jueves, 16 de noviembre de 2017

BLACK SABBATH: "TECHNICAL ECSTASY" 1976, NEVER SAY DIE! " 1978

2017

Hace unas semanas vivimos días angustiosos en el norte del país sepultados entre nubes de cenizas y con el olor a quemado en nuestra pituitaria. Galicia y Asturias ardieron, y de que forma...

Quiso la casualidad que dirigiéndome en coche a mi trabajo pudiese ser testigo de un amanecer que no era tal, bajo un manto anaranjado que ninguneaba al sol y a las nubes, ofreciendo un desolador aspecto apocalíptico digno de una de las sagas de Mad Max.

La banda sonora de ese amanecer-ocaso de cenizas la hice con los dos peores discos de Black Sabbath  era Ozzy para terminar de dar color al terrorífico paisaje. Si, posiblemente ya te habrás dado cuenta de que hablo de "Technical Ecstasy" y de "Never Say Die"; el punto y aparte que por aquel entonces parecía punto y final de Ozzy con Iommi y la banda.

De todas formas ninguno de ellos es un mal disco, "Technical Ecstasy" de facto me parece magnífico y "Never Say Die" un agridulce hasta la vista con varias canciones de nivel y un par de temas infumables.

Lo que queda de ambos discos es que ninguno suena a Black Sabbath. Para "Technical Ecstasy" Iommi se encuentra en una etapa en la que vive semi obsesionado con Queen y "A Night In The Opera", cambiando buena parte de sus malignos riffs por composiciones mucho más bombásticas y grandilocuentes.

Aunque el arranque es de puro Sabbath, del clásico y terrorífico. Exactamente ocurre con la segunda canción "You Won´t Change Me" cuyo riff y ritmo infernal nos catapulta a las mejores noches de "Walpurgis" ofrecidas por la banda.

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El inicio con "Back Street Kids" no puede ser más tremendo. El riff de Iommi es prolongación directa del "Sabotage", la voz de Ozzy entra endemoniada y el estribillo es matador.

A la tercera llega "It´s Alright", un Pop Rock Sinfónico cantado por Bill Ward que quiere sonar a Queen pero que lo hace a Supertramp.

Una de las novedades que presentó el nuevo álbum fue la de un teclista fijo y como parte propia dentro del grupo. La figura del músico Gerald Woodroffe ligado a trabajos discográficos de Robert Plant y Phil Collins espantará a no pocos seguidores de los Sabbath, aunque no era la primera ocasión en la cual los teclados aparecían entre los surcos de los de Aston; Rick Wakeman de Yes hacía de las suyas en el fundamental "Sabbath Bloody Sabbath" y Woodroffe intentará dar un toque barroco a los Sabbath del 76.

Su teclado suma más que resta desde la inicial "Back Street Kids", luciendo Hammond en "Gipsy" y escudando a la estupenda "All Moving Parts". Del disco ha sobrevivido como clásico "Dirty Woman", aunque siempre he pensado que "Technical Ecstasy" es bastante más que ese tema aunque Ozzy no esté en su mejor momento y la banda pasase por una crisis de identidad.

Dos factores interesantes de los dos últimos discos 70´s de los Sabbath son las portadas. Después del horror bizarro que supuso la cubierta de "Sabotage", la banda apuesta por "Hipgnosis", diseñadores que habían pintado los diferentes mundos en los que habitasen los monstruos particulares de los Led Zeppelin, UFO, Genesis o Pink Floyd entre otros.

"Technical Ecstasy" con el encuentro sexual de dos robots en unas escaleras mecánicas y "Never Say Die" con esos misteriosos pilotos de avión se suben a la originalidad del grupo diseñador londinense, que son envoltorio perfecto para estos inusuales Black Sabbath.

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Y después de un par de años la banda publica "Never Say Die" en un clima de lo más extraño, con Dave Walker de Savoy Brown y Fletwood Mac sustituyendo a Ozzy al que el mismo Ozzy va a sustituir, con lo que Sabbath se ven obligados a reescribir las nuevas canciones, los temas con el sonido menos Sabbath de la historia del grupo.

Para muestra el tema título. Desde que suena el primer acorde dices ¡Guau! Esto ya me lo conozco! Y es que "The Boys Are Back In Town" viene al instante a la cabeza, el riff parece un calco pero nos importa una soberana mierda, es un tema que levanta a un muerto, Ozzy hace ese milagro, los riffs de Iommi y el ritmo de la banda lo hacen aunque sea a costa de los Thin Lizzy.

Poco importa que "Johnny Blade" sea una mierda de las que te dejan tieso, "Never Say Die" te va a dejar flotando el resto del día. "Junior´s Eye" por contra, es pausada, quizás demasiado pero cuando se acerca el estribillo levanta el vuelo y se vuelve imparable.

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"A Hard Road" es otra de las destacadas, sigue sin sonar a Sabbath, quizás a unos Status Quo pasadísimos de ácido, pero funciona. Podría pasar por un tema en solitario de Ozzy Osbourne, desde luego que los riffs made in Sabbath no estaban invitados para ser tocados en él.

Del resto del disco puedo tragarme lo que sea excepto la horrorosa "Swinging The Chain", que parece decirnos "Iros a tomar por el culo y muchas gracias por la atención prestada".

 A Dios gracias el instrumental cuasi Progy "Breakout" y el Prog Rock Crimson-Tulliano  "Air Dance" mantienen el tipo pese a su sonido nada Sabbathiano, algo premeditado por Iommi para insuflar aíre que resultó como una bocanada de azufre para una banda que afortunadamente levantaría cabeza dos años más tarde con el lanzamiento del inmortal "Heaven & Hell".

Artimus Alistair Babayobski




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