jueves, 27 de abril de 2017

FIONA: "FIONA" 1985


No hay nada como levantarse un Sábado por la mañana de esos que sabes de mano no vas a dar un palo al agua para dejarte las horas hasta el vermú buceando en tu maltrecha colección de discos 80´s.

Entre vinilos de Quiet Riot, Keel , Dokken y Warrant te tropiezas con el debut de FIONA, y coño, uno se pregunta ¿En que año me traje a casa esta reliquia del pasado? Como el tiempo es oro que decía aquel, observas la portada con la bonita Fiona Flanagan en pose Pop Rockera y no pasa desapercibido el agradable tufillo a lo Pat Benatar que ofrece su reverso en contraportada.

El disco empieza a sonar con el encantador siseo del polvo acumulado que la aguja va apartando a su paso según van cayendo las ocho piezas de este disco que supera por muy poco la media hora de duración. Uno recuerda con lágrimas en los ojos aquellos días en los que el relleno era para los roscones y no para los discos de Rock.

"Hang Your Heart On Me" entra con fuerza en nuestra mañana de asueto, teclados de pompa tan típicos y tópicos como que estabamos en el año 85 cuando el artefacto de marras se grabó. La fuerza del Hard Rock melódico y el AOR se desatan en el estribillo, Fiona demuestra garra y pasión, y una voz que te hace recordar a la gran Pat Benatar (segunda vez que invocamos su ilustre nombre Amén!)

"Talk To Me" es el primero de los seis que viene firmado por agentes externos a la banda que no al proyecto del disco. En este caso Beau Hill, sí, el productor de Ratt y Winger entre otros obsequia a Fiona con un excitante tema donde el teclado y el saxo destacan junto a la estupenda voz de nuestra prota de hoy. El tema tiene un deje B.S.O. de los 80 que tira de espaldas.


"You´re No Angel" que viene firmado junto a tres temas más por el productor del disco Peppi Marchello, es otro alegre presente pseudo aorero que recuerda al debut de Bon Jovi. Sin ser el no va más si que nos dejamos llevar por su adictivo estribillo playero y por un logrado solo de guitarra de Bobby Messano.

El medio tiempo de rigor llega a la cuarta con "Rescue You" donde Flanagan pone lo mejor de su garganta entre capas de teclados y vigorosas guitarras que rellenan esta cuasi perfecta trufa aorera.

Del otro lado del vinilo nos encontramos con "James", jugoso bocado de Power Pop Hard Rockero a la Cheap Trick con un estribillo muy adictivo.

La dosis habitual en el Hard Rock 80´s  de balada embadurnada en sirope responde al nombre de "Love Makes You Blind", el nervio rockero regresa con la ágil "Over Now" donde Fiona explota sus agudos y el final queda para el medio tiempo himno "Na Na Song", cándida y encantadora canción de bisoño y bobalicón chorus.

Fin del tiempo, hora de salir a disfrutar del solecillo y del vermú. Antes el disco de Fiona ha regresado al estante encuadrado entre el "Ultimate Sin" de Ozzy y el debut de los D´Molls...hasta la próxima sabe Dios cuando.

El Hijo de Ron Keel





viernes, 21 de abril de 2017

THE BLOW POPS: "AMERICAN BEAUTIES" 1994



El mundo de los discos es también el de los regalos (los que te sueles hacer a tí mismo, la felicidad de regalarte ese álbum que anhelabas) y también el de las sorpresas. Cuando crees haberlo escuchado todo aparece esa enorme galleta sónica que con cada una de sus porciones hará que te sientas inconmensurablemente feliz.

 Los cuarenta minutos de felicidad que "American Beauties" le arranca a tú reloj son un tiempo precioso invertido en un trabajo de enciclopedia más que de manual, empleado en música honesta y de verdad, esa que existe y de la que hay verdaderas obras maestras, discos grabados en pequeños estudios y distribuidos por sellos minúsculos, como es el caso del segundo disco de THE BLOW POPS (Get-Hip Recordings).

 Milwaukee (¿Alguien sabe que hay en Milwaukee aparte de los Bucks?), qué al margen izquierdo del lago "Michigan" nos muestra a un cuarteto que nació en el 90 con el single "Stop", creció y se hizo adulto con el álbum "Charmed I´m Sure" y el sencillo "My Carrie" en el 92, para morir poco más que en el anonimato con el gigante  "American Beauties" del 94.

Un viaje corto pero intenso, dos discos, un par de singles, una obra maestra...

Mike Jarvis es el lider y mentor del cuarteto, que una vez finiquitados urdió The Lackloves, otra felicísima banda de Power Pop con varios discos a sus espaldas. Junto a Jarvis que ejerce de vocal y guitarrista, Tim Buckley a la guitarra y Jack Rice al bajo. Ambos trenzan junto a Jarvis cristalinos torrentes vocales, armonías intensas y fructíferas que hacen de cola al unirse a las guitarras de seis y doce cuerdas que Mike y Tim hacen sonar. Nick Randazzo es el batería de estos mágicos Blow Pops.

¿Recuerdas el 94 cuando llovían corrosivos riffs desde Seattle? Los Blow Pops apenas se empaparon con ellos. Preparados para la tormenta Grunge, su paraguas era la soleada y lejana de Milwaukee California.

Los Byrds y los Beach Boys, sus armonías vocales se sienten en "She Don´t Need Me Now" y en la final "More & More". El fulgor electrificado de los Plimsouls es palpable en la inicial "Storybook", los maravillosos The Last les susurran al oído "Everyday Clyde", los Flamin Groovies les inspiran en "7 Days With You", Replacements se dejan caer en "All Night Long" y el Power Pop es mayestático y nos saca una sonrisa de oreja a oreja en "Cleveland", auténtico "Masterpiece".

Las mejores historias del Rock y del Pop no las escriben siempre bandas que cuentan con el apoyo de grandes discográficas o de revistas y emisoras de radio. Los fanzines, revistas independientes, sellos independientes y el boca a boca funcionan y van pasando de tres en tres, hasta que una pequeña legión es consciente de que las obras maestras no te las pueden dictar, y pueden ser descubiertas o reivindicadas muchos años después de publicarse, lo que le ocurre a The Blow Pops con "American Beauties", disco para poner en el estante junto a The Posies, Gigolo Aunts, Redd Kross u otras luminarias del Power Pop 90´s.

Fourmyles  De Ceres





miércoles, 12 de abril de 2017

NEW YORK DOLLS: "NEW YORK DOLLS" 1973


La reseña de un disco tiene que ser como un álbum de Punk Rock; rápida, al grano, contundente, redundante y muy directa. Olvídense de las fechas de las grabaciones, de si el productor era un puto cabrón, si el cantante fue un niño prodigio del piano a los cinco años o si la madre del batería tocaba el trombón en la banda del pueblo.

Podemos decir eso sí detalles importantes, como que la portada del debut de los Dolls es icónica y que va a servir de patrón a muchas bandas de Glam Metal y Sleazy Rock en los 80. Los Dolls demacrados y pintarrajeados servirán de modelo a los Poison , Mötley Crüe, Hanoi Rocks o Guns N Roses, los de verdad y sus copias; y también a los Chesterfield Kings que les rendirán homenaje en el brutal "Berlin Wall Of Sound". 

El comienzo del debut de los New York Dolls es incendiario; pianos haciendo la cobertura a la voz de un David Johansen que parece un híbrido maldito entre Jagger y Tyler de los Aerosmith, las guitarras son Rock & Roll hiriente, en algunos momentos parece que estamos en el  77, pero no amigos, el 73 aún no ha caído, Yes y Genesis se creen lo más pero quizás no saben que los Dolls han grabado un disco que comienza con "Personality Crisis" y que continua por el lado chungo de la vida con el Glam Rock de "Looking For A Kiss", escribiendo sin saberlo el prólogo del Sleazy Rock que nos volará la cabeza apartir del 87.

Un Gong suena através de los altavoces que vomitan "Vietnamese Baby" quizás mi tema favorito de los Dolls. Las guitarras de Thunders y Sylvain salivan rock tan vicioso como la letra que escupe Johansen mientras Johnny Rotten entre otros pillaban apuntes de como se cantaba Punk Rock desde algún sitio del Reino Unido.

Las baladas para los Dolls están muy lejos de lo que serán las baladas de sus hijos bastardos en la década siguiente. "Lonely Planet Boy" nos besa con cara de Jagger y nos achucha suavemente con la candidez oculta de Mark Bolan. Suena como si fuese un tema de Brian Jones caído del cielo para Thunders y cia.

REPUTOS DOLLS DE FIESTA HASTA LAS MIL 
El monstruo de Frankenstain entra en escena en otro número de Freak Rock a la Alice Cooper Group. Músculo, nervio e insano Rock N Roll saltan del tocata a nuestro jeto, un tema para apurar de un trago un litro de cerveza barata y creerse el puto amo del "CBGB".

Entramos en el ecuador del disco y "Trash" golpea hasta noquearnos. Un poco de Garaje Rock heredado de bandas oscuras y malditas de mediados de los 60 combina con Rock de los 50 como si fuese el cocktail mejor preparado de nuestra puta vida.

"Bad Girl" sube decibelios y mala hostia. Aquí Ramones, Television y The Replacements se han quedado con la copla, en los de Minneapolis nos hemos encontrado muchas veces esa entonación borracha que Westerberg le manga a Johansen por la cara para sus mejores canciones. 

"Subway Train" nos devuelve a los Stones más gamberros e irreverentes vía Dolls. Un tema nacido para romper moldes y que nos muestra a una banda que no estaba diseñada para ser el hype de su momento, quizá por eso, por esa falta de control algo se acabó escapando entre los dedos y los Dolls no lograron el éxito que por ejemplo Kiss si obtuvieron, obviamente no es lo mismo tener a Gene Simmons, un hombre que huele el verde de los dolares que a Johnny Thunders.

En 1973 nadie se acuerda de Bo Diddley ¿Nadie? Bueno sí, Flamin Groovies y New York Dolls. Los Dolls presentan sus respetos con una potente "Pills".

"Private World" es una vuelta al comienzo del disco, un "Personality Crisis" en el que participa el bajista Arthur Kane como compositor junto a Johansen, mientras que el cierre es para otro de los clásicos de la banda, "Jet Boy", una carnavalada rockanrolera que entre otras cosas le dió nombre a una buena banda de Glam Sleazy de la década de los 80.


jueves, 6 de abril de 2017

PLATYPUS, THE JELLY JAM & JUGHEAD:Satélites alrededor de KING´S X y DREAM THEATRE

En tiempos de asueto de estas grandes bandas, sus músicos más inquietos en lugar de quedarse con los brazos cruzados o disfrutando de merecidos descansos, prefirieron confluir (el palabro de moda) en una suerte de proyectos paralelos que nos dejaron y nos siguen dejando música de lo más disfrutable. Ty Tabor, Derek Sherinian o John Myung son algunos de esos nombres, y Platypus, The Jelly Jam y Jughead alguno de esos grupos. Repasamos alguno de sus trabajos.


Empezamos con el segundo disco de este cuarteto que conjuntaba al King´s X Ty Tabor con dos miembros de Dream Theatre ( el teclista Derek Sherinian y el bajista John Myung) al que sumaban el batería de Dixie Dregs y Winger, Rod Morgenstein.

Quizás sea mi disco preferido de todos los que comentamos hoy y aunque fue vendido en su momento (año 2000) como un disco de Rock progresivo, hay bastante más de Rock duro con melodías heredadas de la banda mater de Ty Tabor y sus gustos personales, que de el Rock progresivo del que Dream Theatre son hijos super dotados, y que en "Ice Cycles" queda retratado en "25", cinco minutos de tormentas de teclados brutales de Sherinian, guitarrazos y solos deudores de David Gilmour en lo limpio y de los King´s X del "Dog Man"  y de una sección ritmica hiper voltaica a la Geddy Lee/Neil Peart.

También la final y conceptual "Partial To The Bean (A Tragic American Quintology)" puede ser calificada como Prog-Rockera. Más de diez minutos de luchas entre los teclados de Sherinian y el resto del combo, en los cuales virtuosismo y pericia van de la mano.

Sherinian da empaque y presencia al power trio que forman Tybor, Dregs y Morgenstein, su aportación es superior a la que escuchamos en Black Country Communion; refuerza las melodías vocales de Tybor y escuda a la base ritmica.

Del Hard Rock y la psicodelia Beatles de "Oh God", al Modern Rock de semilla prog con un comienzo Rush ochentero de "Better Left Unsaid", o los King´s X reconocibles en "The Tower", donde germina la raiz que se desarrollará en los Power Pop Jughead poco después es de lo que va "Ice Cycles".

"Cry" también es un tema en el que pululan combinados todos los estilos que los cuatro Platypus confeccionan en sus respectivas bandas, contundente pero melódico, agresivo pero dulce al mismo tiempo.
Un disco delicioso que cierra un primer proyecto del que personalmente querría más.



Dos años más tarde Sherinian deja de dar pedal y el trío restante se pasa a denominar THE JELLY JAM; despachando dos buenos trabajos producidos por Ty Tabor entre el 2002 y el 2004.

El primero de los citados endurece la propuesta de Platypus, aunque la voz de Tybor se encarga de endulzar la pasta de la que están hechas las diez canciones de un álbum denso y que apenas da un respiro entre canción y canción.

Dentro de las mismas destaca la libertad de un Rod Morgenstein que ataca sus tambores como una fiera y hasta nos deja dos mini solos en un par de temas, rememorando a Bonham, Peart y otros grandes de las décadas pasadas.

El espesor que cae sobre la mayoría de temas y la opacidad de la producción no impide al oyente disfrutar de una gama de colores que profundizan incluso más en el prog que en Platypus aunque no haya teclados de por medio.

Aunque en general el devenir del disco es el de mostrarnos la energía del power trío, con Myung y Morgensteis relatando metal moderno con sus instumentos a toda mecha, sin olvidar las aptitudes melódicas de un Tybor que pesca a los King´s X para un par de canciones.

También hay momentos instrumentales precisos que en algunos casos son epílogos "concepto" ("I´m The King/The King´Dance", ¿Guiño a la banda madre de Tybor?) y apuntes acústicos de Rock psicodélico como el que cierra el disco ("Under The Tree").


Si algo de Prog quedaba en su primer disco, "2" elimina cualquier atisbo de ese estilo para ofrecer en su mejor trabajo para un servidor, un plato bien cocinado de Hard Rock inflexible donde el trío explota un sonido más limpio pero tan contundente o más que el del debut.

La fuerza de "Not Today" que abre la fogata es correspondida por "Allyson", al igual que la tranquilidad de "Maybe" puede ponerse en la misma balanza de "Coming Round", power pop a medio camino entre el tercer disco de King´s X y los Enuff Z Nuff vs Beatles; al menos, se nota que Tybor es fan de los "Fab Four" en buena parte de "2".

Pese a la contundencia y poderío que el trío exhibe durante los 45 minutos del álbum, The Jelly Jam no dejan resquicio para que una buena melodía pueda escapárseles, llegando quizás donde Jughead (la otra banda paralela a esta y Platypus) no quiso en cuanto a Rock, e igualándoles en Pop poderoso e infeccioso, esa "Runaway" (la de maravillas que llevan ese título daría para otro artículo).

La fragancia a Metal que perfumaba alguno de los temas del primer disco quedan reduciadas a "War Is..." y poco más, la música dura que flota en su ambiente se diluye con la primorosa voz de Ty Tabor.

La banda todavía sigue vigente hoy en día, en 2011 sacaban "Shall We Descend" y este pasado año nos regalaban "Prophet", otros dos discos imprescindibles de una banda de amigos virtuosos que juntos pueden parecerlo menos.





El mismo año que Tybor arma Jelly Jam (2002) aprovecha el tiempo para sacarse de debajo de la camisa un proyecto más, en esta ocasión le acompaña el teclista Derek Sherinian y se unen a la fiesta los hermanos Bissonette (Matt y Gregg) bajista y batería respectivamente que han puesto instrumentos y talento a un sinfín de músicos que van de David Lee Roth a Ringo Starr o Jeff Lynne entre otros miles.

Jughead se sumergen en un maremagnum melódico en el cual las melodías Pop limpian cual jabón el Metal y el Rock duro e incluso Prog que pudiesen tener cualquiera de los otros proyectos montados por Tybor and friends.

El Power Pop gana claramente la partida desde el inicial homenaje a Elvis y su Graceland en la musculosa "Halfway To Elvis" y sigue a buen ritmo de melodía Beatles con la energía motora de unos Fountans Of Wayne en "Snow In Tahiti".

Como les ocurriera a los Harem Scarem al transformarse en Rubber, Jughead durante once canciones juegan una partida con las mismas cartas de bandas que entre mediados/ finales de los 90 y comienzos de la década siguiente publicaron fabulosos discos de Pop duro, los Superdrag, Material Issue, Urge Overkill, Redd Kross,The Katies, Thrift Store Halo, The Anderson o los canadienses Sloan son los primos carnales sónicos de este excitante único disco de Jughead.