miércoles, 25 de enero de 2017

VINNIE VINCENT: "Adorando a ANKH WARRIOR frente al espejo" 1982-1988

Vincent Cusano, luego Vinnie Vincent, un tipo controvertido, un guitarrista controvertido. Exagerado, andrógino,excéctrico, egomaniaco, despótico...todo eso y quizás más; pero un tipo que en los 80 metió la mano en cuatro discos con alguna de las guitarras más descabelladas de la década. 


Su irrupción en KISS vino de la mano de Adam Mitchell. Llegó para suplir a un "Space Ace" que parecía irremplazable, al que sustituirá durante dos discos y una portada, ya que en la cubierta de "Creatures Of The Night" será la cara de Ace la que aparecerá junto a Stanley, Simmons y Eric Carr; que un año antes había sido el primer recambio en la alineación clásica de la banda por Peter Criss, para la gestación del controvertido y progresivo "The Elder".


Y en el año en el que nos presentaron a una naranja como mascota de nuestro único mundial como anfitriones, Simmons y Stanley deciden dar un giro a su música. No era para menos, "Unmasked" y "The Elder" habían sido sendos fracasos y la banda necesitaba una nueva jugada para pedalear junto a las nuevas Super Novas de la escena del Rock Duro que ya era Heavy Metal .

Endurecer el sonido fue una jugada acertada y crucial, y para ello Eric Carr fue determinante. El sonido que "The Fox" imprimió a los tambores de Kiss fue lo nunca escuchado hasta el momento; una especie de John Bonham metálico había transformado en Heavy a una banda de Rock desde detrás del escenario, supervitaminando a la parte rítmica y dándole propulsión a la maquinaria de la banda en directo.

Pero fue precisamente en directo donde la banda se alimentaría del nuevo espíritu que inculcarán Carr y Vincent ya que en el estudio no queda del todo claro quien tocó qué o cuando, ya que incluso hay canciones en las que no participa ni el mismísimo Gene Simmons, llegando a tocar en un corte el bajista de Toto Mike Porcaro.

Las seis cuerdas también fueron un completo kaos, y aunque Vincent pone su firma a tres temas y posiblemente sus dedos en cinco canciones, por el estudio pasaron un montón de guitarristas entre los que estaba el instrumentista de Blues y Jazz Robben Ford o Bob Kulick (Hermano de Bruce), que parece ser toca en "Rock & Roll Hell".

Nuestro protagonista se trajo de su ex banda Warrior la potente "War Machine" y deja su marca en el himno metálico "I Love It Loud", la rockera "Saint & Sinner", la vacilona "Keep Me Comin´" y la fulminante "Danger", envuelta en polémica sobre su autoría.

 Todas estas canciones pululan entre composiciones a sueldo para unos Simmons y Stanley en horas bajas en cuanto a ídeas, esas "Creatures", "Rock & Roll Hell" o "Killer", forman parte del primer disco Heavy de Kiss, en un año donde el Heavy Metal y sus fans prestarán más atención a bandas como Iron Maiden o Judas Priest.

Apunto de llegar las Navidades del 82, la banda se enfrasca en el "Creatures Tour" donde presenta a "Ankh Warrior" supliendo a "Space Ace" en una serie de conciertos a media asta salvo en el Cono Sur donde Kiss seguían levantando pasiones.

Durante la mísma, las tensiones entre los jefes de la marca y Vincent empezaron a crecer, las ansias de éste por tener más protagonismo que dos egomaniacos de la talla de Simmons y Stanley acabó con la expulsión de Vinnie, que volvería a ser repescado esta vez sí, para un disco que cambiaría la historia de la banda por diferentes motivos.




El 83 llegó con fuerza para las bandas de Metal. Quiet Riot alcanzaban el número 1 en USA con "Metal Health", Iron Maiden progresaban adecuadamente con "Piece Of Mind", los Leppard lo petaban con "Pyromania", Mötley explotaban su lado Heavy con "Shout At The Devil"...y Vinnie Vincent volvía al seno de Kiss para completar su alienación al redil metálico con "Lick It Up", el disco que nos mostraba a los Kiss sin sus pinturas de guerra; no era la única cosa que iban a revelarnos.

Vincent es junto a Carr el principal valuarte del cambio sónico del combo. Stanley adoptará un timbre más agudo a lo largo de "Lick It Up", pero serán los riffs del extrafalario Cusano y los tambores de Carr los que acentúan el virage hacia el Heavy Metal.

Vincent que participa en ocho de las diez nuevas canciones junto a Stanley y Simmons pone al servicio de la banda los acordes de quintas tan típicas del Metal como efectivas.

Desde "Exciter" que abre el disco, pasando por la homónima "Lick It Up" o las muy metálicas "Young & Wasted" y "Gimme More", Vincent hace gala de su virtud con la técnica de las quintas, desarrollando otras habilidades que lo muestan como un guitarrista innovador y perfecto para esos años ricos en pirotécnias sobre el mastil.

De todas formas, en el estudio Simmons y Stanley atan en corto las aspiraciones de un Vincent que puntea con habilidad Heavy en "Gimme More" o "Exciter", no dándole bola en el tema que titula el disco. Pese a todo en "Gimme More" suenan las guitarras y voces más Heavies de toda la década para Kiss.

CUSANO CON KISS SAQUEANDO EL LEGADO DE LA SEÑORITA PEPIS
Aunque Heavies en la nueva década, el Heavie Rock americano es radicalmente opuesto al que llega de las islas británicas, hay fuerza en la música, en los riffs de Vincent, y Carr/Simmons se muestran inflexibles tirando del carro ritmico, pero se buscan estribillos comerciales repletos de fuerza y de calado casi inmediato; lo consiguen con "Lick It Up" o con "All Hell´s Breakin´ Loose", donde los riffs de Cusano son ágiles, repetitivos, cromáticos...

No todos los temas son un desecho de virtudes, "A Million To One" es una de las más flojas, iniciando ese periplo de temas relleno que Kiss ofrecerán a lo largo de la década de los 80, en la que encadenan temas muy buenos con otros de medio pelo.

"Fits Like A Glove" y "Dance All Over Your Face" son las firmas en solitario de Gene Simmons, un par de irregulares temas con unos riffs muy rockeros de Vincent pero que no destacan . La despedida con "And On The 8Th Day" mejora pero sigue lejos de la primera mitad del disco, esas seis primeras canciones que si son casi redondas, dejando un sabor agridulce.

 Sinceramente sigo sin ver con claridad después de tantos años esa gran diferencia que no pocos ven entre "Lick It Up" o los posteriores "Animalize", "Asylum", "Crazy Nights" o incluso "Hot In The Shade", discos tan irregulares en su conjunto como este.

Durante seis meses los Kiss desmaquillados con Vincent girarán e incluso llegarán a España para tocar con Helix como teloneros. Durante la gira volverán a aparecer los problemas de Stanley y Simmons con un Vinnie Vincent empecinado en caprichos mil, entre los que estaban un camerino propio o la venta de sus guitarras después de los shows, y que acabaron con su despedida, que por cierto no fue total, ya que en la década siguiente volvería a asociar su nombre al de la banda por diferentes motivos. El concierto de Boston en Marzo del 84 puso fin a la relación 80´s de Vincent con Kiss.





Obviamente el bueno de Vinnie Vincent no iba a quedarse sentado el resto de los jodidos años 80, faltaría más. Pues bien, el amigo una vez conocido por todo Cristo forma una banda a su medida, o al menos eso va a creer él.

En un principio todo cuela, e Invasion es el proyecto y el disco donde nuestro heroe y descacharrador de mastiles va a poner toda la carne en el asador; que se preparen, todo aquello que no pudo-o-no le dejaron hacer en Kiss Stanley y Simmons en "Invasion" se multiplicará por diez mil.

"Invasion" es un homenaje totémico de Vinnie Vincent a su propio ego, un monumento monolítico "Kubrickiano" en el cual los monos son los tipos que acompañan al ex Kiss a sus píes, y él a los píes de sí mismo.

Desde el comienzo con la fastuosa "Boyz Are Gonna Rock" todo en el disco suena completamente desmadrado. Los punteos descabellados de Vincent contestándose a sí mismo entre muros y más muros de guitarras desmadradas son una constante. Punteos completamente desorbitados a lo largo y ancho de un plástico que tiene un buen número de seguidores, pero también de detractores.


No sólo el desmadre es musical, las pintas de la formación son el fiel reflejo de lo que era el Glam Metal a mediados de los 80, pero Vincent en su banda lo lleva todavía más lejos, sólo hace falta ver las fotos promocionales del álbum y ver como se las gastaban el vocalista Robert Fleischman o el bajista Dana Strum, dos tipos tan andróginos en sus vestimentas como el propio Vincent.

Fleischman que fue un efímero vocalista en Journey, también probó con Vincent en Warrior a comienzos de la década, e imagino que ya sabría a que se atenía cuando firmó contrato con el zumbado super guitar hero, el caso es que su agudísima voz nos freirá los sesos en casi todos los temas, siendo "Animal" una de las destacadas en todos los sentidos, un temazo con un final excesivo a más no poder por parte de Vinnie Vincent.

"Twisted" es otro orgiástico festin metálico de la mano de Vinnie, que toca a todo trapo entre capas de guitarras y un estribillo arrebatadoramente 80´s. Entre ella "Shot U Full Of Love" o "No Substitute" juegan con el AOR pero no se queman, lo mismo ocurre con "Do You Wanna Make Love", otra golosina ponzoñosa de Glam Metal que precede esta vez sí, al AOR en "Back On The Streets".

"Invasion" decae durante "I Wanna Be Your Victim", se levanta ligeramente con "Baby-O" y se despide con la floja "Invasion". No es la única despedida, Fleischman y su voz de pito también se irán, pero antes la banda ofrecerá su música en un tour en el cual Vincent demostrará quien lleva los galones y como se las gasta como lider e icono de una banda de culto a su propio ser.



Para no pocos "All Systems Go" es el mejor trabajo de Invasion. Si no fuera porque aniquila toda la fuerza, la locura, el desmadre y la sinrazón sónica del debut, estarían en lo cierto. El caso es que los capos del sello intentaron domar de la manera que fuese los desmadres de Cusano y en parte aplacan casi al 90% la locura del debut logrando lobomotizar al propio Vincent que produce las doce nuevas canciones con Dana Strum.

La disquera intenta con la inclusion de Mark Slaughter como vocalista dividir las fuerzas del combo, algo que consigue en la gira del álbum, donde Cusano se vuelve más insoportable que nunca y acaba con la disolución de la banda lo que lleva a  Mark y Dana formar los super ventas Slaugther.

El disco en sí es un batiburrillo de lo que se cocía y servía a finales de los 80 siguiendo el dictado de las discográficas y de la todo poderosa MTV. La imagen sigue siendo la referencia y las guitarras suenan más inofensivas que en el debut.

Realmente Mark Slaughter hace que pocas cosas cambien en canciones como "Ashes To Ashes" o "Love Kills", donde su chillona voz alcanza agudos similares a los de Fleischman, aunque hay una diferencia en la busqueda de tonos más accesibles para el oído del personal.

Con "All Systems Go" se cierra la etapa en la que Vinnie Vincent o Vincent John Cusano alcanzó cierta relevancia dentro del Rock Duro y el Heavy Metal, apareciendo en los 90 bajo el abrigo nuevamente de los Kiss y desapareciendo posteriormente y hasta la actualidad.

El Hijo de Ron Keel



miércoles, 18 de enero de 2017

FRIJID PINK "DEFROSTED" 1970: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 17


Detroit es un hervidero de bandas a finales de los 60: Alice Cooper y su banda, MC5, The Stooges, Los Amboy Dukes con Ted Nugent a la cabeza...

Todos ellos dan calor al frío lago Michigan y sus alrededores; las guitarras queman, los riffs achicharran, las ideas políticas afloran y algunas de estas bandas las escupen a un público con ganas de revolución en los US de la guerra de Vietnam.

Frijid Pink, con este rarísimo nombre tenemos a un cuarteto que también emerge de la castigada ciudad del motor. Su música es prima hermana del encantador y maligno sonido que emana de las guitarras de Wayne Kramer y Fred Sonic Smith en "Kick Out The Jams"; de las lacerantes melodías que esputa Rob Tyner en "Ramblin´Rose". El nexo de unión es el mísmo, Detroit Rock City, todos vienen de la Psicodélia rockera de mediados y finales de los 60, pero ambos grupos lo expresan de una forma distinta.

El debut de Frijid Pink es variado, vive bajo el paraguas de las muchas tendencias musicales de su momento. Una oportuna versión del "House Of The Rising Sun" les saca del anonimato, el disco alcanzará el millón de copias vendidas, todo un hito sin duda.

Para el segundo trabajo la banda se afianza con Tom Beaudry al bajo, Rich Stevers a la batería, Gary Thompson a las guitarras y Kelly Green a la voz. También llega el momento de definir el sonido y la dirección a seguir para un segundo disco que debe de estar a la altura del debut.

PSYCHEDELIC HEAVY BLUES
"Defrosted" presenta a los cuatro miembros de la banda en portada, huyendo del anonimato "Hippy" rosado del debut. Cuatro jóvenes melenudos con ropaje Glam posan divertidos dentro de un cubo de hielo gigante, cubo que espera poder derretirse a base de riffs duros de guitarras, de los rítmos calientes que trae el incipiente Rock duro de finales de los 60, el de los Led Zeppelin ( para los que han abierto en una de sus visitas a la costa este) o el de Grand Funk, otra banda de una ciudad con un clima áspero y rockero como el de Detroit.

El Rock duro Heavy y Proto Heavy Metal enganchado al Blues Rock irradia con fuerza desde "Black Lace", un tema que enseña a los MC5 cual sería su dirección de haber apostado por el Heavy Rock.

"Pain In My Heart" también pugna por los sonidos asperos de alto minutaje y "Sloony" nos muestra un descarnado instrumental Heavy Rockero con la guitarra de Gary Thompson punteando con habilidad, haciendo de Ted Nugent, con la agresividad de esa nueva encarnación malévola que los riffs han ido esculpiendo para el Blues duro desde Hendrix, Beck, Clapton hasta Page.

"I´M Movin´" es puro Detroit en su letra y en su música High Energy a la MC5, que también se aparecen fantasmalmente en la blues "I Haven´t Got The Time", donde la imposible fusión Zeppelin/MC5 aflora.

La fántastica "Sing A Song For Freedom" nació para ser un himno,las guitarras tuestan a fuego lento un Rock duro melódico y hippy que contiene unos riffs tan sensacionales como el chorus. Desgraciadamente no obtuvo repercusión, tampoco "I´ll Never Be Lonely", Blues aspero que recuerda a Janis Joplin y que se erige como una de las grandes canciones de un segundo disco para Frijid Pink que fue magnífico sí, pero que dejó a la banda relegada en una segunda fila de la cual ya no saldría nunca.


miércoles, 11 de enero de 2017

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS: "SHAKE BREAK!" 1995


Rock And Roll auténtico, no busques otra cosa cuando veas la portada del disco reflejada en esta reseña. ESPERA, LEE ESTO EN ALTO, RNR AUTÉNTICO. AHORA VETE A LA TIENDA QUE TE SUMINISTRA MATERIAL Y COMPRA O MUERE!!!

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS desde mediados de los 90 son unas máquinas convulsivas de esas tres palabras que por separado no significan nada pero al unirlas lo son todo. Tres palabras para tres tipos, dos hermanos, John y Tom, de apellidos Jorgensen (batería y bajo respectivamente) y un guitarrista al que llaman "Sahggy" (está claro el porqué al verle) .

El trío se formó en New Jersey y debutaron con "Live For Buzz" en el 93 cuando Alice In Chains o Pearl Jam dominaban el patio rockero y abusaban de las bandas Hair. Los grupos peleones de Rock garajero como The Cynics, Lyres o The Swingin´ Neckbreakers no se dejaban intimidar por las huestes del Grunge, y lo único que les importaba que oliese a Seattle eran los discos de los Sonics.

Aunque muchas de las bandas de su tiempo y estilo practicaban un estilo garajero "Lo-Fi" mega sucio, estos tipos eran mucho más refinados en su manera de patear culos; hasta para eso había que tener clase. Quiero decir con esto que discos como "Shake Break!" son los primos robustos de los trabajos de los Fleshtones o The Woggles, aunque estos últimos estarían bastante cerca.

SHAGGY y los sabuesos hermanos Jorgensen
La portada del disco ya transmite Rock N Roll, Garaje e incluso Surf-Rock. Quitemos de la lista esto último, e incluso lo penúltimo; y digamos claramente que "Shake Break!" es una bomba de relojería rockanrolera que detona quince veces en total. 

De las quince, hay siete proyectiles ajenos a la banda pertenecientes al circuito clásico del Rock entre las que destaca una corrosiva versión del "I Wanna Be Your Driver" del maestro Chuck Berry y "Brown-Eyed Girl" de los hermanos Fogerty. 

Como buenos amantes de sonidos de mediados de los 60, también tienen un hueco para el Power Pop en la portentosa "Action Kid" que abre la cara B y la Flamin´Groovie setentera "You´re Gonna Make Me".

 El resto, abrasivas composiciones que se embadurnan hasta el tuétano de Little Richards, pasándose por la piedra el catálogo completo de la serie "Peebles", los Sonics y demás luminarias del Northwest garajero americano, con salvajadas como "The Girl Can´t Help It" que harían levitar hasta tipos que llevan un siglo criando malvas.



martes, 3 de enero de 2017

2016:DIEZ DISCOS QUE DEBES ESCUCHAR DEL FALLECIDO AÑO


Llevaban una marcha menos los de Athens desde el fenomenal y nunca suficientemente ponderado "A Blessing & A Curse" de hace una década; y después de culminar con "English Oceans" su periodo plomizo, vuelven por la puerta grande con "American Band", un álbum que les deja a las puertas de "Su mejor trabajo" y eso que la competencia es dura entre discos como el mencionado arriba, "The Dirty South" o "Decoration Day".
A los autores de "Southern Rock Opera" les ha sentado como Dios su incursión en una America más profunda de lo habitual, que luce a media asta como en la portada del disco, que sustituye unas ilustraciones de Wes Freed y Patrick Hood que se quedan relegadas para el interior de la carpeta.
Títulos como la anti racista "Ramon Casiado", "Darkness Flags On The Cusp Of Down" o "Guns Of Umpqua", nos muestra a Patterson Hood y Mike Cooley más reflexivos que nunca, metiendo el dedo en el ojo del amigo americano, sacando a relucir sus pecados y miserias.
Once fenomenales temas marca de la casa que pueden mirar a Crazy Horse de Neil Young acompañándoles en "Darkness Flags On The Cusp Of Down" o a los Jayhawks en "Filthy & Friend". A mi me han ganado para siempre con la "Working Class" "Surrender Under Protest", mi canción favorita del año junto a la alucinante "Ramon Casiano".


Unos que no fallan ni apropósito...llevan la nada desdeñable cifra de diecisiete discos de estudio y los últimos cinco pueden decir voz en alto que son magníficos. Por supuesto que en "Bang Zoom Crazy Hello" pese al título chorras del año vuelven a hacerlo.
Once canciones como once solazos envueltas en las emperifolladas melodías vocales del Master Robin Zander y en los acertados riffs rockeros o Power Pop que Rick Nielsen urde desde el minuto cero con "Heart On The Line" o "Blood Red Lips", ese nuevo y patentado himno que seguramente saldrá en su próximo "Greatest Hits".
La producción de Julian Raymond que también vuelve a participar en tareas de escriba es muy notable, dotando a los de Rockford de un sonido jovial y potente que ya quisieran muchos grupos más jóvenes. Hablando de jóvenes...Daxx Nielsen (hijo de Rick) sustituye al insustituible Bun E Carlos, en una jugada que no nos gusta a la mayoría de sus fans y que parece fué urdida por Robin Zander.
Parece ser que veremos a Cheap Trick en el próximo festival Azkena, donde seguramente nos deleitarán aparte de hits como "Surrender" con temas de este magnífico nuevo disco.

Otro disco como la copa de un pino es el debut de estos cuatro "Cowboys" ¿De donde dices que son? ¿Alabama? ¿Cheyenne? Que va colegas, son Italianos (ojo a las bandas rockeras que están llegando últimamente del páis transalpino) y su tarjeta de presentación son once pegañosos bocados de Rock setentero que no te van a dejar impasible.
Aunque comienzan discretos con un buen cake a la ACDC en "Snake", el disco va creciendo desde la segunda "Free" hasta que llega "Hands Up" y ya te das por satisfecho. Lo mejor es que todavía quedan tres canciones más para seguir disfrutando de un Hard Rock que tira de manual Boogie rockero a la ZZ Top pero que no se esconde detrás de la década de los setenta, Red Sky Mary y los primeros Rival Sons pueden tener bastantes similitudes con estos estupendos REBELHOT, que seguro que en directo son capaces de seguir dándonos este bailable Rock con guiños en el Funk y que no se limita a saquear con impunidad el legado de los hermanos Young.


Unos a los que se les demandaban cambios como a los entrenadores de fútbol cuando la cosa empieza a hacerse monótona era a los nor irlandeses. Quizás los cambios puedan parecer drásticos y parte de la afición vuelva los aplausos en pitos, pero al menos podrá decirse que Cormac Neeson y los suyos han sido atrevidos e incluso osados.
Máquinas de nueva generación patentadora de classic Rock ,The Answer amplían su registro en un fenomenal "Solas", que los aleja de su ancestral sonido que parecía un tanto obtuso en el anterior "Raise A Little Hell", apurando una copa con once nuevos cortes demasiado diferentes a lo que solían ofrecer y cuya apuesta puede salirles cara.
Si así resulta habrá que apladuirles igualmente por buscar una expansión sonora diferente dentro de su propuesta con elementos tan oscuros como los del tema título o decididamente comerciales, el caso de "Thief Of Light" y sus aíres celtas.
"Solas" destaca por la cantidad de medios tiempos, pero también por la calidad de los mismos, en los que nos encontramos a una banda que suena con empaque y a un Cormac Neeson fenomenal ("Being Begotten"). Rescatan el Rock Duro marca de la casa en "Left Me Standing" y hasta se atreven a versionear a Pink Floyd ("Money") en la versión larga del disco.


 "Demon Blues" fue su tarjeta de presentación y ahora con "Hairy" los australianos DATURA4 se van a quedar definitivamente en la fiesta de los trabajos más destacados del finalizado 2016. Greg Hitchcock y Dom Mariani son los líderes de este estupendo cuarteto que mixtura Hard Rock de finales de los sesenta y de comienzos de los 70 con Garaje Rock del bueno. También podríamos decir que es el tipo de Rock garajero que las bandas de ese estilo practican cuando saben tocar muy bien...
El caso es que Mariani es un estupendo guitarrista que no necesita más que la suya para llenar espacios en directo donde tienes que demostrar verdaderamente tú valía. En los ochenta lo demostró con los seminales The Stems y en los noventa con los fantásticos DM3.
 Hitchock por su parte grabó un mini album y varios singles con los Power Pop garajeros The Bamboos en los ochenta y la década pasada junto a Brad Shephard de los Hoodoo Gurus grabó uno de los mejores trabajos de la mísma: "Make Yer Own Fun" de los Monarchs.
Con Datura4 se quedan una cuarta de sonido por debajo de los Monarchs y una por encima de los Stems. Concretamente "Fools Gold Rush" que abre el disco es la mezcla perfecta entre aquellas bandas, con un deje Garaje-Surf que los australianos conocen muy bien y que Mariani cosecho en The Stonefish, uno de los múltiples trabajos en los que ha currado el de Perth.
En otros temas como "Mary Carrol Park" o "Something To Hide" pueden estar más cerca del boogie hard rocketa de los Status Quo del "Ma Kelly´s Greasy Spoon", mientras que en "Hairy Mountain" pelean por recuperar el legado de unos Mountain, Leif Hound o Cactus. Todo eso y más en un segundo disco sin desperdicio y que pone a las claras que hay otra forma de hacer Rock retro sin caer en Black Sabbath o en Graveyard.


Tengo que reconocer que soy tozudo con muchos discos de bandas actuales, obviamente hablo siempre desde el prisma del oyente del Rock clásico. Me cuesta centrarme en su actualidad, en no comparar pero hacerlo, y terminar viendo como lo nuevo palidece ante lo viejo.
No siempre es así, hay discos como el de CHRISTOPHER SHAYNE que tiene el aroma inconfundible de lo bueno y auténtico. Inexplicablemente estas canciones se grabaron durante la primera mitad del año pasado pero se quedaron sin soporte físico, algo que parece va a remediarse durante este próximo año. Pues espero que sea pronto colegas, porque "Turning Stones" se lo merece y mucho.
En los últimos años hemos asistido a un auténtico vendaval de polvo sureño en forma de Rock And Roll. Bandas americanas como Whiskey Myers,Hogjaw, Blackberry Smoke, los propios Whisky Six donde milita Shayne; grupos australianos como Moonshine, nórdicos (Hellsingland Underground) o españoles (los magníficos Queen Bitch) nos han traído de una u otra manera el legado de los Van Zant entre otros Dioses del género.
Christopher Shayne lo clava en sus doce canciones. Sureño duro polvoriento como el desierto de su Arizona, que rezuma en nuestra conciencia como el pitido de una vieja locomotora del Sur desde que comienza "Give A Damn", mezclándose como el Jack que bebía Lemmy con Cola con retales del Sleazy Rock angélino en la brutal "Rock Show"; o mísmamente recordándonos al mejor Johnny Van Zant o a los mejores 38 Special en la adictiva "When I Come Down". Así hasta doce, en tres pokers consecutivos del mejor Rock del 2016 para un servidor.


Después de un mini álbum en el 2015 esta banda finlandesa debutan en largo de la mejor manera posible, diez hostiazos de Sleazy Hard Rock angelino puro y sorprendente por la calidad que atesoran. No suelo ser degustador de bandas nórdicas de este palo; en general me parecen un truño. Así que paso de perder mi tiempo con Reckless Love o mierdas similares, bandas cero en estudio y menos uno en directo.
Con los fineses ocurre todo lo contrario, no son Hanoi Rocks, en todo caso estarían mirando más a Mötley, Skid Row, Faster Pussycats o Bulletboys entre otros muchos. Que vamos, no inventan nada pero lo tocan que da gusto. Así es que las guitarras en sus riffs y punteos suenan 80´s total (calcados a lo que Slash o CC Deville hacían de aquella), al igual que las baladas (esa "Same Ol´Blues") que hace honor a Sebastian Bach o el añorado Jani Lane.
Quizás alguno le ponga peros a la voz de Hannes Kett, un híbrido entre los dos vocalistas de Vinnie Vincent Invasion, Sebastian Bach y Justin Hawkins de los Darkness.
 Precisamente a Darkness suena "Beggin For Mercy", el resto como ya he señalado es Glam Metal 80´s total para fans de Roxx Gang, Cats In Boots, Johnny Crash y demás flora y fauna del género más degenerado del Rock americano de finales de los ochenta y primeros noventa.


En la cima del Rock Sureño junto a Christopher Shayne del 2016 tenemos lo último de los Whiskey Myers. Lo consiguen con un cuarto disco que es posiblemente el más completo de su carrera discográfica. El septeto armado hasta los dientes como los grandes del género en los años setenta apuesta por la Marshall Tucker Band en "On The River", por los Skynyrd en "Deep Down In The South", los Eagles en "Some Of Your Love" y compite con los Blackberry Smoke en "Lightning Bugs & Rain".
Firman dos canciones que están entre mis favoritas del año, la acongojante "Stone" y la espiritual "Mud". Obviamente no se olvidan del Country Rock ofreciendo una ración buenísima en "Trailer We Call Home".
"Mud" es redondo, música echa desde la entrañas y que huele a bosques americanos, bourbon y hogueras apunto de apargarse mientras temas como "Frogman" o "Hank" suenan de fondo. Un masterpiece en toda regla.


El Rock Duro "Stoner" también está presente en esta lista con la inclusión del sexto trabajo de los Suecos Greenleaf. "Rise Above The Meadow" es un viaje al desierto de los riffs, de esos que se pegan al paladar y te secan hasta la última gota de saliba. Algunos les comparan con Kyuss, lo que quizás sea mucho decir; desde luego que están más cerca de los norteamericanos que de Black Sabbath o sus compatriotas Graveyard, pero no le pierden la vista al Doom creado por el padre del metal en alguno de los riffs de este nuevo trabajo, esa portentosa "Howl".
El explosivo inicio con "A Million Fireflies" se agita y se propaga con la segunda "Funeral Pyre", desatando todo un festival de potencia Proto-Heavy Metal en "Howl", donde aparte de Sabbath aparecen efluvios de los Captain Beyond de Rod Evans, un tema bárbaro.
"Golden Throne" irradia rabia a base de riffs hipnóticos y comerciales, sonando como unos Wolfmother diluídos en Kyuss o en Nebula.
"Rise Above The Meadow" no es un disco fácil de esos que entran como un bocadillo de Nocilla, que va. Requiere de varios bocados para darte cuenta de lo grande que es. Es entonces cuando "Carry out The Ribbons" o la final "Pilgrims" alcanzan la verdadera dimensión y magnitud que los cuatro suecos han imprimido a una obra que personalmente me gusta más que el notable quinto trabajo de la banda "Trails & Passes". 8´5/10


"Rock Candy" y más concretamente su jefazo Derek Oliver, se enorgullecen de presentar el primer trabajo del trío Neoyorkino Tempt. El sello británico especialista en reediciones a todo lujo, hacen un hueco para unos chavales que parecen salidos de un agujero de gusano procedente del 87. "Runaway" no puede ser mejor tarjeta de presentación con quince temas que quitarán el gusanillo a los que aman el periodo de las bandas Hard-aoreras de finales de los 80 y comienzos de los 90.
Las comparaciones con Van Halen o Dokken que he escuchado pueden ser ciertas, de facto hay riffs que recuerdan al genio de Nijmegen o al George Lynch; pero personalmente escucho muchas influencias de White Lion, de los solos y riffs de Vito Bratta y de las melodías de Tramp, y de otras bandas de Hard melódico como los Lillian Axe. "Aamena" es uno de los ejemplo flagrantes, en una implacable muestra de Hard-Aor que rivaliza a la hora de moldear melodías perfectas y pegadizas con "Paralyzed", "Under My Skin" o la inicial "Come On To You". Entre las más potentes "Sapphire", donde efectivamente Dokken vienen a la cabeza. Bon Jovi también asoman en "The Fight" con unos teclados bombásticos a lo "Runaway" pero con un estribillo puramente White Lion.
Quizás el debut de Tempt sea un recorta y pega, pero es uno de esos que merecen la pena por la calidad que atesoran, lo bien elaborado que está y el respeto con el que el trío recoge el testigo musical de las bandas de las que chupan su sangre.