jueves, 21 de diciembre de 2017

BLACKFOOT: "HIGHWAY SONG LIVE" 1982

Alguien comentó en el 82 que la música de este "Highway Song Live" era veneno sin antídoto; y tiene toda la puta razón del mundo. Los Blackfoot con una de las unidades móviles de los Rolling Stones, la liará parda en el Reino Unido, estableciendo uno de los pactos de sangre público-banda más auténticos de la era dorada del Heavy Rock.

2017

Imaginad a unos tipos del sur de los States llegando a la fría Gran Bretaña del año 80 para abrir para los Scorps y salir sorpresivamente a hombros como si de unas leyendas del balompié británico se tratasen.

Hasta el mísmisimo Lemmy Kilmster alucinó con el atronante directo de la banda y les espetó aquello de "¡Hijos de puta, qué jodidamente grandes sois!" Algo que imagino inflaría de orgullo los pectorales de aquellos cuatro yankees tan bien recibidos en la corte del Rey Arturo.

La cosa no quedó en esa mera visita, y el romance con las islas se convirtió en sexo duro cuando Rick Medlocke, líder de la banda y ahora parte de la hermandad sureña Lynyrd Skynyrd gritó "¡A la mierda con los States y que les jodan bien!!" propiciado por la pasividad que la banda producía en su país de origen.

Y Blackfoot la liaron tan gorda como "Toro Sentado" en "Little Big Horn", arrasando con el material que englobaría esta bomba termo nuclear de Heavy Rock sureño que es "Higway Song Live".
El disco es un "Tour de Force" decibélico desde el inicio con el clásico de la banda "Gimme Gimme Gimme". Totalmente normal que Lemmy fuese fan a muerte de estos lores del Sur.

2017

El ambiente que se escucha y palpa en "Every Mand Should Know (Queenie)", "Good Morning" y "Dry County" con el público británico entregado a los guitarrazos de Medlocke y Harguett, el bajo asesino y Heavy Metal de Greg T Walker o los tambores de guerra de "Thunderfoot" convierten a este disco (si es vinilo mejor!) en uno de los álbumes más míticos y cañeros de la era metálica.

Miles de irredentos fans de la "NWOBHM" llevados en volandas por la energía de la máquina sureña que les hostia con el "Rollin Tumble" del gran Elmore James. Ni los más "Red Necks" del Sur profundo estadounidense fliparán como los hijos de la Pérfida Albion al son de "Fly Away", "Road Fever" o "Trouble In Mind".

Blackfoot remata a un respetable completamente noqueado por el ruido Southern-Metálico de "Train Train" y "Highway Song", que es capaz de reaccionar y les devuelve la moneda entonando "Howay The Lads", con la complicidad instrumental del sorprendido cuarteto.

Londres, Edimburgo o Newcastle son tres de las ciudades que recogen el frenesí sónico de discos de la talla de "Strikes" o "Marauder", pero obviamente no fueron las únicas; Glasgow fue otra de las premiadas, con un teatro abarrotado y que vibró de tal forma que a la banda le pareció caérsele encima, sensaciones que uno se imagina cada vez que se pincha este monstruoso álbum en vivo.

El Hijo de Ron Keel


miércoles, 13 de diciembre de 2017

SOCRATES DRANK THE CONIUM: "ON THE WINGS" 1973: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 21


2017


¿En Grecia había Rock Duro? Pues como aquí amigos míos, más bien poco pero de calidad. Si buceas por las catacumbas rockeras del país Heleno no puedes dejar pasar a los Socrates Drank The Conium, banda que tenía su radio de acción en la capital Atenas. 

La formación estaba liderada por el guitarrista Yannis Spathas, un músico fuera de serie como podréis comprobar al escuchar cualquiera de los discos de la banda y este "On The Wings" especialmente. A mi me ha llamado la atención casi tanto como el brutal guitarreo de Yannis la voz Vedderiana de Antonis Tourkogiorgis, con un timbre bastante inusual en aquellos tiempos donde los agudos a lo Plant o Gillan eran la nota predominante de los estilos duros. 

Los Socrates como muchas de las bandas que debutaron en el último año de la década sesentera apostaban por un sonido Heavy Blues marcado por la música del trío Cream y por el grupo de Jeff Beck, por supuesto que para que eso ocurriese la banda debería de tener una base rítmica de enjundia y un guitarrista de nivel, algo que los Helenos poseían.

"On The Wings" es el tercer disco de la banda, lo hemos elegido principalmente por su originalidad; en él, el combo se distancia del sonido Power Trío creado por Cream y apuesta por un sonido intrincado, sofisticado y muy poco convencional, para ello aumentan el número de miembros en sus filas a cuatro con la inclusión de un segundo guitarrista, el también Heleno Gus Doukakis.

A los elementos Heavy Blues que flotan en el ambiente general, los músicos proyectan sombras de Jazz y Prog conjuntadas con Heavy Rock potente y veloz. En el ambiente general de las canciones flota una sensación de Proto NWOBHM producida por una vertiginosa y trepidante base rítmica que se adelantaba tres años a lo que Judas Priest nos ofrecería en su segundo disco, el magistral "Sad Wings Of Destiny".


Los cambios de ritmo a lo largo del álbum son variados y sorprendentes, y la gama de riffs y punteos ofrecida por Spathas un auténtico espectáculo, todo dentro de una producción muy notable sobre todo siendo conscientes de que hablamos de un producto Made In Grecia, no de un trabajo grabado en uno de los míticos estudios británicos o norte americanos de la época, o con la unidad móvil de los Stones, esto era el sur de Europa en los primeros setenta colegas.

Dos años más tarde, Sócrates volverían con "Phos", con la producción de Vangelis que colaboraría además en la composición de varios de los nuevos temas grabados, lo que supuso un cambio en la dirección sónica del formidable conjunto griego.
2017
Artimus Alistair Babayobski




lunes, 4 de diciembre de 2017

THE GRUESOMES: "Flequillos, Pelis De Terror y Guitarras Fuzz"

2017

Los 80 no solo fueron un festival de melenas cardadas e imposibles que olían a Laca a kilómetros, los pelos a los Brian Jones o a lo Johnny Ramone fueron una constante, lo que pasa es que no salían en la Mtv, lo hacían en fanzines o en revistas underground.

En norteamérica brotaron grupos de melenudos ye-yes desde New York a Los Ángeles pasando por Pittsburgh, formaciones como Chesterfield Kings, las féminas Pandoras o The Cynics van a labrar su camino con sus guitarras Vox y sus órganos Farfisa.

En Canadá tenemos a cuatro chavales que no llegan a los 20 tacos fans del show de Los Picapiedra que montan su grupo de Garaje al que le ponen el nombre de los vecinos de Wilma y Pedro: En los países anglos conocidos como THE GRUESOMES.

Y así, con poca pericia pero con muchas ganas, los cuatro chavalotes se las apañan para afinar primero y para destrozar los tímpanos de sus vecinos de Montreal a base de ruidosas revisitaciones de clásicos de mediados de los 60.

 Luego, poco a poco van atreviéndose a componer sus propias historias a base de cortar, troquelar y pegar un poco de los Stones y Bod Diddley y otro poco más de Dowliners Sect, Standells o cualquier tunante que osase aparecer en los archivos sonoros de los volúmenes sonoros del Pebbles u otros insanos artefactos del Sixties Punk.

Con más ganas que arte publican el corrosivo EP "Jack The Ripper" en el 85 para el sello "Primitive", casa de bandas locales como The Sherlocks, Mongols o The Brood que también publicarían material bañado en fuzz durante esos años.

Las tres rodajas de Sixties Punk publicadas llaman la atención de los capos del pequeño sello "Indie" "Og Music" que les contrata y les editará tres discos con parte del mejor y más alocado Garaje Punk revivalero de aquellos lejanos ochenta.

El primer vinilo (solo fue editado originalmente en este formato) lo lanzan al mercado en el 86 con la banda demostrando claramente cuales son sus influencias musicales y visuales. Al añadido 60´s de su música hay que agregar el de su imagen y portada, con una lograda carpeta digna de "La Familia Monster" o del Motel de "Norman Bates". 

2017

Con "Tyrants Of Teen Trash" los jóvenes "niñodélicos" del fuzz canadiense quieren ponerse a la altura de Miracle Workers o Lyres, veteranas bandas de Garaje americanas que sin embargo demuestran mucho más empaque como instrumentistas que nuestros cuatro neófitos.

Pese a todo, las carencias se suplen con trece temas que van como un torrente entre propios ("For All I Care" o "Dementia 13") o enloquecidas revisiones con doble-dosis Fuzz sobre series B y Z del 60´s Garaje Punk (Sonics, Starfires...)

La chillona voz de Bobby Beaton manda en la "remozada" versión del "Jack The Ripper" de Lord Stuch. Las guitarras, armónicas de principiante y los sencillos rítmos bajo/batería son lo suficientemente atractivos para que nos detengamos a escuchar un disco debut con el cual podremos descoyuntar nuestras caderas mientras las canciones van y vienen.

En el 2009 el álbum fue reeditado en vinilo y por vez primera en CD con material extra. Claramente está lejos del "RNR" de los Cynics o del "Stop" de los Chesterfield Kings, pero planta cara a los debuts de ambas bandas y supera a otros que tuvieron su prensa dentro del underground 80´s como los debuts de Primates, Gravedigger V o Morlocks.


2017

Mejor será el segundo trabajo de la banda publicado un año más tarde nuevamente por el sello "Og". "Gruesomania" recoge bajo un sonido limpiado en comparación con el debut doce temas en los que se notará que los chavales ya saben algo más que afinar sus instrumentos. 

Nuevamente covers y temas propios forman un revoltijo revivalero de 60´s Punk que no deja títere con cabeza desde "Way Down Bellow". Por supuesto que el Fuzz sigue siendo el pedal que pisan a fondo las guitarras en la citada y en el resto de "Gruesomania".

 "I´M Glad For You", "Outta My Mind", la versión de los canadienses francófonos Les Lutins "Je Cherche" o el instrumental surfero "Whirlpool" son algunas destacadas, aunque no hay desperdicio alguno en los poco más de treinta y cinco minutos que da de sí este excitante disco en el cual, ahora si, los canadienses dan el do de pecho firmando la continuación anhelada por cualquier banda con un álbum en la calle. 


2017

A disco por año "Los Horrorosos" (The Gruesomes)  firman "Hey" con el 88 ya avanzado y vuelven a ofrecer lo que su pequeño grupo de seguidores quieren, a saber, una breve pero intensa ración de Garaje Rock con todos sus limitados pero eficaces números: 60´S Garaje Punk, Pysch 60´S a raudales, versiones series B y temas propios con el Farfisa a todo trapo y las guitarras a tope de Fuzz, obviamente nada más se les puede pedir.

El sonido de "Hey" es más compacto que el de sus dos anteriores discos y suena mejor. Año a año han mejorado como músicos, algo que se nota en este tercero donde ya parecen unos profesionales. Las canciones posiblemente sean la colección más lograda en su conjunto en enconada rivalidad con el segundo "Gruesomania".

Luego llegarían los 90 y los canadienses desaparecerían del mapa flequillero como muchos de sus coetáneos hasta la llegada de la primera década de la nueva centuria, año 2002 en el que volvían a la actividad sorpresivamente con el muy entretenido "Cave In".

De momento y tras publicar un directo hace unos años, Gruesomes han vuelto a la actividad encima de los escenarios como se ha podido ver en diferentes festivales por el estado, en los cuales han sacado a pasear nuevamente su colección de flequillos, sus botines de punta, trajes a medida, capas, guitarras Vox y todos los demás accesorios 60´s Punk, eso si, con algunos kilitos de más.



Toño Caído



lunes, 27 de noviembre de 2017

AEROSMITH: "AEROSMITH" 1973

Eran los primeros tiempos de la banda, Tyler quiso llamarlos The Hookers pero Perry sugirió Aerosmith, así que lo aceptaron. Luego fueron a "Caprice" y Tyler que ya era toda una muñeca se encargó de vestir al resto de la banda a regañadientes.

2017

A la salida de la tienda, se hicieron la foto que alumbra el debut. Todavía alguno se pregunta quien tuvo la idea del subirlos al cielo, aunque fue cosa lógica, eran Aerosmith.

Aerosmith, el disco, emerge entre recortes musicales de los Stones, Hendrix y los Beatles. El espíritu de los Yardbirds poseía a la banda en vivo; en el estudio el embrujo de la legendaria banda de Clapton/Beck/Page se confundía en las primeras tomas de "Someday" o "Write Me".

"Make It" comenzaba el disco con altivez y prepotencia, Tyler presentándose al respetable con un Rock And Roll que Perry y Whitford hacen indómito, como "Silver", cuando el caballo del "Llanero Solitario" tomaba la ladera, los riffs se hacen dueños del primer lance del álbum.

"Somebody" cotinuaba chuleta y descarada, los riffs cuchicheaban mientras Tyler seguía presentándose como el Jagger del Rock Duro que siempre quiso ser; Perry punteaba y su hermano Tyler le imitaba como cachondeándose del mundo y de él mismo, y luego llegaba "Dream On"...

La primera "Power Ballad" de su discografía llora entre misteriosas estrofas y extraños arpegios de guitarra deudores de Led Zeppelin y Page. El estribillo continua el embrujo de este primer mito "Aerosmithiano" hasta que cae sobre nosotros "One Way Street".

2017

El Blues que siempre caló hondo en el primer Rock pesado americano golpea con fuerza, Tyler a medio camino entre un Gurú del Blues o Jagger vs Plant ya nos deja un esbozo de su mítico fraseo vocal entre armónicas, guitarras sucias made in "Sticky Fingers" y una sección ritmica que reconocería hasta un sordo, un fenomenal final del primer acto del álbum.

El otro lado no puede empezar mejor, "Mama Kim" toma el control de nuestro cuerpo desde el riff inicial. Tyler regresa arrogante, brabucón y nos gana la partida sin echar las cartas encima del tapete, la banda nos unge con el estigma del que solo quiere beber alcohol y amar duramente al son de "Mama Kin".

Cuando Aerosmith nos atizan con "Write Me" y su RNR malnacido, pedimos más y la banda nos casca "Movin´Out", Blues Hard Rock desaseado con un Tyler oscuro y los riffs de la dupla Perry/Whitford en Mick Taylor modo, y entonces llega "Walkin´The Dog".

El clásico de Rufus Thomas que los Stones también utilizasen para patear nuestros culos de pecadores es adaptado por los de Boston y la convierten en un mal nacido himno Hard rockero que será revisitado a la manera Tyler/Perry con más caballos de metal por Ratt en los primeros ochenta. 

En los años posteriores Aerosmith irían agrandando su leyenda disco a disco; también su leyenda negra crecerá de manera proporcional a la fama y al éxito de unos discos que Tyler siempre ha dicho dieron más réditos a los tipos de Columbia que a ellos mismos. 

Artimus Alistair Babayobski


jueves, 16 de noviembre de 2017

BLACK SABBATH: "TECHNICAL ECSTASY" 1976, NEVER SAY DIE! " 1978

2017

Hace unas semanas vivimos días angustiosos en el norte del país sepultados entre nubes de cenizas y con el olor a quemado en nuestra pituitaria. Galicia y Asturias ardieron, y de que forma...

Quiso la casualidad que dirigiéndome en coche a mi trabajo pudiese ser testigo de un amanecer que no era tal, bajo un manto anaranjado que ninguneaba al sol y a las nubes, ofreciendo un desolador aspecto apocalíptico digno de una de las sagas de Mad Max.

La banda sonora de ese amanecer-ocaso de cenizas la hice con los dos peores discos de Black Sabbath  era Ozzy para terminar de dar color al terrorífico paisaje. Si, posiblemente ya te habrás dado cuenta de que hablo de "Technical Ecstasy" y de "Never Say Die"; el punto y aparte que por aquel entonces parecía punto y final de Ozzy con Iommi y la banda.

De todas formas ninguno de ellos es un mal disco, "Technical Ecstasy" de facto me parece magnífico y "Never Say Die" un agridulce hasta la vista con varias canciones de nivel y un par de temas infumables.

Lo que queda de ambos discos es que ninguno suena a Black Sabbath. Para "Technical Ecstasy" Iommi se encuentra en una etapa en la que vive semi obsesionado con Queen y "A Night In The Opera", cambiando buena parte de sus malignos riffs por composiciones mucho más bombásticas y grandilocuentes.

Aunque el arranque es de puro Sabbath, del clásico y terrorífico. Exactamente ocurre con la segunda canción "You Won´t Change Me" cuyo riff y ritmo infernal nos catapulta a las mejores noches de "Walpurgis" ofrecidas por la banda.

2017

El inicio con "Back Street Kids" no puede ser más tremendo. El riff de Iommi es prolongación directa del "Sabotage", la voz de Ozzy entra endemoniada y el estribillo es matador.

A la tercera llega "It´s Alright", un Pop Rock Sinfónico cantado por Bill Ward que quiere sonar a Queen pero que lo hace a Supertramp.

Una de las novedades que presentó el nuevo álbum fue la de un teclista fijo y como parte propia dentro del grupo. La figura del músico Gerald Woodroffe ligado a trabajos discográficos de Robert Plant y Phil Collins espantará a no pocos seguidores de los Sabbath, aunque no era la primera ocasión en la cual los teclados aparecían entre los surcos de los de Aston; Rick Wakeman de Yes hacía de las suyas en el fundamental "Sabbath Bloody Sabbath" y Woodroffe intentará dar un toque barroco a los Sabbath del 76.

Su teclado suma más que resta desde la inicial "Back Street Kids", luciendo Hammond en "Gipsy" y escudando a la estupenda "All Moving Parts". Del disco ha sobrevivido como clásico "Dirty Woman", aunque siempre he pensado que "Technical Ecstasy" es bastante más que ese tema aunque Ozzy no esté en su mejor momento y la banda pasase por una crisis de identidad.

Dos factores interesantes de los dos últimos discos 70´s de los Sabbath son las portadas. Después del horror bizarro que supuso la cubierta de "Sabotage", la banda apuesta por "Hipgnosis", diseñadores que habían pintado los diferentes mundos en los que habitasen los monstruos particulares de los Led Zeppelin, UFO, Genesis o Pink Floyd entre otros.

"Technical Ecstasy" con el encuentro sexual de dos robots en unas escaleras mecánicas y "Never Say Die" con esos misteriosos pilotos de avión se suben a la originalidad del grupo diseñador londinense, que son envoltorio perfecto para estos inusuales Black Sabbath.

2017

Y después de un par de años la banda publica "Never Say Die" en un clima de lo más extraño, con Dave Walker de Savoy Brown y Fletwood Mac sustituyendo a Ozzy al que el mismo Ozzy va a sustituir, con lo que Sabbath se ven obligados a reescribir las nuevas canciones, los temas con el sonido menos Sabbath de la historia del grupo.

Para muestra el tema título. Desde que suena el primer acorde dices ¡Guau! Esto ya me lo conozco! Y es que "The Boys Are Back In Town" viene al instante a la cabeza, el riff parece un calco pero nos importa una soberana mierda, es un tema que levanta a un muerto, Ozzy hace ese milagro, los riffs de Iommi y el ritmo de la banda lo hacen aunque sea a costa de los Thin Lizzy.

Poco importa que "Johnny Blade" sea una mierda de las que te dejan tieso, "Never Say Die" te va a dejar flotando el resto del día. "Junior´s Eye" por contra, es pausada, quizás demasiado pero cuando se acerca el estribillo levanta el vuelo y se vuelve imparable.

2017

"A Hard Road" es otra de las destacadas, sigue sin sonar a Sabbath, quizás a unos Status Quo pasadísimos de ácido, pero funciona. Podría pasar por un tema en solitario de Ozzy Osbourne, desde luego que los riffs made in Sabbath no estaban invitados para ser tocados en él.

Del resto del disco puedo tragarme lo que sea excepto la horrorosa "Swinging The Chain", que parece decirnos "Iros a tomar por el culo y muchas gracias por la atención prestada".

 A Dios gracias el instrumental cuasi Progy "Breakout" y el Prog Rock Crimson-Tulliano  "Air Dance" mantienen el tipo pese a su sonido nada Sabbathiano, algo premeditado por Iommi para insuflar aíre que resultó como una bocanada de azufre para una banda que afortunadamente levantaría cabeza dos años más tarde con el lanzamiento del inmortal "Heaven & Hell".

Artimus Alistair Babayobski




miércoles, 8 de noviembre de 2017

STONE FURY: "BURNS LIKE A STAR" 1984


blogdecaido2017

Y Lenny Wolf se fue hacer las americas desde las germanias en la era Reagan...y no fue para espiar para la antigua RDA no, era para rockear, conocer chavalas, grabar discos y ganar mucha pasta.

El bueno de Lenny tardó en hacer billetes de los grandes; eso ocurrió con Kingdom Come en la rampa final de los 80 a base de saquear  el catálogo de los Led Zeppelin para el debut de los Come, y de mejorar cosa fina con un segundo y estupendo disco de título "In Your Face".

Antes de todo esto nuestro colega había unido fuerzas con el guitarrista americano Bruce Gowdy, con el que se había asentado en la bulliciosa Los Ángeles del 84, ciudad totalmente tomada por aquel entonces por los  Great White, Dokken, Black N Blue, Keel, Rough Cutt y por supuesto las super novas metálicas Ratt, Mötley Crüe y WASP.

A Wolf y Gowdey se le unen el bajista Rick Wilson y el batería Jody Cortez, al menos durante un tiempo, ya que en el estudio otros dos músicos serán sus sustitutos en varios de los temas del único disco de  STONE FURY, así se llamará el invento.


"Burns Like a Star" fue grabado en el 84 y en un primer momento parece que el sello "MCA" confía en sus pupilos, a los que pone bajo el paraguas del super productor Andy Johns.Un señor que había trabajado con Humble Pie o los Free, era ahora el mentor sonoro de estos desconocidos pipiolos.

Y todo hay que decirlo, el disco es un estupendo álbum de Hard Rock melódico con las dosis precisas de dureza y con unas melodías que por buscar alguna comparación de la época quizás podrías encontrar en Dokken, aunque ambas bandas en lo que más pueden coincidir es en el número de componentes, cuatro.

De las canciones de estos Stone Fury me llaman la atención las melodías bastante misteriosas y muy trabajadas que canta Lenny Wolf perfectamente escudadas en unas guitarras muy bien cuidadas y tratadas al milímetro y de un bajo punzante y melódico que alejan al Heavy Metal de la música del cuarteto.

Wolf como ya sabemos de los Kingdom Come es un clon de Robert Plant, esa forma de cantar tan característica suya ideal para los setenta puede ser chocante dentro de un  envoltorio Hair Rockero, por contra ese timbre chillón es perfecto para canciones como "I Hate To Sleep Alone" o "Life Is Too Lonely", dos de las nueve canciones de un trabajo reeditado este mismo año por Rock Candy y que merece ser rescatado por todos los amantes del Hard Rock USA/Hair/Glam Metal.

El Hijo de Ron Keel 

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jueves, 2 de noviembre de 2017

NEIL YOUNG: "TONIGHT´S THE NIGHT" 1975

2017

La disquera "Reprise" se negó en el 73 a publicar este disco. Neil Young descorazonado y deprimido se había vaciado escribiendo un material con el cual dar sepultura con honores a dos amigos del alma que el "Jaco" se había llevado por delante. Bruce Berry, pipa de la banda y Danny Whitten, parte de los forajidos de Young The Crazy Horse, van a inspirar uno de los puntos más calientes de la discografía del canadiense.

Young ha tenido una carrera errática casi desde el comienzo. Es un misterio como músico. Nunca sabes a que atenerte ni que te puede dar, un apretón de manos, una patada en los huevos...
..."Tonight´s The Night" parece lo segundo por lo doloroso de su música.

"Tonight´s The Night" (tema) es un sollozo contenido al comienzo y superlativo cuando Crazy Horse se encabritan cosa mala y triplican rítmo. Del piano y la voz hérida de Young emanan vapores etílicos nebulosos. Nadie es capaz de parpadear durante cuatro minutos y treinta y ocho segundos.

De pronto todo se espesa más como si fuese humo denso que nos encoge hasta las entrañas. Se trata de "Speakin Out". Es demasiado pronto si, pero Neil Young nos tiene maniatados y amordazados en el sillón de casa, o en el del coche, incapaces de prestar atención a otra cosa que no sea Crazy Horse o Neil Young.

2017

Nuestro pulso se recupera al rítmo del RNR de "World On A String" para volver a perderlo con "Borrowed Tune Texas Canyon", un Folk Rock por el que se matarían a palos el grueso gordo del "Alt Country" veinte años más tarde.

Uno de los platos fuertes es servido como "Come On Baby Lets Go Downtown", brumoso Rock Sureño de guitarras garajeras y voces sixties. "Mellow My Mind" es más "bitter" que "Sweet", con esa armónica bamboleándose con elegancia entre notas de piano, la Steel de Ben Keith y la base rítmica de Talbot y Molina. 

Young vuelve a achantar mi alma con la estupenda "Roll Another Number (For The Road)" , con "Albuquerque" me envuelve como un torbellino en la mierda a la que me termina lanzando "New Mama", una genialidad en la que las voces a capela de Young, Keith y Molina se llevan la palma.

La tríada final no hace prisioneros. "Lockout Joe" rockea vilmente a la Stones pero dejando un ambiente chungo que ni Brian Jones soportaría. A "Tired Eyes" podría llamarla el lamento de la steel guitar de Ben Keith y "Tonight´s The Night-Part II" como replica brutal del tema inicial baja la persiana de un álbum maestro que no es para todos los días, pero cuando lo repescas sigues sacando nuevos matices a la música y a las voces de un genio y unos músicos con el alma quemada entre las visicitudes personales que les rodearon para escribir y grabar este totémico disco.









martes, 24 de octubre de 2017

JOURNEY: "CAPTURED" 1981

2017

Entre la cantidad de discos en vivo lanzados entre mediados de los 70 y mediados de los 80 hay unos cuantos clásicos indiscutibles. Entre los discos dobles brillan los de UFO, Thin Lizzy, Blue Oyster Cult o Iron Maiden, y entre los directos sencillos los de ACDC, Judas, Mötorhead o Saxon.

De entre los más grandes y brillantes doble lps, yo destacaría "Captured". Publicado en el 81 recoge los momentos más brillantes del "Departure" tour de Journey, una serie de excitantes conciertos llevados a cabo entre el 26 de Marzo del 80 y el 13 de Octubre, con arranque en la ciudad natal de la banda (San Francisco) y con final en la exotica Tokyo japonesa .

"Departure" primero y "Captured" después son el testamento de la época más rockera de Journey antes de su inmersión total en el AOR con la llegada de Jonathan Cain, músico que con sus teclados y composiciones dará otro sonido partiendo de los imprescindibles "Escape" y "Frontiers".

 Lo que tenemos en "Captured" son setenta minutos repletos de Rock Duro enérgico capitaneado por la colosal voz de un Steve Perry que había llegado con el estupendo "Infinity" y que deslumbraba en los siguientes "Evolution" y "Departure", contrastando en este directo que tenía pocos rivales tanto melódicos como rockeros. Para muestra la dureza y la dulzura de "Line On Fire" y "Lights" donde rockea con ese feeling empapado en lo mejor del sonido Motown.

2017

Journey recogen en este doble un material que prende sin mecha. Kevin Elson pone orden a un repertorio apabullante en directo en el cual Neal Schon demuestra ser uno de los grandes hachas de las seis cuerdas. Comparado en no pocas ocasiones a Van Halen en cuanto a destreza, lo borda en las adaptaciones sin trampa ni cartón de clásicos tan potentes como la inicial "Where Were You" o la speedica "Dixie Highway".

Esta gira y disco reune también la última campaña de Gregg Rolie como teclista de la banda, el ex músico de Santana llevaba en Journey desde el comienzo cuando eran una banda de Rock experimental en la que el músico ponía voz a muchas de las canciones hasta la llegada de Perry, momento en el que pasa a un segundo plano, aunque aún sigue cantando maravillas del calibre de "Just The Same Way" o "Feeling That Way, esta a medias con Perry.

No hay que olvidar por otra parte, que estamos en la era de las grandes bandas de estadio; y Journey en esos comienzos de la década 80´s eran máquinas practicamente imparables como demuestra el sonido del directo en una gira en la que compartieron cartel con ACDC y de la que brotó una gran amistado sobre todo con Bon Scott, al que dedican el lanzamiento de "Captured".

Este "Captured" vale para desmantelar la opinión interesada o desconocida de todos aquellos que tienen a Journey por una banda de baladas, si bien "Lights" lo es, y hay muchos temas de corte melódico como "Anytime", "Captured" es un disco de Rock mayestático e irrepetible, el final de la época de los Journey más áridos y explosivos.

Toño Caído






miércoles, 18 de octubre de 2017

SEX "SEX" 1971:TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 20

blogdecaido

Volvemos a la sección de Trogloditas para alegría de los que buscan tesoros arqueológicos de los primeros tiempos del Rock Duro. Los que no se conforman con los discos de Purple o Sabbath, culos inquietos de los Marshalls saturados que escupen riffs como lava infernal y rítmos salvajes atronadores no deben de perderse el primer trabajo del Power Trío "SEX".

Naturales del Quebec canadiense, concretamente de Montreal, estos tipos no se andan con tonterías en los ocho cortes que aquí presentamos. En poco más de media hora van a muerte con un potente proto Heavy Blues con buenísimos pasajes en los que coquetean con el Prog o el Jazz.

Son simples devaneos para un trío que pensaba más en la música del grupo de Hendrix o en los Grand Funk y que suenan muy en la onda de los Elias Hulk y los Incredible Hog.

El comienzo con "Scratch My Back" es de una gran contundencia tanto vocal como rítmica, con una batería atronante y unas guitarras de lo más furiosas. Desde luego no busquéis un vocalista tipo Ian Gillan. Robert Trepanier que es el vocalista además de bajista tiene un timbre grave y áspero, perfecto para ataques tan frontales como los de "Not Yet", segundo tema, tan Heavy como el inicial y con montones de riffs y punteos de Heavy Psych. 

La influencia del Blues Rock tan fundamental en los primeros Cream, Sabbath, Zeppelin o Jethro Tull resuenan en la estupenda "Doctor" y en "Try", un tórrido Blues Rock de guitarra, voz y armónica que hará las delicias de los más puristas.

Los canadienses publicarían al año siguiente su segundo y último disco "End Of My Life", orientado totalmente al Prog Rock y alejándose de la tozudez de títulos como "I Had To Rape Her" o "Night Symphony", mal encarados y ácidos Hard Rocks fundidos en Fuzz guitar y proto Stoner Rock.

Otros dos temas destacados de este iracundo trío son el ruidoso "Love Is A Game" y el instrumental "Come, Wake Up", un tiovivo sónico con pinzeladas Progs en la onda de los Tull del Benefit o de los belgas Waterloo.

El caso es que los dos discos por separado de SEX a día de hoy son muy raros de ver. De hacerlo, prepara la chequera. Quizá tengas más suerte con una reedición en cd que contiene los dos únicos discos de la banda y que fue publicada por el sello australiano "Progressive Records" en el 2002; suerte pues, merece la pena hacerse con él. 

Artimus Alistair Babayobski 


miércoles, 11 de octubre de 2017

GREAT WHITE: "SHOT IN THE DARK" 1986


Una entrada más de este blog sin recurrir a un clásico de los californianos no podía permitirse, así que manos a la obra. He elegido "Shot In The Dark" por aquello de que es un disco que deambula por el mar discográfico de la banda. Con el cuadro de bitácora averiado y el ancla echado, aún faltan hojas al calendario para sentir el Blues Hard Rock que nos salpicará con "Once Bitten", "Twice Shy" o "Hooked".

Hard/Heavy Rock de la misma escuela de los primeros Dokken, Ratt o Black N Blue; GREAT WHITE nos ofrecieron dos guerreros trabajos en los primeros ochenta, "Out Of The Night" (ep con cinco temas del 82) y "Great White", primer LP del año 84.

Llegado el 86 la banda redobla el paso buscando el éxito con una fórmula similar pero explorando una producción menos rudimentaria y más comercial, grabando ocho temas entre los que encontramos dos estimables versiones del "Face The Day" de los australianos The Angels y el "Gimme Some Lovin´" de Spencer Davies Group.

La banda de Jack Rusell y Mark Kendall ya eran perros viejos cuando publicaron este tercer trabajo, desde el 78 llevaban pateándose los garitos de L.A. y querían aprovechar la puerta abierta del redil metálico que los dos primeros discos de Mötley, los dos primeros Lp´s de Ratt y WASP más el "Metal Health" de Quiet Riot habían echado abajo a base de ritmos saturados de Heavy Rock y de estribillos más hinchados que los pectorales de un Mister Olimpia.


Y en eso consistía basicamente "Shot In The Dark", buen Hard/Heavy con un Jack Rusell magnético a la voz en el prometedor inicio de "She Shakes Me", enésimo himno machorro con la testosterona salida de madre para correr a todo trapo por las colinas de Hollywood; o en "What Do You Do", Metal americano con regusto Zeppeliano en la voz y de los Ratt de "Out Of The Cellar"/"Invasion Of Your Privacy" en lo musical.

Pero la banda no pierde su identidad, y el tema título atestado de los clichés propios de su tiempo nos ofrece brillo Heavy rockero con un estribillo deudor del Ozzy comercial y triunfante del "Ultimate Sin", perfectamente ejecutado por la banda y por las guitarras asesinas de Kendall y por la voz más que perfecta para estos quehaceres Heavy rockeros de Rusell.

Quince días y tres sesiones fueron suficientes para finiquitar unas canciones más afortunadas (la dinámica Heavy ochentera "Run Away") que otras (el intranscendente medio tiempo "Is Anybody There") y dejar un buen regusto final con la estimable medio balada "Waiting For Love". 

Un año más tarde Great White pegaría su primera gran hostia con "Once Bitten", un disco que seguía en el redil del Metal US pero que se dejaba seducir por los cantos de sirena Blussy, y es que las sirenas atraen de igual manera a barcos, naúfragos que a escualos.

El Hijo de Ron Keel


martes, 3 de octubre de 2017

TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS: "INTO THE GREAT WIDE OPEN" 1991


Hoy era el día para una reseña de los Great White. Os juro que ni por lo más remoto del mundo pensaba en tener que cambiar sobre la marcha y a toda hostia de planes, pero el corazón de Tom Petty es el culpable de que ahora mismo vayas a leer sobre "Into The Great Wide Open".

Mirándolo bien, podía ser cualquier otro. "Full Moon Fever", "Damn The Torpedoes" o el delicado "Wildflowers"; pero finalmente me he decidido por este trabajo ¿La razón? Pues que me parece un disco irresistible y me apetecía en este momento que estoy escribiendo tenerlo de fondo, aparte de que contiene "Learning To Fly"  o "Into The Great Wide Open".

 En la emeroteca de este blog, hay un estupendo artículo sobre la primera etapa de Petty escrito por "Beriboogie", uno de los primeros colaboradores de este blog. También podrás encontrar reseña sobre su último disco de estudio, el despampanante "Hypnotic Eye", un disco ligado a una época importante de mi vida como lo ha sido casi toda la música del de Gainesville.

El pasado año estuve en Austin (Texas) durante quince días. Sería demasiada suerte que Petty se pasase por esa ciudad o cualquier otra del estado del la estrella solitaria. Al menos tuve la suerte de ver en el típico tugurio made in USA una fenomenal tributo band  de manera inesperada, al menos algo es algo.

"Into The Great Wide Open" a mi me sigue sonando a "Full Moon Fever", no totalmente, parcialmente lo hace, y también a los Traveling Wilburys claro que sí. La producción de Jeff Lyne junto al glorioso Mike Campbell y al propio Petty suena cristalina, dando brillo a los Heartbreakers que como una lampara maravillosa recién frotada hacen aparecer esas evocadoras piezas a lo Byrds que Petty hace enormes, dándoles ese impulso rockero que ni el mítico "The Boss" es capaz de alcanzar más que en contadas ocasiones.

La calma profunda de "Learning To Fly"  contrasta con el acelerón turbo inyección de "Makin´Some Noise". El masterpiece tan Wilburys como Roger McGuinn de "Kings Highway" abre una perlada alfombra sobre la que se levanta el formidable tema título con su impagable estribillo, con esa cadencia tan maravillosamente "looser" y el crepuscular western sónico de "Two Gunslingers".

"The Dark Of The Sun" es una de las seis canciones con el estigma Lynne/Petty, una amarga rodaja rockera con las acústicas que repican en tus oídos como lo hacen las voces, la voz de Petty y todo lo que nos pueda tocar el bueno de Benmont Tench.

"All Or Nothing" suena misteriosa entre letras pesarosas y "All The Wrong Reason" en la que pone voces el mismísimo Roger McGuinn se pilla un buen pedo de Folk Rock respondido por el Rock FM de "Too Good To Be True". Son tres canciones que brillan con palidez comparadas con otras de sus hermanas del repertorio Heartbreakers, pero no hay muchos artistas capaces de mirar a la cara de ese sol sin salir abrasados.

Una de las escandalosamente buenas del álbum para mi es "Out In The Cold", Mike Campbell vertical y a tumba abierta puntea mientras los Heartbreakers le dan caña de la buena y Petty nos deleita, canta y aulla.

El aullido se convierte en lamento para un fan de Petty que sabe que no habrá más Petty para ver, ni nuevas canciones para escuchar. El dolor y la pena se mitiga con cada disco al azar que saques de la estantería, o cada vez que hagas sonar "You And I Will Meet Again" o "Built To Last"; no habrá mejor tributo que ese.



lunes, 25 de septiembre de 2017

LIME SPIDERS: "BEETHOVENS FIST" 1990


Los magníficos LIME SPIDERS tuvieron una reputación más que estimable en los años ochenta por las áridas tierras de Australia, país entregado al Rock sudoroso y al Punk Rock abrochado al corsé de los Blue Öyster Cult y de los Stooges de Iggy, puesto en escena en las postrimerías de los setenta por Radio Birdman, The Saints y continuado en los ochenta por estos Lime Spiders entre otros.

Ungidos en Garaje Rock pasado de rosca fueron labrando su reputación a golpe de single y Ep, en sus conciertos siempre daban más de lo que eran y les sirvió como trampolín para que un sello potente como "Virgin" les sumase a su nómina. Entre medias habían asolado las radios "indepes" y universitarias de Australia con el explosivo single "Out Of Time" y publicado "Weirdo Libido" para la banda sonora de la peli autóctona "El Jovencito Einstein" (1988) que incluso llegó a pasarse por este país.

En el 87 publicaban el sudoroso debut en largo "Cave Comes Alive" y un año después el trepidante "Volatile". Se trataba de dos estimables trabajos de Garaje Punk bañado en proto Heavy Metal con guitarras más que ácidas y la estimable y bronca voz de Mick Blood haciendo sangre como indica su apellido. Pero lo mejor estaba por llegar...

Al menos en cuanto a la calidad de las canciones que no a la venta de discos que siguió siendo sino paupérrima bastante por debajo de lo que un sello grande busca. Precisamente la producción de un por aquel entonces joven Kevin Shirley, más una mezcla en Los Ángeles de Michael Brauer buscaban ese sonido que introdujese al cuarteto con fuerza en los USA.


Las canciones esta vez sí encuetran una coherencia sónica que los Hoodoo Gurus compatriotas de los Lime Spiders habían logrado casi desde el principio, y hay fragmentos despedidos de los surcos de los Gurus en los dos temas que abren cada cara de este "Beethovens Fist", las fulgurantes y "comerciales" "Scene Of The Crime" y "This Time", donde el orden está en las guitarras rockeras y firmes pero sin desmadre y en la voz de Blood bien sujeta a cincha.

Por supuesto que el sonido rockero descarriado que practicaban no queda en el olvido pero si pasa a un segundo plano representado por "Silent Partner", la violenta "Old Dog New Tricks" o el único single que "Virgin" tuvo a bien publicarles los muy miseros ("Cherry Red") todos ellos duras muestras del Rock pesado de los Lime Spiders pero con una producción más acorde al Pop Rock o al Power Pop que al Rock duro.

Aunque Rock duro también habita en los surcos del disco, la altamente sexual "Real Thing" suena como a un híbrido de los Cult de "Electric" y el Iggy Pop de la década de los ochenta entre la nueva sabia de Circus Of Power o los Throbs con el aliño de unos New York Dolls. Habemus temazo pues.

Comentaba en su momento uno de los componentes de la banda que la producción del disco era el lastre que hundió las expectativas de la banda por alcanzar cotas más altas, divergencias sobre el camino a seguir deslizándose sobre el terreno underground o sobre derroteros más comerciales terminaron por agotar a una banda sin demasiadas aspiraciones ante la falta de promoción de este magnífico y peleón disco rockero que si no conoces queda presentado en esta reseña.


lunes, 18 de septiembre de 2017

CHEAP TRICK: "IN COLOR" 1977


Cuarenta añazos ha cumplido esta semana este relevante disco, el segundo de una larga e irregular trayectoria la de Cheap Trick que ha sido sublime en unos cuantos casos como en la de este "In Color". Actualmente la banda sigue grabando buenos discos como en los viejísimos tiempos en los que un "Hello There" para ellos era como salir a la calle y dar los buenos días para cualquier mortal de nuestra especie.

En  el 77 rodeados de la fiebre Punk que asola USA y Reino Unido principalmente, los pupilos del extravagante y extrovertido Rick Nielsen que ya han sido bendecidos por Joe Ramone,  freirán los sesos de los incautos que tengan la suerte de padecerles en directo. En el  estudio la rabia es más contenida que en el debut Glitter Rockero producido por Jack Douglas, ahora el Power Pop se le sube a las barbas al Hard Rock, aunque Nielsen reniege de ese adjetivo, "Downed" entonces es una canción Pop y aquí no ha pasado nada.

En realidad si que ha pasado, "Downed"  brilla desde sus primeros acordes como esa gema caribeña vista desde la superficie del agua. Uno se sumerge en ella buscando la melodía pluscuamperfecta, el estribillo super cinco estrellas y vaya que si lo encuentra. Robin Zander es el hombre que le ha dado ese brillo tan característico.

¿Seguimos? En realidad retrocedamos...
¿Big Eyes? Recuperando el tono más Glam rockero del debut con un rock and roll de manual, su riff es terco y cabezudo, el estribillo estrambótico, no es la única extravagancia de la banda en su carrera discográfica, me viene a la mente "Auf Wiedersehen" sin ir más lejos.


Luego llega un clásico, "I Want You Want Me". En Japón aman esta canción. Yo no soy japo, pero puedo entender esa comunión con un tema Pop sublime en el cual las guitarras tosen acordes armoniosos entorno a un estribillo fabuloso con el estigma del número 1 en la frente.

"You´re All Talk" es nervio puro y "Oh Caroline" la vuelta de tuerca al Pop que los amados Kinks de los hermanos Davies inventaron después de crear Rock Duro con "You Really Got Me" y su reverso tenebroso "All Day All Of The Night".

La sencillez en la música de los de Rockford se torna sublime en "Clock Strikes Ten", o como el Rock and Roll inventado por Gene Vincent y Berry penetra en nuestra espina dorsal poseyéndonos como Zombies entregados a la causa rockera, arrojados a los infaustos riffs duros de la guitarra de Nielsen y al ritmo trepanador de Carlos y Petersson.

"Southern Girls" es el sueño americano echo canción y "Come On Come On" otro órdago a la grande power popero, ambas tienen a Zander como azucarillo a la mala leche que la banda se gasta en el fondo de su ser. Con la centelleante "So Good To See You" se cierra un magnífico segundo álbum, parte importante de las calientes noches del Budokan que estaban rojas en un poniente que ya se vislumbraba.




viernes, 8 de septiembre de 2017

STEPPENWOLF: "MONSTER" 1969


"Monster" es una epifanía de los sonidos que pululaban entre el púrpura de la vestimenta hippy y del ácido en su momento álgido. "Monterey", "Woodstock" subidos a lomos de las guitarras de Larry Byrom, músico que llegó para dar un plús sónico al cuarto álbum de la banda de Ontario afincada en California. El músico que lo será de Neil Young o de la banda de Peter Frampton hace un trabajo Kaleidoscópico durante las siete canciones de "Monster".

El tema título con sus más de nueve minutos planea a media altura psicodélica; por debajo de los artefactos creados por los Byrds que lo hacían a ocho millas de altura o de los Greateful Dead que iban lanzados directamente a la exósfera. John Kay, el tipo que puso voz cazallera al himno motero por excelencia, luce tipo en "Monster" (tema) , pero su aportación no se detiene aquí. La letra es pura política y puro Viet-Nam, estamos en el 69 amigos y el mundo es una puta caldera.

"Draft Resister" y "Power Play" también caldean el ambiente de un disco que se mueve inquieto cercano al incipiente y nerviatico Rock Duro del 69, todavía unido al Blues Rock por el cordón umbilical y para el que Steppenwolf utilizan sus artes de siempre, con el casi omnipresente órgano de Goldie McJohn y unas guitarras ácidas, ásperas que echan pulsos entre efectos de wah wah al rítmo caluroso del bajo y batería. 


"Move Over" es el tema más popular del álbum y única aportación al mítico recopilatorio del 71 "Gold: Their Great Hits". Un Rock Duro marchosón y fogoso que te gana por los riffs, la voz de Kay y el teclado humeante de McJohn.

Con "FaG" llega el Blues, se trata de un instrumental entretenido pero que no quita el hipo, compuesto por teclista, bajista y guitarrista respectivamente.
Mejor "What Would You Do (If I Did That To You)", donde el Blues Rock y el Soul se funden en un Rock rudo dulcificado por unos coros con muchísimo feeling. 

El final llega con "From Here To There Eventually", los treinta y dos minutos de "Monster" se consumen  como una vela que llega hasta el final saboreando un Rock ácido costa oeste total con unas guitarras muy precisas, unas voces muy bien puestas dentro de un ambiente puramente Psych, el que se desacía en tu lengua a finales del 69.

Artimus Alistair Babayôbski





martes, 29 de agosto de 2017

GRAND FUNK RAILROAD: "SURVIVAL" 1971

No se puede decir que sean unos perfectos desconocidos dentro del estado pero desde luego que los norteamericanos están lejos de sostentar el Status de unos Black Sabbath o Deep Purple. Lo de Grand Funk Railroad es más caminar de la mano de los Blue Öyster Cult, otra maravillosa banda de culto por estas soleadas tierras.


Al trío de Michigan, pues de Flint son, se les conoce sobretodo por "We´re An American Band", himno en USA y de culto en muchos otros lugares del mundo con olor a petas de maria y a Napalm por aquello de su auge durante el odioso conflicto en Viet-Nam.

Yo les prefiero siempre en sus tres primeros años, concretamente con la termobárica triada que conforman "Grand Funk" (el álbum rojo), "Live Album" y "Closer To Home", registrados entre el 69 y el 70 al que unimos "Survival", del 71, con siete canciones menos explosivas en una primera exploración que el anterior material debut incluído ("On Time" 69), pero con la mecha más larga y con una explosión final a la altura de todo lo anterior grabado.

El material de Grand Funk es puro Cream-champagne, sobremanera en el disco rojo. "Survival" ya es más maduro, aquí uno ya viene de vuelta con la "mili" echa por lo que si queremos seguir haciendo comparaciones con los británicos habría que hacerlo en cuanto a la evolución que sufrieron del debut a "Wheels On Fire", entonces entendemos el crecimiento de los de Ohio desde "On Time" a este trabajo de carpeta "Australopithecus" y furia contenida en sus surcos.

"Country Road" abre las hostilidades con un riff afilado de Mark Farner que es reproducido por el bajo de Schacher. La voz con su feeling Soul entra en juego y despega en un estribillo pletórico que juega a lo mismo que la guitarra. En el solo el "Power Trío" sale a la palestra y "Country Road" quema, la batería y bajo literalmente calcinan a su paso; la guitarra puro Napalm, otra vez esa horrible palabra...


Más de lo mismo "All You´ve Got Is Money"; mucho Funk primigenio, Soul Rock a patadas y pinceladas de los mismísimos Sabbath en los riffs y solos (los de Sheffield también habían ahogado sus penas en los discos de Cream).

La nerviosa "Confort Me" es otro magistral Rock a dos voces deudor de los sonidos de la costa Oeste americana, pero presa de un vigorizante Rock Duro con unos redobles maravillosos de batería y un ritmo desbocado por momentos tanto de guitarra como de bajo.

Una aseada y pulida versión del "Feelin´Alright" de los versátiles Traffic es el cuarto apeadero que la locomotora rockera de Ohio se lleva por delante en este "Survival", mientras que "I Want Freedom" funciona como alegato póstumo del tardo hippismo sepultado por una catarata de notas del bajo de Mel Schacher y órganos hammond regados por la voz de un magnífico Farmer.

La paz que trasmite "I Can Feel Him In This Morning" con sus ecos sixties a la Jefferson Airplane se rompe con el tercer cover de "Survival"; "Gimme Shelter" de Jagger/Richards es adaptada con virulencia granítica, muy bien zurcida por unas indómitas guitarras y una  sección ritmica sin ataduras que ponen fin a un magnífico y atemporal disco.

Artimus Alistair Babayôbski


lunes, 14 de agosto de 2017

URIAH HEEP: "THE MAGICIAN´S BIRTHDAY" 1972


1972 queda muy lejos, lejísimos, pero para los amantes del Rock es un año repleto de discos "Top". El Rock Duro gritará al son del "Made In Japan" de Purple y el "Machine Head". Del  Volume IV" de los Sabbath brotará el Heavy Metal y el Rock Progresivo tocará el Olimpo de la grandilocuencia con obras de Yes, Genesis, Tull y Emerson, Lake & Palmer.

Entre ambos estilos Uriah Heep, siempre firmes desde finales de los sesenta llegando al 72 con dos de sus obras cumbres, el druidismo sónico de "Demons & Wizards" y su mística continuación "The Magician´s Birthday", abordado como semi disco concepto basado en un pequeño relato de Ken Hensey con la cubierta perfecta que un libro o disco fantasioso anhela, un maravilloso dibujo de Roger Dean.

A los Heep ha de reconocérselo casi todo, aunque pocas veces se ha sido lo suficientemente justos con ellos. Las listas premiaron el brutal "Easy Livin´" y poco más.

Músicos inquietos presas de un ataque de barroquismo sin parangón, en "The Magician´s Birthday" unen el puente entre el Progresivo y el Rock Duro, algo que Purple, Zeppelin o Jethro Tull habían intentado posiblemente queriendo y King Crimson en su debut sin querer. O fue al revés?

 Uriah Heep llevarán la tarea con el teclado de Hensley como brújula, pero sin olvidar que el timón es cosa de un Mick Box siempre hábil con su guitarra y de la voz de un David Byron perfecto para ensalzar las intrincadas melodías de la banda.


La crepuscular "Sunrise" abre con maestría un fuego fatuo Prog Rockero sumergido en los teclados de Hensley, a fuego lento se va asando uno de los grandes temas del combo, en el que sigue alumbrando la llama propulsada por un estratosférico David Byron que canta como los grandes del género.

El Rock muscular se estira y contrae al rítmo que marcan el bajo y la batería de Gary Thain y Lee Kerslake en "Spider Woman", magistral Rock directo a tu aparato locomotor con eficaces guitarras de un Mick Box que pasea su acústica y puntea con gracia en la siguiente "Blind Eye".

"Echoes In The Dark" pasa por una fantasmal composición de Hensley dominada por sus teclados que Byron y Box engradecen aún más por sus increibles aportaciones vocales y guitarrísticas. En "Rain" Byron muestra su encantadora voz a la hora de vérselas con una balada de cruel desamor y "Sweet Lorraine" nos regala uno de los momentos memorables del disco, con todos los ornamemtos esenciales de la marca Heep; teclado chillón y fantasioso, riffs poderosos con Wah Wah presente y un chorus intenso y pegadizo.

La bucólica "Tales" pone nuevemente el sabor Prog Rockero que se desata totalmente en la última pieza del disco, la homónima "The Magicians Birthday", una super épica pieza que supera los diez minutos y que rememora ligeramente a los Zeppelin en los riffs iniciales de Box, pero que enseguida se revela como una auténtica campeona en su estilo gracias a unas melodías sobresalientes y a un giro psicodélico que el tema experimenta durante la primera parte de su viaje. La magia y la mística que acompañaría a los Uriah Heep durante buena parte de los 70 vive comodamente instalada en este tema, con una parte central instrumental  Heavy Rockera que seguramente dejó huella en la mente de Steve Harris y Dave Murray para los primeros días de Maiden.

Bronze Records publicaría el disco en Noviembre del 72, producido por el capo del sello Gerry Bron, que trabajaría todavía en futuros trabajos de los Heep, algunos tan buenos como el siguiente "Sweet Freedom" del 73 o "Return To Fantasy" del 75. En el 2004 con la reedición de parte del catálogo Bronze por el sello Sanctuary, los discos de los Uriah Heep se reeditaron con montones de bonus, "The Magician´s Birthday" contiene un buen número de inéditos como las estupendas "Crystal Ball" y "Silver White Man" además de diferentes tomas de temas publicados en el álbum original.

Artimus Alistair Babayòbski



viernes, 28 de julio de 2017

AC/DC: " FOR THOSE ABOUT TO ROCK (WE SALUTE YOU)" 1981


Estaba claro que la empresa no era fácil. Se té muere el vocalista perfecto y posiblemente el pilar en el que se sustenta la banda, todo parece irse al garete pero la banda resurge con un "Back In Black" que tiene parte del mejor material discográfico y al que Brian Johnson termina por darle el resto de credibilidad.

Una vez superados los recelos de los fans con una gira tremenda queda volver al estudio y golpear nuevamente a esos fans antes de que bajen la guardia, y lo hacen como si de un hostiazo de Muhammed Alí se tratase con "For Those About To Rock (We Salute You)", que entra suave con ese magnánimo riff que envuelve al oyente en su espiral rockera convertida en huracán con un Brian Johnson muy vertical y con la maquinaria rítmica ACDC a todo trapo; el estribillo y el final a base de cañonazos realzan la épica de esta gran tormenta rockera.

A los que dicen que el disco se termina con este tema se les acaba ese argumento cuando Angus acomete el riff de "I Put The Finger On You", tema que con un dinamismo y energía a prueba de balas, resiste cada embestida que le da el paso del tiempo gracias a su aparente sencillez y a su sobrio estribillo.

La tercera en discordia es "Let´s Get It Up" ¿Floja decís? No por favor ¿Realmente alguien puede decir semejante cosa una vez terminado el tema?  Solo se me ocurre decir que Mutt Lange lo ha vuelto hacer el hijo de puta...

De momento hay empate técnico entre "Back In Black" y el nuevo trabajo ¿Lo rompera "Inject The Venom"? Quizá no pero el cuarto tema sigue aguantando al disco en todo lo alto ¿Donde coño está la mediocridad o el bostezo que alguno pregona? Ni siquiera en los silencios entre canción y canción porque el álbum trascurre como el arroyo de un riachuelo ladera abajo, osea a toda velocidad.


"Snowballed" cierra con un siete un primer acto hasta el momento de nueve. Apunto de darle la vuelta al vinilo "For Those About To Rock" pierde a los puntos con "Back In Black".

Con "Evil Walks" el inicio de la cara B es furioso. El riff conciso de Angus, la rítmica machacona de Malcom y el potente estribillo la convierten en una de las preferidas del álbum. El sonido al igual que en "Back In Black" que abría el lado dos del mismo disco camina por la senda del Hard/Heavy Rock, perfecta para lo voz de Johnson, alejándose cada vez más del Hard-Blues-Rock macerado en Boogie de los discos con Bon Scott.

"C.O.D." entretiene pese su cadencia repetitiva, representando el papel de escudera fiel de los temas importantes del disco, ni es un clásico ni un tema olvidable. 
Personalmente me quedo con "Breaking The Rules" y sus aspavientos sureños, con ese estribillo menor pero altivo. Otro magnífico serie B de la banda.

El final recae en "Night Of The Long Knives" y "Spellbound", dos esforzados y sudorosos mini himnos con todos los vicios malos y buenos de la música de los australianos, repetitivos hasta el dolor pero que saben o sabían ganarse a su personal con esos riffs diabólicos de Angus, la cazallera voz del Johnson y el rítmo pasional de Malcom y el de la irrepetible y sencilla base rítmica de Phil Rudd y Cliff Williams.

El disco vería la luz en las postrimerías del 81 con la curiosidad de que en la edición española, en la primera, habría un error de impresión en su portada que cambiaba los colores originales de la carpeta al fondo oscuro y cañón en color marrón, siendo una edición bastante cotizada en la actualidad. "For Those About To Rock" (We Salute You)" fue un éxito relativo de crítica y rotundo de ventas embarcando a la banda en una de las mastodónticas giras que llevarían a lo largo de los 80.

El Hijo de Ron Keel

Portada Española primera edición