lunes, 27 de noviembre de 2017

AEROSMITH: "AEROSMITH" 1973

Eran los primeros tiempos de la banda, Tyler quiso llamarlos The Hookers pero Perry sugirió Aerosmith, así que lo aceptaron. Luego fueron a "Caprice" y Tyler que ya era toda una muñeca se encargó de vestir al resto de la banda a regañadientes.

2017

A la salida de la tienda, se hicieron la foto que alumbra el debut. Todavía alguno se pregunta quien tuvo la idea del subirlos al cielo, aunque fue cosa lógica, eran Aerosmith.

Aerosmith, el disco, emerge entre recortes musicales de los Stones, Hendrix y los Beatles. El espíritu de los Yardbirds poseía a la banda en vivo; en el estudio el embrujo de la legendaria banda de Clapton/Beck/Page se confundía en las primeras tomas de "Someday" o "Write Me".

"Make It" comenzaba el disco con altivez y prepotencia, Tyler presentándose al respetable con un Rock And Roll que Perry y Whitford hacen indómito, como "Silver", cuando el caballo del "Llanero Solitario" tomaba la ladera, los riffs se hacen dueños del primer lance del álbum.

"Somebody" cotinuaba chuleta y descarada, los riffs cuchicheaban mientras Tyler seguía presentándose como el Jagger del Rock Duro que siempre quiso ser; Perry punteaba y su hermano Tyler le imitaba como cachondeándose del mundo y de él mismo, y luego llegaba "Dream On"...

La primera "Power Ballad" de su discografía llora entre misteriosas estrofas y extraños arpegios de guitarra deudores de Led Zeppelin y Page. El estribillo continua el embrujo de este primer mito "Aerosmithiano" hasta que cae sobre nosotros "One Way Street".

2017

El Blues que siempre caló hondo en el primer Rock pesado americano golpea con fuerza, Tyler a medio camino entre un Gurú del Blues o Jagger vs Plant ya nos deja un esbozo de su mítico fraseo vocal entre armónicas, guitarras sucias made in "Sticky Fingers" y una sección ritmica que reconocería hasta un sordo, un fenomenal final del primer acto del álbum.

El otro lado no puede empezar mejor, "Mama Kim" toma el control de nuestro cuerpo desde el riff inicial. Tyler regresa arrogante, brabucón y nos gana la partida sin echar las cartas encima del tapete, la banda nos unge con el estigma del que solo quiere beber alcohol y amar duramente al son de "Mama Kin".

Cuando Aerosmith nos atizan con "Write Me" y su RNR malnacido, pedimos más y la banda nos casca "Movin´Out", Blues Hard Rock desaseado con un Tyler oscuro y los riffs de la dupla Perry/Whitford en Mick Taylor modo, y entonces llega "Walkin´The Dog".

El clásico de Rufus Thomas que los Stones también utilizasen para patear nuestros culos de pecadores es adaptado por los de Boston y la convierten en un mal nacido himno Hard rockero que será revisitado a la manera Tyler/Perry con más caballos de metal por Ratt en los primeros ochenta. 

En los años posteriores Aerosmith irían agrandando su leyenda disco a disco; también su leyenda negra crecerá de manera proporcional a la fama y al éxito de unos discos que Tyler siempre ha dicho dieron más réditos a los tipos de Columbia que a ellos mismos. 

Artimus Alistair Babayobski


jueves, 16 de noviembre de 2017

BLACK SABBATH: "TECHNICAL ECSTASY" 1976, NEVER SAY DIE! " 1978

2017

Hace unas semanas vivimos días angustiosos en el norte del país sepultados entre nubes de cenizas y con el olor a quemado en nuestra pituitaria. Galicia y Asturias ardieron, y de que forma...

Quiso la casualidad que dirigiéndome en coche a mi trabajo pudiese ser testigo de un amanecer que no era tal, bajo un manto anaranjado que ninguneaba al sol y a las nubes, ofreciendo un desolador aspecto apocalíptico digno de una de las sagas de Mad Max.

La banda sonora de ese amanecer-ocaso de cenizas la hice con los dos peores discos de Black Sabbath  era Ozzy para terminar de dar color al terrorífico paisaje. Si, posiblemente ya te habrás dado cuenta de que hablo de "Technical Ecstasy" y de "Never Say Die"; el punto y aparte que por aquel entonces parecía punto y final de Ozzy con Iommi y la banda.

De todas formas ninguno de ellos es un mal disco, "Technical Ecstasy" de facto me parece magnífico y "Never Say Die" un agridulce hasta la vista con varias canciones de nivel y un par de temas infumables.

Lo que queda de ambos discos es que ninguno suena a Black Sabbath. Para "Technical Ecstasy" Iommi se encuentra en una etapa en la que vive semi obsesionado con Queen y "A Night In The Opera", cambiando buena parte de sus malignos riffs por composiciones mucho más bombásticas y grandilocuentes.

Aunque el arranque es de puro Sabbath, del clásico y terrorífico. Exactamente ocurre con la segunda canción "You Won´t Change Me" cuyo riff y ritmo infernal nos catapulta a las mejores noches de "Walpurgis" ofrecidas por la banda.

2017

El inicio con "Back Street Kids" no puede ser más tremendo. El riff de Iommi es prolongación directa del "Sabotage", la voz de Ozzy entra endemoniada y el estribillo es matador.

A la tercera llega "It´s Alright", un Pop Rock Sinfónico cantado por Bill Ward que quiere sonar a Queen pero que lo hace a Supertramp.

Una de las novedades que presentó el nuevo álbum fue la de un teclista fijo y como parte propia dentro del grupo. La figura del músico Gerald Woodroffe ligado a trabajos discográficos de Robert Plant y Phil Collins espantará a no pocos seguidores de los Sabbath, aunque no era la primera ocasión en la cual los teclados aparecían entre los surcos de los de Aston; Rick Wakeman de Yes hacía de las suyas en el fundamental "Sabbath Bloody Sabbath" y Woodroffe intentará dar un toque barroco a los Sabbath del 76.

Su teclado suma más que resta desde la inicial "Back Street Kids", luciendo Hammond en "Gipsy" y escudando a la estupenda "All Moving Parts". Del disco ha sobrevivido como clásico "Dirty Woman", aunque siempre he pensado que "Technical Ecstasy" es bastante más que ese tema aunque Ozzy no esté en su mejor momento y la banda pasase por una crisis de identidad.

Dos factores interesantes de los dos últimos discos 70´s de los Sabbath son las portadas. Después del horror bizarro que supuso la cubierta de "Sabotage", la banda apuesta por "Hipgnosis", diseñadores que habían pintado los diferentes mundos en los que habitasen los monstruos particulares de los Led Zeppelin, UFO, Genesis o Pink Floyd entre otros.

"Technical Ecstasy" con el encuentro sexual de dos robots en unas escaleras mecánicas y "Never Say Die" con esos misteriosos pilotos de avión se suben a la originalidad del grupo diseñador londinense, que son envoltorio perfecto para estos inusuales Black Sabbath.

2017

Y después de un par de años la banda publica "Never Say Die" en un clima de lo más extraño, con Dave Walker de Savoy Brown y Fletwood Mac sustituyendo a Ozzy al que el mismo Ozzy va a sustituir, con lo que Sabbath se ven obligados a reescribir las nuevas canciones, los temas con el sonido menos Sabbath de la historia del grupo.

Para muestra el tema título. Desde que suena el primer acorde dices ¡Guau! Esto ya me lo conozco! Y es que "The Boys Are Back In Town" viene al instante a la cabeza, el riff parece un calco pero nos importa una soberana mierda, es un tema que levanta a un muerto, Ozzy hace ese milagro, los riffs de Iommi y el ritmo de la banda lo hacen aunque sea a costa de los Thin Lizzy.

Poco importa que "Johnny Blade" sea una mierda de las que te dejan tieso, "Never Say Die" te va a dejar flotando el resto del día. "Junior´s Eye" por contra, es pausada, quizás demasiado pero cuando se acerca el estribillo levanta el vuelo y se vuelve imparable.

2017

"A Hard Road" es otra de las destacadas, sigue sin sonar a Sabbath, quizás a unos Status Quo pasadísimos de ácido, pero funciona. Podría pasar por un tema en solitario de Ozzy Osbourne, desde luego que los riffs made in Sabbath no estaban invitados para ser tocados en él.

Del resto del disco puedo tragarme lo que sea excepto la horrorosa "Swinging The Chain", que parece decirnos "Iros a tomar por el culo y muchas gracias por la atención prestada".

 A Dios gracias el instrumental cuasi Progy "Breakout" y el Prog Rock Crimson-Tulliano  "Air Dance" mantienen el tipo pese a su sonido nada Sabbathiano, algo premeditado por Iommi para insuflar aíre que resultó como una bocanada de azufre para una banda que afortunadamente levantaría cabeza dos años más tarde con el lanzamiento del inmortal "Heaven & Hell".

Artimus Alistair Babayobski




miércoles, 8 de noviembre de 2017

STONE FURY: "BURNS LIKE A STAR" 1984


blogdecaido2017

Y Lenny Wolf se fue hacer las americas desde las germanias en la era Reagan...y no fue para espiar para la antigua RDA no, era para rockear, conocer chavalas, grabar discos y ganar mucha pasta.

El bueno de Lenny tardó en hacer billetes de los grandes; eso ocurrió con Kingdom Come en la rampa final de los 80 a base de saquear  el catálogo de los Led Zeppelin para el debut de los Come, y de mejorar cosa fina con un segundo y estupendo disco de título "In Your Face".

Antes de todo esto nuestro colega había unido fuerzas con el guitarrista americano Bruce Gowdy, con el que se había asentado en la bulliciosa Los Ángeles del 84, ciudad totalmente tomada por aquel entonces por los  Great White, Dokken, Black N Blue, Keel, Rough Cutt y por supuesto las super novas metálicas Ratt, Mötley Crüe y WASP.

A Wolf y Gowdey se le unen el bajista Rick Wilson y el batería Jody Cortez, al menos durante un tiempo, ya que en el estudio otros dos músicos serán sus sustitutos en varios de los temas del único disco de  STONE FURY, así se llamará el invento.


"Burns Like a Star" fue grabado en el 84 y en un primer momento parece que el sello "MCA" confía en sus pupilos, a los que pone bajo el paraguas del super productor Andy Johns.Un señor que había trabajado con Humble Pie o los Free, era ahora el mentor sonoro de estos desconocidos pipiolos.

Y todo hay que decirlo, el disco es un estupendo álbum de Hard Rock melódico con las dosis precisas de dureza y con unas melodías que por buscar alguna comparación de la época quizás podrías encontrar en Dokken, aunque ambas bandas en lo que más pueden coincidir es en el número de componentes, cuatro.

De las canciones de estos Stone Fury me llaman la atención las melodías bastante misteriosas y muy trabajadas que canta Lenny Wolf perfectamente escudadas en unas guitarras muy bien cuidadas y tratadas al milímetro y de un bajo punzante y melódico que alejan al Heavy Metal de la música del cuarteto.

Wolf como ya sabemos de los Kingdom Come es un clon de Robert Plant, esa forma de cantar tan característica suya ideal para los setenta puede ser chocante dentro de un  envoltorio Hair Rockero, por contra ese timbre chillón es perfecto para canciones como "I Hate To Sleep Alone" o "Life Is Too Lonely", dos de las nueve canciones de un trabajo reeditado este mismo año por Rock Candy y que merece ser rescatado por todos los amantes del Hard Rock USA/Hair/Glam Metal.

El Hijo de Ron Keel 

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jueves, 2 de noviembre de 2017

NEIL YOUNG: "TONIGHT´S THE NIGHT" 1975

2017

La disquera "Reprise" se negó en el 73 a publicar este disco. Neil Young descorazonado y deprimido se había vaciado escribiendo un material con el cual dar sepultura con honores a dos amigos del alma que el "Jaco" se había llevado por delante. Bruce Berry, pipa de la banda y Danny Whitten, parte de los forajidos de Young The Crazy Horse, van a inspirar uno de los puntos más calientes de la discografía del canadiense.

Young ha tenido una carrera errática casi desde el comienzo. Es un misterio como músico. Nunca sabes a que atenerte ni que te puede dar, un apretón de manos, una patada en los huevos...
..."Tonight´s The Night" parece lo segundo por lo doloroso de su música.

"Tonight´s The Night" (tema) es un sollozo contenido al comienzo y superlativo cuando Crazy Horse se encabritan cosa mala y triplican rítmo. Del piano y la voz hérida de Young emanan vapores etílicos nebulosos. Nadie es capaz de parpadear durante cuatro minutos y treinta y ocho segundos.

De pronto todo se espesa más como si fuese humo denso que nos encoge hasta las entrañas. Se trata de "Speakin Out". Es demasiado pronto si, pero Neil Young nos tiene maniatados y amordazados en el sillón de casa, o en el del coche, incapaces de prestar atención a otra cosa que no sea Crazy Horse o Neil Young.

2017

Nuestro pulso se recupera al rítmo del RNR de "World On A String" para volver a perderlo con "Borrowed Tune Texas Canyon", un Folk Rock por el que se matarían a palos el grueso gordo del "Alt Country" veinte años más tarde.

Uno de los platos fuertes es servido como "Come On Baby Lets Go Downtown", brumoso Rock Sureño de guitarras garajeras y voces sixties. "Mellow My Mind" es más "bitter" que "Sweet", con esa armónica bamboleándose con elegancia entre notas de piano, la Steel de Ben Keith y la base rítmica de Talbot y Molina. 

Young vuelve a achantar mi alma con la estupenda "Roll Another Number (For The Road)" , con "Albuquerque" me envuelve como un torbellino en la mierda a la que me termina lanzando "New Mama", una genialidad en la que las voces a capela de Young, Keith y Molina se llevan la palma.

La tríada final no hace prisioneros. "Lockout Joe" rockea vilmente a la Stones pero dejando un ambiente chungo que ni Brian Jones soportaría. A "Tired Eyes" podría llamarla el lamento de la steel guitar de Ben Keith y "Tonight´s The Night-Part II" como replica brutal del tema inicial baja la persiana de un álbum maestro que no es para todos los días, pero cuando lo repescas sigues sacando nuevos matices a la música y a las voces de un genio y unos músicos con el alma quemada entre las visicitudes personales que les rodearon para escribir y grabar este totémico disco.