillos rítmos bajo/batería son lo suficientemente atractivos para que nos detengamos a escuchar un disco debut con el cual podremos descoyuntar nuestras caderas mientras las canciones van y vienen.

En el 2009 el álbum fue reeditado en vinilo y por vez primera en CD con material extra. Claramente está lejos del "RNR" de los Cynics o del "Stop" de los Chesterfield Kings, pero planta cara a los debuts de ambas bandas y supera a otros que tuvieron su prensa dentro del underground 80´s como los debuts de Primates, Gravedigger V o Morlocks.


2017

Mejor será el segundo trabajo de la banda publicado un año más tarde nuevamente por el sello "Og". "Gruesomania" recoge bajo un sonido limpiado en comparación con el debut doce temas en los que se notará que los chavales ya saben algo más que afinar sus instrumentos. 

Nuevamente covers y temas propios forman un revoltijo revivalero de 60´s Punk que no deja títere con cabeza desde "Way Down Bellow". Por supuesto que el Fuzz sigue siendo el pedal que pisan a fondo las guitarras en la citada y en el resto de "Gruesomania".

 "I´M Glad For You", "Outta My Mind", la versión de los canadienses francófonos Les Lutins "Je Cherche" o el instrumental surfero "Whirlpool" son algunas destacadas, aunque no hay desperdicio alguno en los poco más de treinta y cinco minutos que da de sí este excitante disco en el cual, ahora si, los canadienses dan el do de pecho firmando la continuación anhelada por cualquier banda con un álbum en la calle. 


2017

A disco por año "Los Horrorosos" (The Gruesomes)  firman "Hey" con el 88 ya avanzado y vuelven a ofrecer lo que su pequeño grupo de seguidores quieren, a saber, una breve pero intensa ración de Garaje Rock con todos sus limitados pero eficaces números: 60´S Garaje Punk, Pysch 60´S a raudales, versiones series B y temas propios con el Farfisa a todo trapo y las guitarras a tope de Fuzz, obviamente nada más se les puede pedir.

El sonido de "Hey" es más compacto que el de sus dos anteriores discos y suena mejor. Año a año han mejorado como músicos, algo que se nota en este tercero donde ya parecen unos profesionales. Las canciones posiblemente sean la colección más lograda en su conjunto en enconada rivalidad con el segundo "Gruesomania".

Luego llegarían los 90 y los canadienses desaparecerían del mapa flequillero como muchos de sus coetáneos hasta la llegada de la primera década de la nueva centuria, año 2002 en el que volvían a la actividad sorpresivamente con el muy entretenido "Cave In".

De momento y tras publicar un directo hace unos años, Gruesomes han vuelto a la actividad encima de los escenarios como se ha podido ver en diferentes festivales por el estado, en los cuales han sacado a pasear nuevamente su colección de flequillos, sus botines de punta, trajes a medida, capas, guitarras Vox y todos los demás accesorios 60´s Punk, eso si, con algunos kilitos de más.



Toño Caído