miércoles, 18 de enero de 2017

FRIJID PINK "DEFROSTED" 1970: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 17


Detroit es un hervidero de bandas a finales de los 60: Alice Cooper y su banda, MC5, The Stooges, Los Amboy Dukes con Ted Nugent a la cabeza...

Todos ellos dan calor al frío lago Michigan y sus alrededores; las guitarras queman, los riffs achicharran, las ideas políticas afloran y algunas de estas bandas las escupen a un público con ganas de revolución en los US de la guerra de Vietnam.

Frijid Pink, con este rarísimo nombre tenemos a un cuarteto que también emerge de la castigada ciudad del motor. Su música es prima hermana del encantador y maligno sonido que emana de las guitarras de Wayne Kramer y Fred Sonic Smith en "Kick Out The Jams"; de las lacerantes melodías que esputa Rob Tyner en "Ramblin´Rose". El nexo de unión es el mísmo, Detroit Rock City, todos vienen de la Psicodélia rockera de mediados y finales de los 60, pero ambos grupos lo expresan de una forma distinta.

El debut de Frijid Pink es variado, vive bajo el paraguas de las muchas tendencias musicales de su momento. Una oportuna versión del "House Of The Rising Sun" les saca del anonimato, el disco alcanzará el millón de copias vendidas, todo un hito sin duda.

Para el segundo trabajo la banda se afianza con Tom Beaudry al bajo, Rich Stevers a la batería, Gary Thompson a las guitarras y Kelly Green a la voz. También llega el momento de definir el sonido y la dirección a seguir para un segundo disco que debe de estar a la altura del debut.

PSYCHEDELIC HEAVY BLUES
"Defrosted" presenta a los cuatro miembros de la banda en portada, huyendo del anonimato "Hippy" rosado del debut. Cuatro jóvenes melenudos con ropaje Glam posan divertidos dentro de un cubo de hielo gigante, cubo que espera poder derretirse a base de riffs duros de guitarras, de los rítmos calientes que trae el incipiente Rock duro de finales de los 60, el de los Led Zeppelin ( para los que han abierto en una de sus visitas a la costa este) o el de Grand Funk, otra banda de una ciudad con un clima áspero y rockero como el de Detroit.

El Rock duro Heavy y Proto Heavy Metal enganchado al Blues Rock irradia con fuerza desde "Black Lace", un tema que enseña a los MC5 cual sería su dirección de haber apostado por el Heavy Rock.

"Pain In My Heart" también pugna por los sonidos asperos de alto minutaje y "Sloony" nos muestra un descarnado instrumental Heavy Rockero con la guitarra de Gary Thompson punteando con habilidad, haciendo de Ted Nugent, con la agresividad de esa nueva encarnación malévola que los riffs han ido esculpiendo para el Blues duro desde Hendrix, Beck, Clapton hasta Page.

"I´M Movin´" es puro Detroit en su letra y en su música High Energy a la MC5, que también se aparecen fantasmalmente en la blues "I Haven´t Got The Time", donde la imposible fusión Zeppelin/MC5 aflora.

La fántastica "Sing A Song For Freedom" nació para ser un himno,las guitarras tuestan a fuego lento un Rock duro melódico y hippy que contiene unos riffs tan sensacionales como el chorus. Desgraciadamente no obtuvo repercusión, tampoco "I´ll Never Be Lonely", Blues aspero que recuerda a Janis Joplin y que se erige como una de las grandes canciones de un segundo disco para Frijid Pink que fue magnífico sí, pero que dejó a la banda relegada en una segunda fila de la cual ya no saldría nunca.


miércoles, 11 de enero de 2017

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS: "SHAKE BREAK!" 1995


Rock And Roll auténtico, no busques otra cosa cuando veas la portada del disco reflejada en esta reseña. ESPERA, LEE ESTO EN ALTO, RNR AUTÉNTICO. AHORA VETE A LA TIENDA QUE TE SUMINISTRA MATERIAL Y COMPRA O MUERE!!!

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS desde mediados de los 90 son unas máquinas convulsivas de esas tres palabras que por separado no significan nada pero al unirlas lo son todo. Tres palabras para tres tipos, dos hermanos, John y Tom, de apellidos Jorgensen (batería y bajo respectivamente) y un guitarrista al que llaman "Sahggy" (está claro el porqué al verle) .

El trío se formó en New Jersey y debutaron con "Live For Buzz" en el 93 cuando Alice In Chains o Pearl Jam dominaban el patio rockero y abusaban de las bandas Hair. Los grupos peleones de Rock garajero como The Cynics, Lyres o The Swingin´ Neckbreakers no se dejaban intimidar por las huestes del Grunge, y lo único que les importaba que oliese a Seattle eran los discos de los Sonics.

Aunque muchas de las bandas de su tiempo y estilo practicaban un estilo garajero "Lo-Fi" mega sucio, estos tipos eran mucho más refinados en su manera de patear culos; hasta para eso había que tener clase. Quiero decir con esto que discos como "Shake Break!" son los primos robustos de los trabajos de los Fleshtones o The Woggles, aunque estos últimos estarían bastante cerca.

SHAGGY y los sabuesos hermanos Jorgensen
La portada del disco ya transmite Rock N Roll, Garaje e incluso Surf-Rock. Quitemos de la lista esto último, e incluso lo penúltimo; y digamos claramente que "Shake Break!" es una bomba de relojería rockanrolera que detona quince veces en total. 

De las quince, hay siete proyectiles ajenos a la banda pertenecientes al circuito clásico del Rock entre las que destaca una corrosiva versión del "I Wanna Be Your Driver" del maestro Chuck Berry y "Brown-Eyed Girl" de los hermanos Fogerty. 

Como buenos amantes de sonidos de mediados de los 60, también tienen un hueco para el Power Pop en la portentosa "Action Kid" que abre la cara B y la Flamin´Groovie setentera "You´re Gonna Make Me".

 El resto, abrasivas composiciones que se embadurnan hasta el tuétano de Little Richards, pasándose por la piedra el catálogo completo de la serie "Peebles", los Sonics y demás luminarias del Northwest garajero americano, con salvajadas como "The Girl Can´t Help It" que harían levitar hasta tipos que llevan un siglo criando malvas.



martes, 3 de enero de 2017

2016:DIEZ DISCOS QUE DEBES ESCUCHAR DEL FALLECIDO AÑO


Llevaban una marcha menos los de Athens desde el fenomenal y nunca suficientemente ponderado "A Blessing & A Curse" de hace una década; y después de culminar con "English Oceans" su periodo plomizo, vuelven por la puerta grande con "American Band", un álbum que les deja a las puertas de "Su mejor trabajo" y eso que la competencia es dura entre discos como el mencionado arriba, "The Dirty South" o "Decoration Day".
A los autores de "Southern Rock Opera" les ha sentado como Dios su incursión en una America más profunda de lo habitual, que luce a media asta como en la portada del disco, que sustituye unas ilustraciones de Wes Freed y Patrick Hood que se quedan relegadas para el interior de la carpeta.
Títulos como la anti racista "Ramon Casiado", "Darkness Flags On The Cusp Of Down" o "Guns Of Umpqua", nos muestra a Patterson Hood y Mike Cooley más reflexivos que nunca, metiendo el dedo en el ojo del amigo americano, sacando a relucir sus pecados y miserias.
Once fenomenales temas marca de la casa que pueden mirar a Crazy Horse de Neil Young acompañándoles en "Darkness Flags On The Cusp Of Down" o a los Jayhawks en "Filthy & Friend". A mi me han ganado para siempre con la "Working Class" "Surrender Under Protest", mi canción favorita del año junto a la alucinante "Ramon Casiano".


Unos que no fallan ni apropósito...llevan la nada desdeñable cifra de diecisiete discos de estudio y los últimos cinco pueden decir voz en alto que son magníficos. Por supuesto que en "Bang Zoom Crazy Hello" pese al título chorras del año vuelven a hacerlo.
Once canciones como once solazos envueltas en las emperifolladas melodías vocales del Master Robin Zander y en los acertados riffs rockeros o Power Pop que Rick Nielsen urde desde el minuto cero con "Heart On The Line" o "Blood Red Lips", ese nuevo y patentado himno que seguramente saldrá en su próximo "Greatest Hits".
La producción de Julian Raymond que también vuelve a participar en tareas de escriba es muy notable, dotando a los de Rockford de un sonido jovial y potente que ya quisieran muchos grupos más jóvenes. Hablando de jóvenes...Daxx Nielsen (hijo de Rick) sustituye al insustituible Bun E Carlos, en una jugada que no nos gusta a la mayoría de sus fans y que parece fué urdida por Robin Zander.
Parece ser que veremos a Cheap Trick en el próximo festival Azkena, donde seguramente nos deleitarán aparte de hits como "Surrender" con temas de este magnífico nuevo disco.

Otro disco como la copa de un pino es el debut de estos cuatro "Cowboys" ¿De donde dices que son? ¿Alabama? ¿Cheyenne? Que va colegas, son Italianos (ojo a las bandas rockeras que están llegando últimamente del páis transalpino) y su tarjeta de presentación son once pegañosos bocados de Rock setentero que no te van a dejar impasible.
Aunque comienzan discretos con un buen cake a la ACDC en "Snake", el disco va creciendo desde la segunda "Free" hasta que llega "Hands Up" y ya te das por satisfecho. Lo mejor es que todavía quedan tres canciones más para seguir disfrutando de un Hard Rock que tira de manual Boogie rockero a la ZZ Top pero que no se esconde detrás de la década de los setenta, Red Sky Mary y los primeros Rival Sons pueden tener bastantes similitudes con estos estupendos REBELHOT, que seguro que en directo son capaces de seguir dándonos este bailable Rock con guiños en el Funk y que no se limita a saquear con impunidad el legado de los hermanos Young.


Unos a los que se les demandaban cambios como a los entrenadores de fútbol cuando la cosa empieza a hacerse monótona era a los nor irlandeses. Quizás los cambios puedan parecer drásticos y parte de la afición vuelva los aplausos en pitos, pero al menos podrá decirse que Cormac Neeson y los suyos han sido atrevidos e incluso osados.
Máquinas de nueva generación patentadora de classic Rock ,The Answer amplían su registro en un fenomenal "Solas", que los aleja de su ancestral sonido que parecía un tanto obtuso en el anterior "Raise A Little Hell", apurando una copa con once nuevos cortes demasiado diferentes a lo que solían ofrecer y cuya apuesta puede salirles cara.
Si así resulta habrá que apladuirles igualmente por buscar una expansión sonora diferente dentro de su propuesta con elementos tan oscuros como los del tema título o decididamente comerciales, el caso de "Thief Of Light" y sus aíres celtas.
"Solas" destaca por la cantidad de medios tiempos, pero también por la calidad de los mismos, en los que nos encontramos a una banda que suena con empaque y a un Cormac Neeson fenomenal ("Being Begotten"). Rescatan el Rock Duro marca de la casa en "Left Me Standing" y hasta se atreven a versionear a Pink Floyd ("Money") en la versión larga del disco.


 "Demon Blues" fue su tarjeta de presentación y ahora con "Hairy" los australianos DATURA4 se van a quedar definitivamente en la fiesta de los trabajos más destacados del finalizado 2016. Greg Hitchcock y Dom Mariani son los líderes de este estupendo cuarteto que mixtura Hard Rock de finales de los sesenta y de comienzos de los 70 con Garaje Rock del bueno. También podríamos decir que es el tipo de Rock garajero que las bandas de ese estilo practican cuando saben tocar muy bien...
El caso es que Mariani es un estupendo guitarrista que no necesita más que la suya para llenar espacios en directo donde tienes que demostrar verdaderamente tú valía. En los ochenta lo demostró con los seminales The Stems y en los noventa con los fantásticos DM3.
 Hitchock por su parte grabó un mini album y varios singles con los Power Pop garajeros The Bamboos en los ochenta y la década pasada junto a Brad Shephard de los Hoodoo Gurus grabó uno de los mejores trabajos de la mísma: "Make Yer Own Fun" de los Monarchs.
Con Datura4 se quedan una cuarta de sonido por debajo de los Monarchs y una por encima de los Stems. Concretamente "Fools Gold Rush" que abre el disco es la mezcla perfecta entre aquellas bandas, con un deje Garaje-Surf que los australianos conocen muy bien y que Mariani cosecho en The Stonefish, uno de los múltiples trabajos en los que ha currado el de Perth.
En otros temas como "Mary Carrol Park" o "Something To Hide" pueden estar más cerca del boogie hard rocketa de los Status Quo del "Ma Kelly´s Greasy Spoon", mientras que en "Hairy Mountain" pelean por recuperar el legado de unos Mountain, Leif Hound o Cactus. Todo eso y más en un segundo disco sin desperdicio y que pone a las claras que hay otra forma de hacer Rock retro sin caer en Black Sabbath o en Graveyard.


Tengo que reconocer que soy tozudo con muchos discos de bandas actuales, obviamente hablo siempre desde el prisma del oyente del Rock clásico. Me cuesta centrarme en su actualidad, en no comparar pero hacerlo, y terminar viendo como lo nuevo palidece ante lo viejo.
No siempre es así, hay discos como el de CHRISTOPHER SHAYNE que tiene el aroma inconfundible de lo bueno y auténtico. Inexplicablemente estas canciones se grabaron durante la primera mitad del año pasado pero se quedaron sin soporte físico, algo que parece va a remediarse durante este próximo año. Pues espero que sea pronto colegas, porque "Turning Stones" se lo merece y mucho.
En los últimos años hemos asistido a un auténtico vendaval de polvo sureño en forma de Rock And Roll. Bandas americanas como Whiskey Myers,Hogjaw, Blackberry Smoke, los propios Whisky Six donde milita Shayne; grupos australianos como Moonshine, nórdicos (Hellsingland Underground) o españoles (los magníficos Queen Bitch) nos han traído de una u otra manera el legado de los Van Zant entre otros Dioses del género.
Christopher Shayne lo clava en sus doce canciones. Sureño duro polvoriento como el desierto de su Arizona, que rezuma en nuestra conciencia como el pitido de una vieja locomotora del Sur desde que comienza "Give A Damn", mezclándose como el Jack que bebía Lemmy con Cola con retales del Sleazy Rock angélino en la brutal "Rock Show"; o mísmamente recordándonos al mejor Johnny Van Zant o a los mejores 38 Special en la adictiva "When I Come Down". Así hasta doce, en tres pokers consecutivos del mejor Rock del 2016 para un servidor.


Después de un mini álbum en el 2015 esta banda finlandesa debutan en largo de la mejor manera posible, diez hostiazos de Sleazy Hard Rock angelino puro y sorprendente por la calidad que atesoran. No suelo ser degustador de bandas nórdicas de este palo; en general me parecen un truño. Así que paso de perder mi tiempo con Reckless Love o mierdas similares, bandas cero en estudio y menos uno en directo.
Con los fineses ocurre todo lo contrario, no son Hanoi Rocks, en todo caso estarían mirando más a Mötley, Skid Row, Faster Pussycats o Bulletboys entre otros muchos. Que vamos, no inventan nada pero lo tocan que da gusto. Así es que las guitarras en sus riffs y punteos suenan 80´s total (calcados a lo que Slash o CC Deville hacían de aquella), al igual que las baladas (esa "Same Ol´Blues") que hace honor a Sebastian Bach o el añorado Jani Lane.
Quizás alguno le ponga peros a la voz de Hannes Kett, un híbrido entre los dos vocalistas de Vinnie Vincent Invasion, Sebastian Bach y Justin Hawkins de los Darkness.
 Precisamente a Darkness suena "Beggin For Mercy", el resto como ya he señalado es Glam Metal 80´s total para fans de Roxx Gang, Cats In Boots, Johnny Crash y demás flora y fauna del género más degenerado del Rock americano de finales de los ochenta y primeros noventa.


En la cima del Rock Sureño junto a Christopher Shayne del 2016 tenemos lo último de los Whiskey Myers. Lo consiguen con un cuarto disco que es posiblemente el más completo de su carrera discográfica. El septeto armado hasta los dientes como los grandes del género en los años setenta apuesta por la Marshall Tucker Band en "On The River", por los Skynyrd en "Deep Down In The South", los Eagles en "Some Of Your Love" y compite con los Blackberry Smoke en "Lightning Bugs & Rain".
Firman dos canciones que están entre mis favoritas del año, la acongojante "Stone" y la espiritual "Mud". Obviamente no se olvidan del Country Rock ofreciendo una ración buenísima en "Trailer We Call Home".
"Mud" es redondo, música echa desde la entrañas y que huele a bosques americanos, bourbon y hogueras apunto de apargarse mientras temas como "Frogman" o "Hank" suenan de fondo. Un masterpiece en toda regla.


El Rock Duro "Stoner" también está presente en esta lista con la inclusión del sexto trabajo de los Suecos Greenleaf. "Rise Above The Meadow" es un viaje al desierto de los riffs, de esos que se pegan al paladar y te secan hasta la última gota de saliba. Algunos les comparan con Kyuss, lo que quizás sea mucho decir; desde luego que están más cerca de los norteamericanos que de Black Sabbath o sus compatriotas Graveyard, pero no le pierden la vista al Doom creado por el padre del metal en alguno de los riffs de este nuevo trabajo, esa portentosa "Howl".
El explosivo inicio con "A Million Fireflies" se agita y se propaga con la segunda "Funeral Pyre", desatando todo un festival de potencia Proto-Heavy Metal en "Howl", donde aparte de Sabbath aparecen efluvios de los Captain Beyond de Rod Evans, un tema bárbaro.
"Golden Throne" irradia rabia a base de riffs hipnóticos y comerciales, sonando como unos Wolfmother diluídos en Kyuss o en Nebula.
"Rise Above The Meadow" no es un disco fácil de esos que entran como un bocadillo de Nocilla, que va. Requiere de varios bocados para darte cuenta de lo grande que es. Es entonces cuando "Carry out The Ribbons" o la final "Pilgrims" alcanzan la verdadera dimensión y magnitud que los cuatro suecos han imprimido a una obra que personalmente me gusta más que el notable quinto trabajo de la banda "Trails & Passes". 8´5/10


"Rock Candy" y más concretamente su jefazo Derek Oliver, se enorgullecen de presentar el primer trabajo del trío Neoyorkino Tempt. El sello británico especialista en reediciones a todo lujo, hacen un hueco para unos chavales que parecen salidos de un agujero de gusano procedente del 87. "Runaway" no puede ser mejor tarjeta de presentación con quince temas que quitarán el gusanillo a los que aman el periodo de las bandas Hard-aoreras de finales de los 80 y comienzos de los 90.
Las comparaciones con Van Halen o Dokken que he escuchado pueden ser ciertas, de facto hay riffs que recuerdan al genio de Nijmegen o al George Lynch; pero personalmente escucho muchas influencias de White Lion, de los solos y riffs de Vito Bratta y de las melodías de Tramp, y de otras bandas de Hard melódico como los Lillian Axe. "Aamena" es uno de los ejemplo flagrantes, en una implacable muestra de Hard-Aor que rivaliza a la hora de moldear melodías perfectas y pegadizas con "Paralyzed", "Under My Skin" o la inicial "Come On To You". Entre las más potentes "Sapphire", donde efectivamente Dokken vienen a la cabeza. Bon Jovi también asoman en "The Fight" con unos teclados bombásticos a lo "Runaway" pero con un estribillo puramente White Lion.
Quizás el debut de Tempt sea un recorta y pega, pero es uno de esos que merecen la pena por la calidad que atesoran, lo bien elaborado que está y el respeto con el que el trío recoge el testigo musical de las bandas de las que chupan su sangre.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

MOTÖRHEAD: "ORGASMATRON" 1986

No hay tiempo para lloros ni lamentaciones, han pasado 365 días desde que Ian Fraser "Lemmy" Kilmster se marchase botella de Jack en mano y su bajo en la otra a rockear al otro lado. Para nosotros sigue y seguirá estando tan cercano como lo estuvo siempre, el rockero juerguista impertérrito, celebrando que cumple 71 un año después de que haya pegado el portazo final. Cualquier disco es bueno para recordar su figurón, nosotros hemos decidido rendirle homenaje con "Orgasmatron".


La cosa es que Lemmy tenía gana de marcha en el 86 y no era para menos. Llevaban los Motörhead embarrancados sin material nuevo desde "Another Perfect Day" publicado tres años antes. La cosa había terminado muy mal con Robbo Robertson y con el sello "Bronze", con el cual la banda todavía publicaría "No Remorse", disco recopilatorio que incluía cuatro temas nuevos que presentaban a los nuevos forajidos de Kilmster, entre las nuevas canciones se incluía el "Masterpiece" "Kill By Death". Todo esto ocurría durante un año 84 que parecía no tener fin para Lemmy.

Pero no fue hasta comienzos del 86 cuando por fín pudimos ver a  "Snaggletooth" encadenado a una locomotora apunto de descarrilarse y de disfrutar de material nuevo con tres años de retraso, lo que en aquella época era decir mucho.

Las canciones como no podía ser de otra manera van a lo bestia desde "Dead Forever". Vamos a tener plasmado en nueve canciones y treinta y cinco minutos posiblemente a los Motörhead más heavies de la década, por supuesto que Würzel y Phil Campbell son bastante culpables de eso.

 La ínclita "Orgasmatron" desgarra como un puñal en la píel. La voz de Lemmy cien por cien alquitranada masca el sonido de su propio bajo, que casi es tan aplastante como las guitarras.


Hemos empezado por el final, pero el Heavy Metal que en el 86 quería perderse entre teclados como el agua del water al tirar de la cadena, comienza con "Deaf Forever", un Must-Die que los fans hemos amado siempre, con un rítmo sofocante y pesado, logrado en parte por la batería de un Pete Gill que venía de escribir grandes páginas metálicas con Saxon. El estribillo es poderoso, y el final apoteósico.

Los Motörhead del "Overkill" o el "Ace Of Spades" regresan de entre sus muertos en "Nothing Up My Sleeve", una orgiastica gang-bang del descacharrante sonido madre que la banda había forjado a base de Rock insano y Punk Rock desde los primeros días de la "NWOBHM".

El Rock And Roll tan desvocado como la portada del disco seguía en la fenomenal "Ain´t My Crime", con un estribillo de alto voltaje, de esos que matan, y que Lemmy se sacaba con tanta facilidad como le daba al Speed o al Jack Cola.

"Clow" era todo un "Metropolis" y "Mean Machine" otra burrada speed metalera de esas que ponían burros a tipos como Lars Ulrich. De verdad que sigo sin entender la manía que el gran Lemmy le tenía a este disco, cosas de las mezclas del productor y del ingeniero de sonido, que bueno, son dos cosas como para tomarse muy en serio. De todas formas sigo pensando que "Orgasmatron" suena de miedo treinta años después.

Otro temazo top total es "Built For Speed": "I Was born to RNR, Everithing i need, I was born with the Hammer Down, I was built for Speed!!! Joder, que puta grandeza!!

"Ridin´ With The Driver" es otra bestialidad parda que te deja nuevamente sin resuello y "Doctor Rock" otra bala salida del cinturón de Lemmy a base de furibundo Rock & Roll, esas palabras que matan, y por las que ha vivido Ian Fraser Lemmy Kilmster. 

El Hijo de Ron Keel



miércoles, 21 de diciembre de 2016

RUSH: "FLY BY NIGHT" 1975


21 del 12, no del 2012, estamos en el 16, pero hoy sigue siendo 21 del 12, una fecha que para un rockero tiene que ser obligatoria, digo más, una fiesta. Desde que sale el sol hasta que se pone, Rush todo el santo día sonando; nos da igual que sea el debut, Caress Of Steel, Power Windows, Hold Your Fire, Vapor Trails o uno de sus mil directos.

Nosotros vamos a celebrarlo a nuestra manera ¿Y que mejor cosa que hacerlo con "Fly By Night"? Pues démosle cera al teclado mientras suena de fondo una vez más el segundo disco de los ases del Canadá.

¿Y que tenemos aquí? Pues ese plástico que significó el sacramento inicial de Neil Peart con Rush. Estamos en 1975 y Peart aparte de darle a la banda el impulso musical que le faltaba al estupendo debut, comenzará su flirteo con las letras que serán santo y seña para ellos. 

Empezando por "Anthem", en "Fly By Night" los homenajes a Led Zeppelin se quedan en "Best I Can" , con letra y música del Geddy Lee; el resto pertenece al mundo privado del gran cerebro de Peart, con sus sesudas chanzas filosóficas e individualistas, que toman posiciones en la antes nombrada "Anthem" y avanzan inexorablemente hacia la ciencia ficción o la fantasía de "Rivendell", quizá una mini conexión aquí con Zeppelin. más que nada por la influencia que los mundos de Tolkien pueden ejercer en determinados momentos sobre sendas bandas.

Otro de los temas que viene firmado por Geddy Lee es la final "In The End", aunque no es totalmente suya, Alex Lifeson es co-autor de la música. Lifeson me parece un guitarrista brutal, y es acojonante lo poco que se le valora a la hora de elaborar esas putas listas de genios del mastil. Bueno, peor para ellos y mejor para los que saben apreciar lo benditamente bien que toca este señor. En este tema tanto sus partes acústicas como eléctricas alcanzan una épica de la hostia, y eso que los riffs parecen bastante básicos. Lee está en los tiempos en los que sus agudos son memorables, al que le molesten pues que se joda, claro que sí. Es melódico, salvaje...un fuera de serie que rockea con su voz y con su bajo, codo con codo con un Peart bárbaro con sus interminables cambios de ritmo.


Peart sobresale en todo el álbum, el comienzo de "Anthem" es alucinante; los riffs son matadores y la batería es una puta apisonadora hasta que entra Lee a liarla pero que muy parda. Me encanta esa parte final tan Heavy y contundente, con los alaridos de Lee contestados por un Peart arrollador. Un poco antes Lifeson se saca un solo que huele a clásicos, a Page, a Beck, al tío de los Mountain...

"Best I Can" y "Benath, Between & Behind" siguen desprendiendo ese vaho procedente de su debut, pero Peart le aporta ese toque que le diferencia de John Rutsey, Peart es un Keith Moon del Heavy Metal y eso se nota en el conjunto de esta obra. En "Benath, Between & Behind" la rapidez con la que toca es sorprendente, obligando a sus compinches a redoblar sus esfuerzos con las seis y cuatro cuerdas.

El punto álgido para un servidor llega con "By-Tor & The Snow Dog", una épica que supera los ocho minutos, con una primera parte realmente Heavy merced a la velocidad de los instumentos y de la aguda interpretación vocal de Lee. Posteriormente entramos en una fase instrumental que sigue siendo muy violenta en sus primeros minutos, con riffs y contra riffs, bajos punzantes a lo Yes y un Peart convertido en funambulista de las baquetas. Luego de un solo magistral de Lifeson, otro ataque frontal del trío con un final apoteósico. La letra por mucho que pueda indicar el título, parece que tiene bastante guasa al estar basada en una historia de dos perros del manager de la banda contada por un Roadie de Rush.

De vuelta a los sonidos típicos del Rock Duro de los setenta con un ojo puesto en los Led Zeppelin y el otro en The Who, tenemos "Making Memories", con música de la sección de cuerdas y letra del maestro Peart, buenas guitarras acústicas y eléctricas, y parte vocal muy vacilona.

"Rivendell" es una deliciosa balada de Lee con letra de Peart inspirada en la ciudad elfica del mismo nombre aparecida en los cuentos de J.R.R. Tolkien y "Fly By Night" un medio tiempo super radiofónico que no debió de sonar lo esperado en las emisoras de radio fuera de Canadá, como el álbum en sí, que sirvió entre otras cosas para presentarnos en sociedad a Neil Peart, la larga alianza con el productor Terry Brown; y ver como Rush seguía creciendo como banda hasta lo que hoy conocemos de este trío legendario, pero que hasta 2112 segurían siendo una banda de segunda fila.

El Hijo de Ron Keel 


miércoles, 14 de diciembre de 2016

GREG LAKE: "KING CRIMSON 69-70" "EMERSON LAKE & PALMER 1970"


Poco a poco van cayendo los héroes de nuestra música. Lemmy, Bowie...
...Keith Emerson en Marzo y ahora Greg Lake, muerte esta que nos ha pillado con la guardia baja. Se ha ido una de las voces dulces y más carismáticas del Rock progresivo además de un bajista fenomenal. Músicos tan influyentes como Pete Townshend, Ian Anderson o Fish han lamentado la muerte de un músico de un tiempo irrepetible dentro de la historia del Rock.


Su primera grabación como vocalista para los KING CRIMSON es considerada para muchos aficionados del progresivo como la más importante de su carrera. Sin desmerecer a Emerson, Lake & Palmer soy de los que cae rendido ante el mayestático debut de la banda de Robert Fripp, un guitarrista innovador que causará sensación desde sus primeros conciertos, y que dejará boquiabierto al personal, con un debut fuera de lo común, un colorido catálogo de tardo psicodélia rockera, con causticas sesiones Jazz y un explosivo cocktail de Rock que dará como resultado Rock Progresivo.

Lo curioso del asunto es que cuando en Octubre del 69 el debut de los Crimson salía a la calle, la banda estaba en estado de putrefacción; las tres cuartas partes del grupo estaban fuera y Greg Lake era uno de los que se iba para formar parte de un super grupo con Keith Emerson y el ex batería de Atomic Rooster Carl Palmer.

El debut implosionaba con "21 Century Schizoid Man", aventura psico-hard rockera salpicada de jazz en la que el bajo de Lake y la batería de Michael Giles suenan nucleares. Ambos músicos se marcan una mini jam que no deja títere con cabeza. Una demencial y filtrada voz de Lake hace furor junto a la guitarra de Fripp y una alucinante letra de Peter Sinfield.

FRIPP, LAKE & FRIENDS EN EL CAMPO
El kaos se torna calma en "I Talk To The Wind", bucólica y pastoral tonada con flauta, vientos y la dulcificada voz de Lake; una maravilla para todos nuestros sentidos. "Epitaph" incluye "March For No Reason" y "Tomorrow & Tomorrow", conformando una larga y eglógica mini suite donde las cortinas de melotrón son fundamentales para redondear ese ambiente tan opresivo que desprende.

El comienzo de la segunda cara con "Moonchild" que intoduce el tema "The Dream & The Illusion", comienza con un campestre cantar de Lake y la percusión de Giles junto a otros efectos como campanas y nuevamente melotrón, la guitarra de Fripp es suave y creativa durante los muchos minutos que ocupa el tema.

Para el final la mítica "In The Court Of The Crimson King", un dolmen sónico con marchamo fúnebre, montones de capas de melotrón, flautas, una letra alucinante cantada por un espectacular Greg Lake para cerrar uno de los mejores debuts de la historia del Rock; por música, letras y portada.




"In The Wake Of Poseidon" saldrá al mercado en Enero del 70, siendo el último trabajo en el que trabajará Greg Lake. Se trata de un disco que repite los mismos esquemas del debut.

 De entrada la respuesta al "21St Schizoid Man" llega de la mano de "Pictures Of A City", otro corte de Rock vanguardista que no llega a las cotas de espectacularidad del tema que abría el debut.

"Cadence & Cascade" también es continuista y prima carnal de "I Talk To The Wind". Nuevamente, tenemos ante nosotros, un tema pastoral con una melancólica melodía vocal de un Gordon Haskell que suple a Greg Lake. La flauta de Mel Collins es vital para entender el clima bucólico que respira.

Lake retorna en "In The Wake Of Poseidon" (canción), un "The Court Of The Crimson King" con una alta carga de Rock barroco que se retira ante el instrumental "Peace-A Theme", pieza para la guitarra de Robert Fripp.

Uno de los temas destacados de este segundo disco es "Cat Food", una merienda de estilos que bebe de los Beatles y que escupe Jazz, Prog Rock y Pop Psicodélico a partes iguales.

Quedan para el final la épica "The Devil´s Triangle", una mini saga dividida en cuatro partes donde los melotrones hacen estragos creando un ambiente altamente opresivo, y "Peace & End", vehículo para lucimiento de Lake con el que se cierra un disco desigual, en el que tan sólo estuvieron implicados al cien por cien Robert Fripp y Peter Sinfield, quedando el resto de músicos del debut en un segundo plano.



La carrera de Greg Lake continuará con uno de los trío definitivos de la historia del Rock. E,L & P se convertirán en maestros de lo excesivo; tres fuertes personalidades al servicio de un super grupo que dará que hablar por lo desmesurado de su propuesta musical y escenica, pero por encima de todo la genialidad que ya hizo acto de presencia en un bestial debut que igualaba en grandeza al debut de King Crimson, y sería lo más representativo del género Sinfónico-Prog-Rockero hasta la aparición de las obras maestras de Yes, Genesis o Jethro Tull.

"The Barbarian" abre incendiándolo todo a su paso,en una impresionante muestra de barroquismo en la que Keith Emerson desarma su Hammond con el bajo de Lake y la batería de Palmer dando cera por detrás. La banda arrima al ascua del sinfonismo rockero el "Allegro Barbaro" de Béla Bartók.

Con "Take A Pebble" se sube un peldaño más en muestras de pericia; teclados, baterías con precisos golpeos y malabares al por mayor, jams de bajo, y por supuesto la voz maravillosa de Greg Lake para una suite de más de doce minutos en las que caben el Rock progresivo, la música pastoral y el Folk Rock. Esta vez el virtuoso adaptado es Johann Sebastian Bach y su "Invención n 1 en do mayor".

SUPER TRÍO
La tercera toma del disco también es sobresaliente. "Knife-Edge" es un Rock duro sin guitarras, en los cuales los instrumentos que rockean duro son la batería petrea y persistente de Carl Palmer, el Hammond humeante de Keith Emerson y un bajo que sin sonar tan heavy como el de Chris Square en Yes, llega a bombear notas con un sonido de lo más crudo. Esta vez las adaptaciones del trío caen sobre la "Sinfonietta" de Leos Janácek y la "BWV" nuevamente de Bach.

La otra cara del disco queda relegada para tres composiciones del trío en la que cada uno pondrá sus habilidades al servicio de ellas; empezando por la suite "The Three Flates", complicada pieza desgranada en tres movimientos, uno de órgano y dos de píano para deleite de un Keith Emerson inconmensurable.

Para "Tank" es Carl Palmer sobre el que recae el peso principal del tema, baquetea sin piedad en otra pieza instrumental en la que es co protagonista el teclado de Emerson, con su arsenal pirotécnico de órganos y sintetizadores Moog, a la que se suma el bajo de Greg Lake.

Concluyen con la estupenda "Lucky Man", tema de Lake que destaca tanto por su melodía y estribillo, como por el solo de Moog que incluye Keith Emerson.

George A Custer




jueves, 8 de diciembre de 2016

ESTUS "ESTUS" 1973: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 16

Atabiados en la portada con chaquetas para el frío Neoyorkino, al que parece no pueden combatir como es debido, ESTUS presenta su única credencial sonora patentada hace más de cuarenta y tres años y producida por Andrew Loog Oldham, productor asociado a los Stones en la década de los sesenta y que en los setenta trabajará asiduamente en suelo americano.


Estus es el típico cuarteto de Rock Duro de la primera mitad de los años setenta, lo forman los hermanos Nicholas (Tom y John) que se reparten voces, guitarras y bajo respectivamente; Harry Rumpf guitarra y teclados, Mark Bell batería.

Es precisamente Mark Bell el músico que se hará famoso unos años después aporreando los parches de los hijos predilectos del "CBGB" The Ramones, conocido como Marki Ramone y que a comienzos de la década 70´s ya había grabado un par de resultones trabajos de Rock pesado, el segundo de ellos reseñado en estas páginas ("Dust Hard Attack" 1972 trogloditas del rock duro vol 12).

Los casi 45 minutos de los que consta el álbum ofrecen nueve cortes de mucha calidad, proponiendo Hard Rock´N´Roll de diferentes texturas, alejado del Prog Rock y más cercano a posiciones que van del Rock de tintes sureños al Folk Rock.

Las guitarras dobladas al estilo Wishbone ash son una constante a lo largo del plástico, así como las guitarras acústicas apoyando y respaldando a las eléctricas. También las voces tienen su importancia, realizando interesantes y variados juegos vocales que se adaptan a los diferentes tiempos de las canciones.

El Rock de Estus puede apelar al sonido que los Status Quo proponían en la primera mitad de aquella época, en la que el Boogie Rock y el Rock de Chuck Berry era endurecido por guitarras petreas.

Otro de los apoyos en los que se sustenta la banda en el estudio es en los teclados que buscan un sonido etéreo y orquestal, sobre el que descansan el resto de instrumentos voz incluída, y que culmina en el estupendo medio tiempo "In The Morning", una canción hecha para la conquista de las radio fórmulas.

"M.P.H. (Just A Poor Born From The Country)" también podría ser una canción perfecta para la AM norte americana de los setenta, consta de una melodía que seduce y que recuerda en su estructura y sonoridad a lo que Boston ofrecerá tres años más tarde en su debut.

El disco lo cierra "B.M.D.", un tema que recuerda una burrada al "Mothers Little Helper" de los Stones, compuesto por los hermanos Nicholas y con unos arreglos de Oldham de lo más Stonianos. Buen final para un magnífico disco que pese a las influencias reconocidas en sus surcos, mereció más atención ya que sigue siendo un perfecto desconocido.

George A Custer