viernes, 26 de mayo de 2017

THE CYNICS: "ROCK´N´ROLL" 1990


Si hay un estilo dentro del Rock And Roll honesto y sincero es el Garaje. Quizás por su limitada propuesta, pero también porque ha navegado a contra corriente sobretodo si hablamos del revival que el género experimentó en los años 80.

Cuando la MTV empezó a dar la brasa con el Techno y las Hair bands ahí estaban Chesterfield Kings en Nueva York, Gruesomes en Canadá y Lime Spiders en Australia resistiendo y sacando singles, minis, flexis y albumes, corriendo de fanzine en fanzine en los cuales siempre había una cassette para disfrutar del último grito garajero de Miracle Workers, Lyres, Stems, Fleshtones, nuestros paisanos Sex Museum o nuestros protas de hoy, THE CYNICS.

Alumbrados en la industrial Pittsburgh de los primeros ochenta se dejaron ver y escuchar con varios singles antes de debutar en el 86 con el comburente cocktail de "Blue Train Station". Dos años más tarde "12 Flights Up" les regresaba como una Ouija con más caballos de Garage, Folk Rock y psicodelia a lomos de guitarras saturadas de Fuzz y enervados teclados farfisa.

Pero lo mejor amigos míos estaba por llegar y lo hizo con la tercera porción envenenada de su música a la que llamaron simplemente "Rock´N´Roll" y con la que conquistaron a cientos de jóvenes adictos al flequillo en las americas, Europa y la piel de toro "Of Course".

CYNICS ON THE ROCK´S!
Como cuarteto The Cynycs van a explotar todas sus virtudes ¡Y que virtudes! Con el dúo Michael Kastelic/Gregg Kostelich erigidos en los Jagger/Richards del Garaje Rock mundial componiendo el grueso gordo de las catorce canciones del álbum que se redondean con jugosas adapataciones de la primigenia y auténtica ola garajera de mediados de los 60 aparecida bajo la luna Stones/Beatles/Who/Kinks y que sacó de los sotanos USA entre otros tantos paises a bandas de enjundia como The Standells o The Shadows Of Knight.

Kastelic que en directo es un alma rockera poseída por Jagger/Iggy Pop/Lux Interior en el estudio nos revienta los oídos con su bestial manera de vomitar Rock And Roll mientras Kostelich nos fríe cual "Old Sparks" los sesos con sus lacerantes riffs repletos de decibélico Fuzz; maldito pedal guitarrístico que puede ser hiriente si lo toca Sean Bonniwell de los Music Machine o delicado si lo hace Neil Young.

Los tipos de la base rítmica el bajista Steve Magee y el batería Tom Hohm añaden el compango para que el cocido garajero de marras sepa como Dios al mezclarse con la cazallera guitarra de Kostelich y con la macarra y Punkrockera voz de Kastelic dando como resultado un disco de catorce himnos.

Da igual la que escojas, que empiezes el disco por la cara b o que vayas de atrás a delante; "Baby, What´s Wrong", "Way It´s Gonna Be!", la Power popera "Girl, You´re On My Mind", "Get My Way", "Close To Me" , "Now I´M Alone" o la balada "The Room"; todo es superlativo en "Rock´N´Roll", un auténtico 10 y uno de los discos definitivos de la década de los 90. 



viernes, 19 de mayo de 2017

KANSAS: "KANSAS" 1974


 

"Leftoverture", "Song For America" y "Point Of Know Return" son el trío de ases que Kansas han colado encima del tapete Prog Rockero, tres discos ganadores que son fantásticos. El debut aunque no está al mismo nivel es magnífico, coronado por canciones que no solo han envejecido fantasticamente, sino que son el exponente de un tiempo donde las bandas debutaban a lo grande.

Por aquel entonces, los seis miembros de Kansas eran jóvenes que estaban entre los 23, 25 años y tenían un amplio bagaje con su banda después de varios años tocando sin parar dentro de su área metropolitana.

 Siendo una de las bandas con mejor directo de su momento, demuestan todos ellos sus enormes aptitudes y su perícia instrumental, llamando la atención a Don Kirshner que los ficha para su sello "Kirshner Records", subsidiaria de CBS.

El repertorio que Kansas  grabará para su debut serán unos temas que la banda llevaba tiempo machacando en directo, ocho canciones, siete propias y una versión del "Bringing It Black" de JJ Cale.

Y el disco que fué grabado en Nueva York durante el Otoño-invierno del 73 no podía empezar de mejor manera. "Can I Tell You" que también fue single, es una coz rockera en toda regla, una forma directa de meterse al oyente en el bolsillo a base de Rock Sureño con un fuerte aliento a Blues, Rock Duro y Progresivo, aunque se tiene más constancia de estar más cerca de Allman Brothers Band que de Yes.
Las voces y los juegos de estas son espectaculares, y la instrumentación sorprendente, primero por la incursión del violín dentro del Rock, y segundo por la perícia de cada miembro del grupo con su instrumento, todo ello en un tema que  supera los tres minutos y medio.

A continuación el Rock directo toma mayor protagonismo con la acertada revisitación del "Bringing It Black". Hasta ese momento la voz cantante la lleva Robby Steinhardt, que canta a dúo con Walsh el tema inicial y protagoniza el segundo. Apartir de ese momento Steve Walsh será el vocalista principal del resto de las canciones del disco salvo "AperÇu" que volverá a unir el binómio Steinhardt/Walsh.


"Lonely Wind" es el bautismo como vocalista en solitario para Steve Walsh dentro del álbum. Balada compuesta por el propio músico con agradable ambiente creado por el violín de Steinhardt. 

Con "Belexes" tenemos uno de los clásicos de la primera época. Un trabajado himno con aíres trivales donde el órgano de Walsh y las guitarras de Rich Williams y Kerry Livgren están en estado de guerra y la base rítmica de Dave Hope con el bajo cabalga junto a la diestra batería del gran Phil Ehart que se marca unos redobles épicos al final del tema.

Pero para épica la de "Journey From Mariabronn". Esta vez si estamos ante el primer tema altamente progresivo, con elementos Jazz y Blues producidos tanto por la voz de Walsh como por el excelente trabajo musical.  Casi ocho minutos de grandeza armoniosa por obra y gracia de Steve Walsh y Kerry Livgren, en los cuales Steinhardt se explaya con un violín que libra una dura batalla con el órgano Moog de Livgren.

El dúo Livgren/Walsh repite en la composición de las dos siguientes "The Pilgrimade" y "Apercu". La primera un RockNRoll de tintes sureños y la segunda un grandilocuente cuento Prog Rockero con abundantes cambios de rítmo e influencias de los Genesis del Foxtrot.

El álbum se cierra con el espectacular "Death Of Mother Nature Suite". A caballo entre el Progresivo y el Rock duro, Kansas tejen una maraña de música en estado virtuoso que nos pone en alerta de lo que será su siguiente obra, el sensacional "Song  For America" publicado un año más tarde. 

Otra de las cosas míticas de este debut es la portada que siempre me ha fascinado, una pintura en la que destaca la presencia del lider abolicionista john Brown. Portada perfecta para un estupendo debut.

Artimus Alistair Babayobski






viernes, 12 de mayo de 2017

MÖTLEY CRÜE: "GIRLS GIRLS GIRLS" 1987


Recuerdo perfectamente que fué un Domingo de Primavera de hace 30 años sobre las cuatro de la tarde. Después de la comida familiar había una cita ineludible frente al radio cassette, sintonizabas Radio 3 de Radio Nacional y la voz de Carlos Pina presentaba las novedades que iban cayendo una detrás de otra.

Eran tiempos donde Internet era una utopía, la información salía directa de las revistas de Metal o de Rock como el Popular1 o de programas como "La Emisión Pirata", "Derrame Rock" o "Rompe Hielos", y ahí fue de donde golpeó "Wild Side".

En el 87 con quince años era fan total de MÖTLEY CRÜE, para mi no había nada más grande que esos cuatro pendejos pintarrajeados. Un poster promocional del "Shout At The Devil" vigilaba desde la pared de la cama ; otro de Vince Neil pegado a la puerta de mi habitación era mi complice y compañero, uno que molestaba especialmente a mi madre.

Los tres primeros discos de la banda eran Ley para mí, había crecido con los Stones hasta que conocí a los Maiden, cuando aparecieron los Mötley (mis amigos y yo así les llamábamos) todos se quedaron en un segundo plano.

Aquella tarde "Wild Side" me voló mis pelotas de adolescente. De entrada la voz de Vince Neil no parecía la del mismo tío que lo hacía en "City Boy Blues" o "Home Sweet Home", ni tan siquiera en "Ten Seconds To Love", sonaba rota y mucho más macarra. Los riffs de Mick Mars me parecieron super heavies, sobretodo después de un disco tan rockanrol como "Theatre Of Pain". La batería de Tommy Lee tan pesada como siempre y el bajo era lo que menos se apreciaba saliendo de aquél altavoz casi insignificante de un aparato que mi abuela había traído de un viaje a las Canarias.

Luego llegaron las revistas con las reseñas de "Girls Girls Girls", y recuerdo no se porqué razón la del "Heavy Rock" y sus tres cuernos de disco simplemente bueno. Los Mötley perdían dos cuernos por el camino desde "Theatre Of Pain". Curiosamente años después "Girls Girls Girls" es un disco mucho mejor visto que su antecesor, aunque yo pienso lo contrario.

El primer video clip que recuerdo del álbum fue el del tema que lo titula. Lo vimos unos cuantos colegas en casa de uno de mis amigos de toda la vida que grababa todos los clips que pasaban por la TV en aquella época en una cinta VHS. Era el único de la pandilla que a mediados de los 80 tenía un aparato de video en su casa.
GIRLS GIRLS GIRLS WORLD TOUR!
El clip nos dejó fulminados, andábamos todos entre los trece y los quince años, así que podéis imaginar que flipamos más con el video clip que con la canción. El tema a estas alturas de la vida no voy a descubrirlo, iba detrás de "Wild Side" y es un puñetero himno cervecero desde el rugido de moto inicial hasta el solo de Mars final y las Harley marchándose a toda hostia. Y la verdad es que representa lo que ves en la carpeta del disco, en el video clip y lo que escuchas en la canción y que a un quinceañero con espinillas hasta en las cejas le deja completamente KO: Motos, tías y rockanrol.


"Dancing On Glass" podía haber sido perfectamente single del disco, me parece el mejor tema; ya no solo por sus guitarras y su potencia rítmica con ese bajo que cabalga de Nikki Sixx o lo bien que la canta un anti cantante como Vince Neil, el tema es un Boogie Hard Rock espectacular con un estribillo perfecto, redondeado por unos chorus femeninos que follan de lo lindo con el piano tabernero que se une en la última parte del tema.

"Bad Boy Boogie" es otro tema cojonudo. Aquí destaco la batería asesina de Tommy Lee y el trabajo a la guitarra de Mick Mars que se saca de la entrepierna riffs y solos de manual Hard rockero. 

"Nona" es una balada con reminiscencias Beatles que Sixx dedica a su abuela y "Five Years Dead" uno de los temas más fiesteros del álbum; me encanta la forma en que Neil encara letra y estribillo, Lee sigue tratando a su batería con auténtico puño de hierro y Mars cosiendo riffs alrededor de las estrofas que canta Vince Neil.

 "All In The Name Of...", Aquí recuperamos la esencia Mötley tabernera-macarroide-putera, de esos himnos que son puro olor a sobaco, tabaco y cerveza hasta las mil; el pedo echo canción de Heavy Rock que se acaba transformando en musa adonis del Sleazy.

"Sumthin´For Nuthin" es otro de los buenos temas menores de la banda, lo mejor nuevamente las guitarras de Mick Mars, mientras que "You´re All I Need" recupera la balada que tan buen resultado dió con "Home Sweet Home" pero sin llegar a la altura de la misma.

Para el  final del disco no pudo ser mejor elección que el "Jailhouse Rock", el clásico inmortal con el que Elvis pateó a la sociedad americana de finales de los 50 es absorbido por los cuatro angelinos como si fuese bourbon embadurnado en gasolina, el final de fiesta deseado, Party Animal que el próximo quince de Mayo cumple treinta años, casi nada!

El Hijo de Ron Keel


jueves, 4 de mayo de 2017

INFORME POMP ROCK 77/80:STYX,ANGEL,PRISM...

1977
En el entorno universitario de Indiana está el cigoto de ROADMASTER, uno de los estandartes de lo que se llamaría a mediados de los 70 "Pomp Rock" junto a los legendarios Styx o los estupendos y reivindicables Prism. Debutarían en el 76 con "Roadmaster", publicando un año más tarde el sensacional "Sweet Music".
El disco es en verdad una perfecta aleación de los distintos estilos rockeros preponderantes en la década setentera, los treinta y siete minutos del plástico son el conejillo de indias que los jóvenes y experimentados miembros de Roadmaster eligen para darse un festín de Hard Rock, Funk Rock, Pomp Rock y Rock & Roll a secas.
Destaca ante todo la estupenda voz de Stephen Mac McNally, pero también las guitarras de Rick Benick y el teclado de Michael Read, músicos que empezaron siguiendo la estela de los Who, Cream o Jimi Hendrix y que desarrollaron sus habilidades cuando Kansas o Styx cogieron carrerilla y comenzaron el despegue de sus rutilantes carreras discográficas.
"Sweet Music" arranca con la ELO "It Doesn´t Mean A Thing"; trás ella un riff que suena como el aterrizar de un avión nos mete en el Rock Blues duro sureño de "I Must Be Dreaming", puro Reo Speedwagon en la música del "Lost In A Dream" y estribillo Styx made in "Equinox".


El Rock & Roll prosigue con la amena "You Move Me", donde hay Boogie Rock como en los mejores Status Quo y la Queen/Angel/Kiss "Been Gone Too Long", con unos riffs mangados al "Tie Your Mother Down" y una super potente base rítmica del bajista Toby Myers y el batería Bobby Johns.
Luego la sorprendente "I´Ll be Lovin´You" hará las delicias del personal con su incipiente y contagioso sonido discotequero licuado en marchoso y forzudo Funk Rock. "The Swang Song" evoca a los Eagles más campestres durante minuto y medio, para deleitarnos a continuación con un Pomp Rock de muy señor mío de título "You Come See Me" con teclados bombásticos como el género requiere, y voces a la Styx/Reo.
"Higher Higher" es un tema Hard Rockero poderoso y fenomenal al que no le faltan coros enfáticos, solos de guitarra a lo Brian May y teclados fantasiosos; mientras que Eagles y Boston planean como hienas carroñeras en "Circle Of Love".
El masterpiece del álbum queda para el final, "Sweet Music" es la mejor canción del disco, elevando el notable siete al diez del tema en cuestión. Aquí es donde el Pomp Rock medra en toda su hermosura. Los teclados desarrollan ese gusto tan exagerado y entrañablemente demodé en el que no faltan ni melotrones. Las guitarras están entre el Rock Duro y el progresivo, y las melodías vocales y musicales se postulan entre las aguas del nuevo AOR de Boston y el progresivo duro de los Styx del Crystal Ball, el Prog Pomp de Starcastle desarrollándolo con auténtica maestria y originalidad, cerrando posiblemente el mejor trabajo de la banda.


1977
PRISM y ROADMASTER están unidos por algo más que el sonido "Pomp Rock", en común tienen la desgracia de haber perdido a ambos vocalistas. Stephen McNally de los de Ohio lo hizo por motivos 
naturales (el maldito cancer), mientras que Ron Tabak lo hacía años antes, a mediados de los ochenta trás sufrir un accidente de motocicleta.
Prism debutan en el 77 con un apañado artefacto "Pomp Rockero" que se atiborra del sonido "Pomp" de los Styx de "Crystal Ball", desposeyendo el sonido progresivo que los de James Young y Dennis DeYoung arrastraban desde "Equinox".


"Spaceship Superstar" tiene a The Who en su punto de mira, mientras que "Open Soul Surgery" rockea duramente en la onda de unos Moxy o Derringer antes de endulzarnos con la balada caramelosa a la Styx  "It´s Over".
Como ya habían demostrado Styx a mediados de los 70, hasta los temas más prog tenían momentos de puro rockanrol, "Freewill" es divertida y nada pretenciosa, estribillo pegadizo, siendo vientos y piano los principales protagonistas del mismo.
A Prism se han asociado nombres con importancia dentro de la escena rockera canadiense, el productor Bruce Fairbairn colaboró como miembro de la banda y produce este debut, también Jim Wallace, nombre ligado a Bryan Adams entre otros, y Lindsay Mitchell, guitarrista de Prism y autor del tema que cierra el disco, la correcta "I Ain´t Lookin´Anymore".
Prism quizás no sea el debut soñado, es cierto, pero contiene varios temas destacables, apunten de la segunda mitad del disco las interesantes "Amelia" y "Julie", dos nombres propios que toca reivindicar en el día de hoy.




1977
Sin lugar a dudas la abeja reina del Pomp Rock son Styx. Grandilocuentes, pomposos a más no poder...y finalmente los paladines de la simbiosis perfecta entre Rock Progresivo y el Arena Rock de los años 70. Dennis De Young es con sus teclados y su pizpireta manera de cantar el elemento principal de la música del quinteto, pero la ecuación "Pomp" no se resolvería sin la participación de los dos guitarristas principales de la banda en este disco: Tommy Shaw y James Young, los dos junto a DeYoung son los instigadores de las particulares melodías vocales que para bien o para mal son marca de la casa.
Los teclados en Styx son básicos para entender el sonido de la banda desde el comienzo de la andadura musical de la misma cuando eran una cabreada versión de los Grand Funk con teclas, subiendo tono e importancia apartir del quinto disco de la banda, "Equinox" acrecentándolo en el sexto "Crystal Ball" donde se pueden escuchar como en el anterior ecos de Yes, Genesis o Kansas, y disparándolo finalmente en "Grand Illusion".
Las canciones se las reparten entre el trío calavera señalado anteriormente que cantan con bravura cada una de sus partes. Son estupendas todas ellas pero destaco dentro del primer acto la imperecedera "Come Sail Away"; maravillosa de comienzo a fín, dominada por guitarras acústicas de orfebrería fina que entran en conflicto con guitarras duras y pomposas capas de teclados, el estribillo es trepanante de veras, una de las grandes canciones de toda la discografía de Styx. 
Cuando hay que ponerse duros la banda también sube el tono de sus amplificadores, los guitarristas ponen a tono sus juegos de pedales y sus efectos, mientras la base ritmica de los hermanos Panozzo hace su trabajo artesano de metrónomos humanos, entonces aparece un temazo como "Miss America".
Otras muestras de estupendo Rock pomposo se dejan ver en la balada semi acústica de corte prog "Man In The Wilderness", la fantasiosa "Castle Walls" o la última "Grand Finale", esta más dura y de aíres majestuosos, última bala de un estupendo álbum concepto. 



1978
                                                               
Todo el grano sembrado por Styx en el 77 con "The Grand Illusion" la banda lo recolecta un año más tarde con "Pieces Of Eight". Si aquellas canciones eran notables, en el nuevo disco alcanzan en muchos casos el sobresaliente; el Pomp Rock luce más pomposo y angular que nunca.
En un lado del ring melódico están Boston y en el otro Styx con una versión más grandilocuente y arriesgada que la de Brad Delp y sus muchachos, pero sin olvidar que las emisoras de radio son al final las que tienen que hacer llegar el mensaje a un oyente rockero que está atrapado por la vorágine voraz del Punk Rock.
En este nuevo disco los teclados siguen siendo el referente a la hora de guiar el camino a seguir de las melodías vocales y del resto de instrumentos, mientras que las tareas vocales vuelven a partirse en tres pedazos, uno para Tommy Shaw, otro para Dennis DeYoung y otro para James Young.
El Rock Duro ataca en la inicial "Great White Hope", con James Young pletórico acompañado de unas guitarras que no hacen prisioneros. Su reverso Prog-Pomp es la deliciosa "Sing For The Day" cantada por un Tommy Shaw que nos regala todas las guitarras tocadas del tema mandolina incluída.
Dentro del Rock rimbombante las sensacionales "I´M Ok" y "Lord Of The Ring"; la primera directa y repetitiva, la segunda mucho más rebuscada tanto vocal como musical, toda una encerrona a lo Queen del segundo álbum con guitarras a lo Brian May y también con el sello de unos Styx que ya dejan su propia marca en cada riff de guitarra, teclado o linea vocal.
"Blue Collar Man" no falta en los directos de la banda ni en sus recopilatorios, no es de extrañar ya que estamos ante un tema que acopia la esencia mísma de lo que es Styx y el sonido rockero por el que son famosos. El resto de temas no vuelan tan alto pero completan un disco cuasi exquisito con el minutaje típico de la época, cercano a los cuarenta minutos.


1978
Cruzando nuevamente la frontera volvemos a encontrarnos a los canadienses Prism, que en el 78 publican "See Forever Eyes" nuevamente bajo la atenta mirada de Bruce Fairbairn y con la idea de repetir el éxito al menos parcial en su país natal.
Así que repetición de esquemas, aunque las canciones suenan más maduras y trabajadas que las del primer disco, superando el efecto sorpresa con canciones ligeramente más atinadas. Sigue siendo puro "Pomp Rock" que en algunos momentos como los de "Nickels & Dimes" son Styx total, con unos coros que parecen los mismísimos DeYoung y Shaw los que los perpetran, y los efectos pomposos y espaciales del teclado que tanto Prism como Roadstar o Styx utilizan habitualmente para terminar de dar el enfoque a lo que es el sonido Pomp.
Los temas rockeros también están más logrados en este segundo trabajo de la banda, esas "Flyn" y sobretodo la muscular "N-N-N-N-O!" . Y si hablamos de medios tiempos, que sea la Power Pop "Take Me Away", una delicia compuesta por el guitarrista Allen Harlow; sin duda estas tres canciones y la homónima "See Forever Eyes" son las mejores bazas de un buen segundo disco.








1978
Si hablamos de POMP Rock por narices hemos de nombrar a ANGEL, una de las bandas definitivas de ese genero y de las más originales, que pese a tener influencias obvias de bandas de Rock de los setenta e incluso alguna de ellas del mundo Prog Rockero, desarrollaron y desplegaron un sonido único y reconocible, que podía competir con los Styx de turno sin pisarles el sonido a estos.
Apoyados principalmente en los teclados fantasia de Greg Giufria, Angel destacaban igualmente por las melodías vocales de Frank Dimino y el apoyo prestado por el resto del combo en las voces.
En los números más rockeros podías escuchar retazos de Rush, Kiss o Led Zeppelin, representados en este estupendo "White Hot" en temas tan poderosos como "Under Suspicion"  o "Ain´t Gonna Eat My Heart Anymore", donde la batería de Barry Brandt repartía mandobles a la John Bonham y el bajo de Felix Robinson expectoraba notas como si de Chris Squire se tratase.
En "Got Love If You Want It" parecen Cheap Trick y en "Stick Like Glue" inventan un Pomp Glam Rock que le hubiese gustado cantar a Paul Stanley y que Mott The Hoople robarían para sí mismos, mientras  "Flyng With Broken Wings (Without You)" está a la altura del mejor material de la ELO.
"White Hot" es un discazo, pero cualquiera de los discos que grabaron en los setenta es altamente recomendable, "On Earth As It Is In Heaven", "Angel" o "Helluva Band" son discos muy notables y con caracter, lo mejor es que el relleno brilla por su ausencia en cualquiera de ellos.



1979


El año 79 va a dejarnos discos importantes dentro del género Pomp como el segundo trabajo de Roadmaster ("Hey World") o "Cornestone" de Styx, pero los dos trabajos más destacados para un servidor son el "Armageddon" de Prism y el debut de Airborne, banda de Denver que contaba en sus filas como guitarrista y uno de sus vocalistas a Beau Hill, el futuro productor de los discos más exitosos de Ratt será parte importante de las diez canciones de este trabajo.
El disco tenía todos los condimentos para haber sido un éxito, canciones mil por mil pegadizas repletas de estribillos arrebatadores y la producción de Keith Olsen, que era por aquel entonces un buen colega de los miembros de la banda.
"The Lady Knows Best" inicia con potencia el disco, nos vienen a la cabeza los mejores Styx, alcanzando el sumun en "Ghost Of Love", una fuerza de la naturaleza Pomp aorera con la desenvoltura de los Styx más atinados y con unas guitarras rockeras a lo Scholz/Goudreau que tiran de espalda.


El otro condimento destacado que Airborne explota con atino son los juegos vocales deudores tanto de Brad Delp como de Dennis DeYoung, hay buenas muestras de ello a lo largo y ancho del redondo ("Thats Where My Love Goes", "Feel Like Lovin´").
Otras bandas importantes rockeras como los Angel de Greg Giuffria o los Kiss tampoco escapan de la tela de araña caza melodías de Airborne, escuchad la final "Optimystical" para comprobar que no solo de Styx vivían estos chicos del medio oeste americano.
Una pena que CBS dejase en la estacada a una banda con un potencial como el que atesoraba Airborne, con una terna de músicos que estarían en el futuro ligados a la producción de discos y como músicos de sesión a sueldo en varios trabajos importantes de las siguientes décadas.

1979
Con su tercer trabajo "Armageddon" Prism no van a entrar en el Olimpo del Rock of course, pero si que elevarán sus ventas alcanzando disco de platino y terminarán el año 79 como una de las bandas referentes dentro del Rock canadiense.
Lejos de parir una obra maestra si que ofrecen un producto mejor acabado que sus dos anteriores intentonas, por un lado se quitan todos los puntos que les cosían a Styx y aunque quedan secuelas logran desarrollar un sonido propio de Rock con pompa y Pop chillón y colorista, con arreglos orquestales para darle un enfasis grandilocuente nuevamente bajo la atenta mirada del productor y colega Bruce Fairbairn.
A "Armageddon" viene ligado el nombre de Bryan Adams que antes de despegar con su fulgurante carrera discográfica hará de escriba para bandas como Kiss o Prism a los que "regala" tres composiciones (dos en realidad ya que una viene firmada a medias con el guitarrista de Prism Lindsay Mitchell) una de ellas junto a su colaborador habitual Jim Wallace, que en aquella época firmaba con el nombre de Rodney Higgs.
Precisamente las canciones de Adams destacan como es el caso de "Jealousy", con esos toques a los ABBA/Cheap Trick, y también "You Walked Away Again" que viene firmada en solitario por el de Ontario.
Otras pequeñas alhajas que contiene "Armageddon" amén del tema título son la final "Mirror Man" y la inicial "Comin´Home", que junto a las mencionadas canciones de Bryan Adams redondean un disco de Rock amable y ameno, Prism aún no eran AOR pero iban por el camino correcto hacia él.

Artimus Alistair Babayobski


jueves, 27 de abril de 2017

FIONA: "FIONA" 1985


No hay nada como levantarse un Sábado por la mañana de esos que sabes de mano no vas a dar un palo al agua para dejarte las horas hasta el vermú buceando en tu maltrecha colección de discos 80´s.

Entre vinilos de Quiet Riot, Keel , Dokken y Warrant te tropiezas con el debut de FIONA, y coño, uno se pregunta ¿En que año me traje a casa esta reliquia del pasado? Como el tiempo es oro que decía aquel, observas la portada con la bonita Fiona Flanagan en pose Pop Rockera y no pasa desapercibido el agradable tufillo a lo Pat Benatar que ofrece su reverso en contraportada.

El disco empieza a sonar con el encantador siseo del polvo acumulado que la aguja va apartando a su paso según van cayendo las ocho piezas de este disco que supera por muy poco la media hora de duración. Uno recuerda con lágrimas en los ojos aquellos días en los que el relleno era para los roscones y no para los discos de Rock.

"Hang Your Heart On Me" entra con fuerza en nuestra mañana de asueto, teclados de pompa tan típicos y tópicos como que estabamos en el año 85 cuando el artefacto de marras se grabó. La fuerza del Hard Rock melódico y el AOR se desatan en el estribillo, Fiona demuestra garra y pasión, y una voz que te hace recordar a la gran Pat Benatar (segunda vez que invocamos su ilustre nombre Amén!)

"Talk To Me" es el primero de los seis que viene firmado por agentes externos a la banda que no al proyecto del disco. En este caso Beau Hill, sí, el productor de Ratt y Winger entre otros obsequia a Fiona con un excitante tema donde el teclado y el saxo destacan junto a la estupenda voz de nuestra prota de hoy. El tema tiene un deje B.S.O. de los 80 que tira de espaldas.


"You´re No Angel" que viene firmado junto a tres temas más por el productor del disco Peppi Marchello, es otro alegre presente pseudo aorero que recuerda al debut de Bon Jovi. Sin ser el no va más si que nos dejamos llevar por su adictivo estribillo playero y por un logrado solo de guitarra de Bobby Messano.

El medio tiempo de rigor llega a la cuarta con "Rescue You" donde Flanagan pone lo mejor de su garganta entre capas de teclados y vigorosas guitarras que rellenan esta cuasi perfecta trufa aorera.

Del otro lado del vinilo nos encontramos con "James", jugoso bocado de Power Pop Hard Rockero a la Cheap Trick con un estribillo muy adictivo.

La dosis habitual en el Hard Rock 80´s  de balada embadurnada en sirope responde al nombre de "Love Makes You Blind", el nervio rockero regresa con la ágil "Over Now" donde Fiona explota sus agudos y el final queda para el medio tiempo himno "Na Na Song", cándida y encantadora canción de bisoño y bobalicón chorus.

Fin del tiempo, hora de salir a disfrutar del solecillo y del vermú. Antes el disco de Fiona ha regresado al estante encuadrado entre el "Ultimate Sin" de Ozzy y el debut de los D´Molls...hasta la próxima sabe Dios cuando.

El Hijo de Ron Keel





viernes, 21 de abril de 2017

THE BLOW POPS: "AMERICAN BEAUTIES" 1994



El mundo de los discos es también el de los regalos (los que te sueles hacer a tí mismo, la felicidad de regalarte ese álbum que anhelabas) y también el de las sorpresas. Cuando crees haberlo escuchado todo aparece esa enorme galleta sónica que con cada una de sus porciones hará que te sientas inconmensurablemente feliz.

 Los cuarenta minutos de felicidad que "American Beauties" le arranca a tú reloj son un tiempo precioso invertido en un trabajo de enciclopedia más que de manual, empleado en música honesta y de verdad, esa que existe y de la que hay verdaderas obras maestras, discos grabados en pequeños estudios y distribuidos por sellos minúsculos, como es el caso del segundo disco de THE BLOW POPS (Get-Hip Recordings).

 Milwaukee (¿Alguien sabe que hay en Milwaukee aparte de los Bucks?), qué al margen izquierdo del lago "Michigan" nos muestra a un cuarteto que nació en el 90 con el single "Stop", creció y se hizo adulto con el álbum "Charmed I´m Sure" y el sencillo "My Carrie" en el 92, para morir poco más que en el anonimato con el gigante  "American Beauties" del 94.

Un viaje corto pero intenso, dos discos, un par de singles, una obra maestra...

Mike Jarvis es el lider y mentor del cuarteto, que una vez finiquitados urdió The Lackloves, otra felicísima banda de Power Pop con varios discos a sus espaldas. Junto a Jarvis que ejerce de vocal y guitarrista, Tim Buckley a la guitarra y Jack Rice al bajo. Ambos trenzan junto a Jarvis cristalinos torrentes vocales, armonías intensas y fructíferas que hacen de cola al unirse a las guitarras de seis y doce cuerdas que Mike y Tim hacen sonar. Nick Randazzo es el batería de estos mágicos Blow Pops.

¿Recuerdas el 94 cuando llovían corrosivos riffs desde Seattle? Los Blow Pops apenas se empaparon con ellos. Preparados para la tormenta Grunge, su paraguas era la soleada y lejana de Milwaukee California.

Los Byrds y los Beach Boys, sus armonías vocales se sienten en "She Don´t Need Me Now" y en la final "More & More". El fulgor electrificado de los Plimsouls es palpable en la inicial "Storybook", los maravillosos The Last les susurran al oído "Everyday Clyde", los Flamin Groovies les inspiran en "7 Days With You", Replacements se dejan caer en "All Night Long" y el Power Pop es mayestático y nos saca una sonrisa de oreja a oreja en "Cleveland", auténtico "Masterpiece".

Las mejores historias del Rock y del Pop no las escriben siempre bandas que cuentan con el apoyo de grandes discográficas o de revistas y emisoras de radio. Los fanzines, revistas independientes, sellos independientes y el boca a boca funcionan y van pasando de tres en tres, hasta que una pequeña legión es consciente de que las obras maestras no te las pueden dictar, y pueden ser descubiertas o reivindicadas muchos años después de publicarse, lo que le ocurre a The Blow Pops con "American Beauties", disco para poner en el estante junto a The Posies, Gigolo Aunts, Redd Kross u otras luminarias del Power Pop 90´s.

Fourmyles  De Ceres





miércoles, 12 de abril de 2017

NEW YORK DOLLS: "NEW YORK DOLLS" 1973


La reseña de un disco tiene que ser como un álbum de Punk Rock; rápida, al grano, contundente, redundante y muy directa. Olvídense de las fechas de las grabaciones, de si el productor era un puto cabrón, si el cantante fue un niño prodigio del piano a los cinco años o si la madre del batería tocaba el trombón en la banda del pueblo.

Podemos decir eso sí detalles importantes, como que la portada del debut de los Dolls es icónica y que va a servir de patrón a muchas bandas de Glam Metal y Sleazy Rock en los 80. Los Dolls demacrados y pintarrajeados servirán de modelo a los Poison , Mötley Crüe, Hanoi Rocks o Guns N Roses, los de verdad y sus copias; y también a los Chesterfield Kings que les rendirán homenaje en el brutal "Berlin Wall Of Sound". 

El comienzo del debut de los New York Dolls es incendiario; pianos haciendo la cobertura a la voz de un David Johansen que parece un híbrido maldito entre Jagger y Tyler de los Aerosmith, las guitarras son Rock & Roll hiriente, en algunos momentos parece que estamos en el  77, pero no amigos, el 73 aún no ha caído, Yes y Genesis se creen lo más pero quizás no saben que los Dolls han grabado un disco que comienza con "Personality Crisis" y que continua por el lado chungo de la vida con el Glam Rock de "Looking For A Kiss", escribiendo sin saberlo el prólogo del Sleazy Rock que nos volará la cabeza apartir del 87.

Un Gong suena através de los altavoces que vomitan "Vietnamese Baby" quizás mi tema favorito de los Dolls. Las guitarras de Thunders y Sylvain salivan rock tan vicioso como la letra que escupe Johansen mientras Johnny Rotten entre otros pillaban apuntes de como se cantaba Punk Rock desde algún sitio del Reino Unido.

Las baladas para los Dolls están muy lejos de lo que serán las baladas de sus hijos bastardos en la década siguiente. "Lonely Planet Boy" nos besa con cara de Jagger y nos achucha suavemente con la candidez oculta de Mark Bolan. Suena como si fuese un tema de Brian Jones caído del cielo para Thunders y cia.

REPUTOS DOLLS DE FIESTA HASTA LAS MIL 
El monstruo de Frankenstain entra en escena en otro número de Freak Rock a la Alice Cooper Group. Músculo, nervio e insano Rock N Roll saltan del tocata a nuestro jeto, un tema para apurar de un trago un litro de cerveza barata y creerse el puto amo del "CBGB".

Entramos en el ecuador del disco y "Trash" golpea hasta noquearnos. Un poco de Garaje Rock heredado de bandas oscuras y malditas de mediados de los 60 combina con Rock de los 50 como si fuese el cocktail mejor preparado de nuestra puta vida.

"Bad Girl" sube decibelios y mala hostia. Aquí Ramones, Television y The Replacements se han quedado con la copla, en los de Minneapolis nos hemos encontrado muchas veces esa entonación borracha que Westerberg le manga a Johansen por la cara para sus mejores canciones. 

"Subway Train" nos devuelve a los Stones más gamberros e irreverentes vía Dolls. Un tema nacido para romper moldes y que nos muestra a una banda que no estaba diseñada para ser el hype de su momento, quizá por eso, por esa falta de control algo se acabó escapando entre los dedos y los Dolls no lograron el éxito que por ejemplo Kiss si obtuvieron, obviamente no es lo mismo tener a Gene Simmons, un hombre que huele el verde de los dolares que a Johnny Thunders.

En 1973 nadie se acuerda de Bo Diddley ¿Nadie? Bueno sí, Flamin Groovies y New York Dolls. Los Dolls presentan sus respetos con una potente "Pills".

"Private World" es una vuelta al comienzo del disco, un "Personality Crisis" en el que participa el bajista Arthur Kane como compositor junto a Johansen, mientras que el cierre es para otro de los clásicos de la banda, "Jet Boy", una carnavalada rockanrolera que entre otras cosas le dió nombre a una buena banda de Glam Sleazy de la década de los 80.


jueves, 6 de abril de 2017

PLATYPUS, THE JELLY JAM & JUGHEAD:Satélites alrededor de KING´S X y DREAM THEATRE

En tiempos de asueto de estas grandes bandas, sus músicos más inquietos en lugar de quedarse con los brazos cruzados o disfrutando de merecidos descansos, prefirieron confluir (el palabro de moda) en una suerte de proyectos paralelos que nos dejaron y nos siguen dejando música de lo más disfrutable. Ty Tabor, Derek Sherinian o John Myung son algunos de esos nombres, y Platypus, The Jelly Jam y Jughead alguno de esos grupos. Repasamos alguno de sus trabajos.


Empezamos con el segundo disco de este cuarteto que conjuntaba al King´s X Ty Tabor con dos miembros de Dream Theatre ( el teclista Derek Sherinian y el bajista John Myung) al que sumaban el batería de Dixie Dregs y Winger, Rod Morgenstein.

Quizás sea mi disco preferido de todos los que comentamos hoy y aunque fue vendido en su momento (año 2000) como un disco de Rock progresivo, hay bastante más de Rock duro con melodías heredadas de la banda mater de Ty Tabor y sus gustos personales, que de el Rock progresivo del que Dream Theatre son hijos super dotados, y que en "Ice Cycles" queda retratado en "25", cinco minutos de tormentas de teclados brutales de Sherinian, guitarrazos y solos deudores de David Gilmour en lo limpio y de los King´s X del "Dog Man"  y de una sección ritmica hiper voltaica a la Geddy Lee/Neil Peart.

También la final y conceptual "Partial To The Bean (A Tragic American Quintology)" puede ser calificada como Prog-Rockera. Más de diez minutos de luchas entre los teclados de Sherinian y el resto del combo, en los cuales virtuosismo y pericia van de la mano.

Sherinian da empaque y presencia al power trio que forman Tybor, Dregs y Morgenstein, su aportación es superior a la que escuchamos en Black Country Communion; refuerza las melodías vocales de Tybor y escuda a la base ritmica.

Del Hard Rock y la psicodelia Beatles de "Oh God", al Modern Rock de semilla prog con un comienzo Rush ochentero de "Better Left Unsaid", o los King´s X reconocibles en "The Tower", donde germina la raiz que se desarrollará en los Power Pop Jughead poco después es de lo que va "Ice Cycles".

"Cry" también es un tema en el que pululan combinados todos los estilos que los cuatro Platypus confeccionan en sus respectivas bandas, contundente pero melódico, agresivo pero dulce al mismo tiempo.
Un disco delicioso que cierra un primer proyecto del que personalmente querría más.



Dos años más tarde Sherinian deja de dar pedal y el trío restante se pasa a denominar THE JELLY JAM; despachando dos buenos trabajos producidos por Ty Tabor entre el 2002 y el 2004.

El primero de los citados endurece la propuesta de Platypus, aunque la voz de Tybor se encarga de endulzar la pasta de la que están hechas las diez canciones de un álbum denso y que apenas da un respiro entre canción y canción.

Dentro de las mismas destaca la libertad de un Rod Morgenstein que ataca sus tambores como una fiera y hasta nos deja dos mini solos en un par de temas, rememorando a Bonham, Peart y otros grandes de las décadas pasadas.

El espesor que cae sobre la mayoría de temas y la opacidad de la producción no impide al oyente disfrutar de una gama de colores que profundizan incluso más en el prog que en Platypus aunque no haya teclados de por medio.

Aunque en general el devenir del disco es el de mostrarnos la energía del power trío, con Myung y Morgensteis relatando metal moderno con sus instumentos a toda mecha, sin olvidar las aptitudes melódicas de un Tybor que pesca a los King´s X para un par de canciones.

También hay momentos instrumentales precisos que en algunos casos son epílogos "concepto" ("I´m The King/The King´Dance", ¿Guiño a la banda madre de Tybor?) y apuntes acústicos de Rock psicodélico como el que cierra el disco ("Under The Tree").


Si algo de Prog quedaba en su primer disco, "2" elimina cualquier atisbo de ese estilo para ofrecer en su mejor trabajo para un servidor, un plato bien cocinado de Hard Rock inflexible donde el trío explota un sonido más limpio pero tan contundente o más que el del debut.

La fuerza de "Not Today" que abre la fogata es correspondida por "Allyson", al igual que la tranquilidad de "Maybe" puede ponerse en la misma balanza de "Coming Round", power pop a medio camino entre el tercer disco de King´s X y los Enuff Z Nuff vs Beatles; al menos, se nota que Tybor es fan de los "Fab Four" en buena parte de "2".

Pese a la contundencia y poderío que el trío exhibe durante los 45 minutos del álbum, The Jelly Jam no dejan resquicio para que una buena melodía pueda escapárseles, llegando quizás donde Jughead (la otra banda paralela a esta y Platypus) no quiso en cuanto a Rock, e igualándoles en Pop poderoso e infeccioso, esa "Runaway" (la de maravillas que llevan ese título daría para otro artículo).

La fragancia a Metal que perfumaba alguno de los temas del primer disco quedan reduciadas a "War Is..." y poco más, la música dura que flota en su ambiente se diluye con la primorosa voz de Ty Tabor.

La banda todavía sigue vigente hoy en día, en 2011 sacaban "Shall We Descend" y este pasado año nos regalaban "Prophet", otros dos discos imprescindibles de una banda de amigos virtuosos que juntos pueden parecerlo menos.





El mismo año que Tybor arma Jelly Jam (2002) aprovecha el tiempo para sacarse de debajo de la camisa un proyecto más, en esta ocasión le acompaña el teclista Derek Sherinian y se unen a la fiesta los hermanos Bissonette (Matt y Gregg) bajista y batería respectivamente que han puesto instrumentos y talento a un sinfín de músicos que van de David Lee Roth a Ringo Starr o Jeff Lynne entre otros miles.

Jughead se sumergen en un maremagnum melódico en el cual las melodías Pop limpian cual jabón el Metal y el Rock duro e incluso Prog que pudiesen tener cualquiera de los otros proyectos montados por Tybor and friends.

El Power Pop gana claramente la partida desde el inicial homenaje a Elvis y su Graceland en la musculosa "Halfway To Elvis" y sigue a buen ritmo de melodía Beatles con la energía motora de unos Fountans Of Wayne en "Snow In Tahiti".

Como les ocurriera a los Harem Scarem al transformarse en Rubber, Jughead durante once canciones juegan una partida con las mismas cartas de bandas que entre mediados/ finales de los 90 y comienzos de la década siguiente publicaron fabulosos discos de Pop duro, los Superdrag, Material Issue, Urge Overkill, Redd Kross,The Katies, Thrift Store Halo, The Anderson o los canadienses Sloan son los primos carnales sónicos de este excitante único disco de Jughead.


jueves, 30 de marzo de 2017

LOOSE LIPS: "TALKIN´TRASH" 1999


Recuerdo disfrutar este disco como un berraco allá por el 99. Durante meses junto al "Right Now" de los seminales Zeros fueron cabecera total en mi toca discos, nada de cedeses, que va, al plato, y del plato a la boca.

La portada ya dice bastante con ese híbrido entre Mario Vaquerizo y Carmen de Mairena , la contraportada y las fotos del cuarteto no tanto; no sabemos si estamos ante un nuevo mestizaje de finales de Siglo de los Ramones con una banda de Power Pop...

...La cosa es que si crees que "Talkin´Trash" puede ir de Punk Rock pues no irás muy desencaminado, pero no es extrictamente eso. Yo diría que Loose Lips musicalmente están más cerca del Glam, sí, del que idearon los New York Dolls, pero en "Talkin´Trash" le añaden la evolución completa vía Heartbreakers, sin olvidarse de su colega Stiv Vators y de sus colegas Hanoi Rocks.

Por lo tanto hay unas gotitas de Sleazy, las justas, que como la poción mágica en los Galos les hace aporrear romanos, aquí aporta la vena más macarra a las guitarras que Justin Schenberg y Shane White conducen con efectividad y sin complicarse la vida.

Las consignas claras, riffs a la Johnny Thunders, Steve Jones, Jimmy Zero; certeros alunizajes a lo Hollywood Brats, a los que roban la estupenda "Tumble With Me" de la que hacen una magnífica versión, todo hay que decirlo.


Wesley Gravolet y Greg Fenwick solventan con vehemencia la papeleta de la batería y el bajo, produciendo a medías con la banda y siedo ingeniero de sonido Randy Burk.

"Young Girl Tease" es el estupendo principio, con vacilones riffs de guitarra y sexis juegos vocales muy sencillos pero efectivos, como ese estribillo a medio camino entre los Stones y los Heartbreakers de Johnny Thunders.

En el resto del álbum nos les tiembla el pulso a los de San Francisco a la hora de flagelarnos con rítmos que en "Jones ST Boneyard" nos llevan al "Too Much Too Soon" de los Dolls, o a otras bandas de Rock underground norteamericano como los Real Kids de John Felice en la práctica "I Need More".

El mejor tema del disco para un servidor la muy seminal "Your Lies", a la que acuden todos los fantasmas que los Dolls sacaron en su debut, cuando eran "casi" los mejores y azotaban a sus seguidores con burradas del calibre de "Vietnamese Baby". Aquí los Loose Lips les roban lo que primero fue de los Stones para darnos un tema brioso y contundente.

El sello "TKO" fue el encargado de poner en el disparadero a estos cuatro tipos de los que nada se supo más; un LP y un single. Una pena. 


jueves, 23 de marzo de 2017

TKO, KICK AXE: METAL AMERICANO A LA SOMBRA DEL METAL HEALTH


No tengo ní idea de sí este disco se llevaría algún pescozón por la portada con una tía tirada a los píes del macho de turno a día de hoy, un Heavy Motero Glam apocalíptico que acaba de realizar una Kata seguramente patética. Si lo miramos bien, al tío de la portada no le veo para dar muchas hostias la verdad, y sí con pinta de llevarse unas cuantas "In His Face"...


El caso es que tenemos ante nosotros el auténtico Glam-Metal made in 80´s, 80´s Metal USA o como diablos queramos denominarlo. Bandas como WASP se llevaron el premio gordo que bien podían haber repartido con estos TKO que de himnos metálicos iban sobrados.

Eran de Seattle, la fría y lluviosa ciudad del Oeste les puso en el camino del triunfo con un debut del 79 que nos mostraba a una banda de Glam Rock que sonaba perfectamente y que grabó un estupendo "Let It Roll" que mezclaba a The Who con Cheap Trick; y es que la voz de Brad Siegel, lider del grupo era un huevo similar a la de Roger Daltrey, joder, parecían la versión Hard Rock Glam de los ingleses.

Cuando la testosterona se disparó en los riffs de los rockeros heavies de los 80, los TKO recibieron también la llamada del metal, aparecieron en un par de recopilatorios con bandas de Seattle como Queensryche y publicaron "In Your Face" para el sello "Combat Records" en el 84, año en el que WASP sacaban su primer LP y Ratt se salían del mapa con "Out Of The Cellar".


TKO son más duros que la mayoría de bandas de Los Ángeles en este disco, riffs hinchados y corpulentos; punteos muy heavies, estribillos repetitivos, peleones y macarras; como lo son las diez canciones que vienen en el plástico.

La voz de Singel deja el rollo Daltrey para meterse más en una onda Kevin DuBrow, ya sabéis, un poco chillón y Heavy, o sea, lo que estaba de moda en aquellos dichosos días. Una voz perfecta para títulos de metal agresivo y rockero como los de "End Of The Line" o "Working Girl", tema este que me recuerda al sonido de los primeros Black N Blue.

El comienzo con "I Wanna Fight" no puede ser más camorrista, TKO salen en tromba como si fuesen los "All Blacks" en un torneo de Rugby. El pressing continua con los dos siguientes temas, "Run Out Of Town" y "Give Into The Night" consiguen los mismos resultados que Siegel en la portada del disco.

Sólo aflojarán el pistón en la tierna "I Can Do Without You", porque el resto de temas sigue pisoteando con fuerza, "So This Is Rock N Roll", "Danger City" , "Don´t Give It Away" dan en la diana nuevamente, doblando la ración de estribillos pegadizos y con la misma energía en lo musical. 

"In Your Face" fue grabado en Hawaii (¿Os imaginaís a estos tipos en Hawaii?) contando con la colaboración en las guitarras de un Adam Bomb que imagino sería bastante joven en esa época.


Subiendo de la lluviosa y húmeda Seattle llegamos a Canadá país en el cual el Metal está representado por Helix que han publicado en el 83 y 84 dos importantes discos de Heavy Rock y Metal: "No Rest For The Wicked" y "Walkin´The Razor Edge".

En la gélida Regina, capital del Saskatchewan canadiense, viven los miembros de Kick Axe, formación nacida al trasluz de la aurora boreal y cuyo primer trabajo como ocurre con el "In Your Face" de los TKO bien mereció mejor fortuna que la que finalmente "Vices" obtuvo.

Y es una pena ya que canciones como "Dreamin´About You" tenían esa pegada comercial que en la MTV podría haber tenido su espacio pero que el sello de la banda "Epic" no promocionó como era debido.

Lo curioso es que "Epic" tampoco abandonó a su suerte a los canadienses desde el principio, la apuesta con Spencer Proffer de "Phasa" records era clara. Se trataba de apostar por el productor del "Metal Health" de Quiet Riot que había logrado que los norteamericanos llegasen al número 1 de las listas americanas en tiempos del "Thriller" de Michael Jackson.

Proffer también triunfará unos meses después con el primer LP de los WASP de Blackie Lawless y Chris Holmes, pero antes quiere poner una banderita en el mapa de estos semi desconocidos Kick Axe, lo va lograr a medias, Kick Axe no van a triunfar pero van a grabar un disco repleto de himnos metálicos que casi treinta y tres años más tarde de su publicación son totalmente reivindicables.


Uno de los problemas que tuvo la grabación de "Vices" fue que la banda no pudo desplazarse totalmente a California donde Proffer tenía su estudio, así que Proffer iba y venía del Canadá y la banda también pasaba cortos periodos de tiempo grabando en USA.

Obviamente la grabación cuando menos fue extraña pero el material urdido por la banda en su totalidad salvo en un par de temas junto a Proffer es Heavy Rock de lo más excitante. Baste asomarse al portentoso "Heavy Metal Shuffle" que descarga fuegos artificiales Heavy Rockeros desde el inicial riff hasta el himnico y callejero estribillo.

Precisamente ese Heavy pandillero repleto de estribillos sudorosos y rítmos machacones que combinan el sonido patrio de unos Helix con los Quiet Riot y los sonidos de la "NWOBHM" recorren de cabo a rabo este excelente "Vices".

"All The Right Moves", esa "On The Road To Rock" a medio camino entre Helix y los Kiss del "Lick It Up" o  "Alive & Kickin´" tienen ese sonido bregador que hemos escuchado en Judas Priest o Krokus, aparte de la fuerza y dureza de la música, los estribillos altamente adictivos están a la orden del momento.

"Maneater", "All The Right Moves" o la pomposa "Vices" harán que recuerdes durante una buena temporada el debut de este quinteto que publicaría dos discos más en la década de los 80, dos trabajos que no están a la altura de "Vices", disco que ha sido reeditado por Rock Candy con el añadido de "30 Days In The Hole", himnico y adictivo tema de Humble Pie que la banda adoptó para la banda sonora de la prescindible chorrada "Los Albóndigas En Remojo", logrando una acertada revisión a la altura de los trabajos de Quiet Riot con Slade y que quien sabe si bien promocionada podría haber conducido a la banda al éxito.

El Hijo de Ron Keel




miércoles, 15 de marzo de 2017

THE WOGGLES: "TEENDANCEPARTY" 1993


Más de 25 años en el candelero no es poca cosa...The Professor Manfred Jones y sus colegas llevan desde comienzos de los 90 dando la murga, dándose una paliza en directo y repartiéndose las hostias con un público como loco por llevarlas en la cara, o donde haga falta cada vez que The Woggles se dejan ver por la ciudad de turno.

Los de Athens emergieron cuando REM estaban de moda, pero su música tenía que ver más con lo que los Cynics mascaban en Pittsburgh o los Fleshtones en New York. 

"Teendanceparty" fue su primera demostración de que "Loosing My Religion" no era su credo, y que le iban a dar sopas con ondas al dichoso "Smell Like Teen Spirit"; porque el auténtico espíritu "Teen" estaba en los riffs de "Mad Dog 20/20" o en el rítmo enloquecido de "My Baby Likes To Boogaloo", donde era mejor irse de fiesta al son de los Lyres o de los Standells que al de Michael Stipe (Siempre "Respect", claro que sí).

Esta primera referencia en largo de los Woggles es mi preferida; junto al "Profesor" están "Pile Driver" a la batería, Zorko Brooks a la guitarra y "El Rojo" Agner al bajo. 

El álbum es una Party Rock garajera que une a los Cynics de "Rock And Roll" con los primeros Fleshtones. Canciones muy directas, sin trampas ni cartón...veamos: "Mad Dog 20/20" es un comienzo soñado para un neófito del Garaje, un cuelgue de Rock and Roll con "The Proffesor" bastante pasado y un estribillo correoso y divertido.

En "Insomnia" hay desasosiego en la voz del Proffesor y en las guitarras, pero los rítmos incitan al baile y hacer el chorras, otro monumento al Garaje Rock de los 80 pero parido en los 90. "Count The Ways" y "Raining Teardrops" hacen bandera de la sencillez sacándole la banda un partido de la hostia, las guitarras son adictivas, los estribillos cojonudos.

"Abba" es una versión clásica del tema de los Paragons que bandas como Cynics llevaron a disco, concretamente al "12 Flights Up", y que Woggles recuperan con acierto. El primer acto cierra con las excitantes "End Of The World" y "My Baby Likes To Boogaloo".

En el otro lado del disco de entrada el Garaje Punk de "Get Yourself Together" y el descaro bailón de "Struttin´ In Style" con un Profesor locuaz y gamberro. Le siguen el desmadre garajero vía Lyres de "The Third Rail" y "Hoodoo Healer", un tema entre los Seeds de Sky Saxon y el Psychobilly. 

La vena macarra y Punk viene debajo del brazo de la Miracle Workers "Hang Up", güiñan un ojo al Country en "Country Squire" y cierran con "Wild Man", una enloquecida pista con el riff de la serie "The Twlight Zone" en su ADN.



miércoles, 8 de marzo de 2017

SEX MUSEUM: "INDEPENDENCE" 1989


Algún día se tendrá que valorar como se merece la trayectoria de los madrileños Sex Museum. Famosos en la Malasaña madrileña de mediados/finales de los 80, fueron cambiando de pelaje Garaje/Sixties por el del Rock duro a golpe de disco desde el inicial "Fuzz Face", cuyo nombre defínia las intenciones de la banda, pasando por el disco compartido con Los Macana, donde se ventilaban un par de serias versiones de los Purple de Rod Evans, hasta "Independence", segundo LP publicado por "Romilard Records" en el 89.

En este tercer trabajo tenemos a los hermanos Pardo y a Marta Ruiz tirando del carro; voz principal, guitarras y el omnipresente órgano Hammond es cosa del trío que se apoyan en una super competente base rítmica formada por Jose Luis Hernandez "McCartney" al bajo y Álvaro Martialay a las baquetas.

La colorida portada en tonos rojos y negros para contornear las caras de los cinco miembros del grupo y su nombre, pone de manifiesto que el envoltorio psicodélico es el papel de líar que enrolla al no menos hipnótico Rock que Sex Museum contiene dentro de esta tercera cachimba sónica.

Juan Hermida terminó de decorar el álbum junto a la banda en los madrileños estudios duplimatic, con la colaboración de Felix Arriba como técnico de sonido, dando forma a nueve canciones en formato LP que en su versión cd aumentaba hasta las catorce y entre las que estaba una excitante versión del "I´m Eighteen" del fastuoso "Love It To Death" de Alice Cooper.

Lo que se barruntaba después del magnífico disco comparido con Los Macana salta a la yugular desde "Friends", hímnico temazo presidido por el riff de Hammond de Marta Ruíz que descarga toda su potente pirotécnia garajera endurecida por las cromáticas guitarras cortesía de Fernando Pardo y el ardoroso estribillo ya clásico cantado por su hermano Miguel.


Una magnífica entrada de batería redoble incluído da início al fascinante "Independence"; Marta Ruíz vuelve con otro riff fastuoso a lo John Lord vía Purple Rod Evans dentro de un tema devastador como pocos de los que se han grabado en suelo español. No necesita estribillo para noquearte el posiblemente mejor tema del disco cantado con pasión por Miguel y con unas guitarras que crujen.

La melopea a base de Rock psicodélico de finales de los sesenta se acrecenta con la hipnótica balada "Hear Me Calling" y con la demencial "Voodoo Child", un coktail molotov de teclados Hammond y guitarras aplastantes que no terminan por perderse de vista ni cuando la banda enfila "Emotional Divorce", el garajero cortes que cierra el sensacional primer acto de "Independence".

"I´M Moving" prosigue con otra acelerada demostración de Hard Rock Purpleliano de pletórico y vigoroso estribillo, mientras que "Black Heart" nos sumerge en un fascinante medio tiempo através de tenebrosos pasajes del omnipotente Hammond de Marta, picudas guitarras fuzz y la oscura voz de Miguel.

"Mc Deep" es uno de mis favoritos de Sex Museum; el riff de guitarra corta, el órgano aniquila envuelto en la maraña de Rock psicodélico que la base rítmica moldea. No estás en el 68 aunque pueda parecerlo, un tema sensacional.

El final con "Last Last" rememora la locura locuaz del combo de Alice Cooper del 70 en un final de altos vuelos para uno de los mejores discos de los ochenta, década con algunos trabajos bochornosos y que contaron para más inri con la complicidad de medios de comunicación y sellos semi poderosos. Afortunadamente fanzines o revistas como Ruta 66 siempre han estado departe de los buenos, que como Sex Museum aún les quedaba un buen trecho de camino por recorrer.