jueves, 23 de febrero de 2017

BLUE CHEER "BLUE CHEER" 1969: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 18


Una de las bandas más brutales de la primera hornada del Proto Heavy Rock fueron los americanos BLUE CHEER. Afincados en San Francisco de donde eran oriundos, laceraron al personal a base de indómito y furibundo Rock duro ácido en el 68 con "Vincebus Eruptum", un esputo de guitarras sangrantes y mala leche que daba otra vuelta de tuerca al significado del "Power Trio" puesto en boga por bandas como Cream.

Sólo pasaron ocho meses y en Agosto publican "Outsideinside" nuevamente bajo la estela de temible trío, algo que termina con "New Improved!" en los albores del 69, ya que para el siguiente trabajo y cuarto, el combo pasa a ser cuarteto con la inclusión del teclista Ralph Burns Kellogg. El batería y miembro original Paul Whaley sale de la banda aludiendo diferencias con el resto del elenco y su sustituto será Norman Mayell.

"Blue Cheer" es el homónimo trabajo de los de frisco y quizás pasa por ser el menos conocido de sus primeros cuatro discos de estudio. Con anterioridad la banda había abandonado el sonido ácido de sus inicios por un Rock Duro Blues con pinceladas Folk y psicodélicas más comercial, con tendencias garajeras que recordaban a los Steppenwolf que estaban de moda en aquellos días.

Pese a los cambios de formación y sónicos, el discos es un impecable trabajo donde el Rock que reinaba en la California del último año de la década de los sesenta se reivindica tema a tema.

Del Rock Soul vía Steppenwolf de la inicial y genial "Fool", con su armónica, su optimismo vocal y sus estupendas guitarras ácidas, se pasa a tendencias más comerciales y poperas como las de "You´re Gonna Need Someone", entre Spencer Davies Group y los Stones más accesibles.

 "Hello L.A. Bye Bye Birmingham", tema del binomio Davis-Bramlett para Nancy Sinatra, es adaptada por el cuarteto con acierto, para rockear duramente a continuación con la estupenda "Saturday Freedom", tema compuesto por el guitarrista Bruce Stephens con patrones similares a los que Humble Pie utilizará en sus discos de los primeros setenta.

Para cuando ataca "Ain´t That The Way" Blue Cheer sesgan el sonido garage de unos Standells o los Seeds de Sky Saxon y lo convierten en un Rock Duro ácido de mucha engundia, gracias a unas tremendas guitarras.

El arranque de la otra cara del disco no puede ser mejor, el brutal "Rock & Roll Queens" con sus pianos juguetones y sus guitarrazos suben la temperatura del álbum que se mantendrá con la muy Small Faces y atmosférica "Better When We Try".

El Rock ácido a la Steppenwolf retorna en "Natural Man" y se mantiene en "Lovin´You´s Easy", cerrando Blue Cheer el disco con "The Same Old Story", un Rock & Roll de taberna, taburete, jarra cervezera y caña a presión que deja buen gusto en boca y sonrisa en la cara. De todas todas, estupendo trabajo el cuarto de los Blue Cheer.


viernes, 17 de febrero de 2017

KING CRIMSON: "USA" 1975


Desgraciadamente KING CRIMSON vuelven a la primera plana del blog por culpa de una perdida. John Wetton cerro está puerta hace unos días y hemos decidido rendirle homenaje con "USA", el fantástico directo que la banda británica grabó en suelo americano en el comienzo del Verano del 74, unos meses antes de la grabación del icónico "Red" y seis meses después de "Starless & Bible Black".

En ese momento la banda está encarnada por el homnipresente Robert Fripp a las guitarras y melotrón, Bill Bruford a la batería, el violinista David Cross que también se hará cargo de los teclados y el melotrón, y John Wetton al bajo y a la voz.

El tortuoso camino de la noche comienza con la acongojante "Larks´Tongues In Aspic Part II", abracadabrante instrumental que lleva al filo de lo imposible los instrumentos de King Crimson, con sus torrentes de melotrones descontrolados, violines chirriantes, guitarras acompasadas y desacompasadas, y el bajo berbiquí de Wetton que logra abrir orificio en el imaginario del entregado oyente.

¿Que no he dicho nada de Bruford? Memorable es la palabra.


Wetton introduce su maravillosa voz en el "Palace Theatre" con "Lament", rapidamente la banda se sacude del alma un Rock Duro progresivo a base de baterías sádicas de Bruford, bajo trepanante de Wetton y de la guitarra circular del siempre ingenioso Fripp. Wetton canta con fuerza y mala leche uno de los temas estrella de "Starless & Bible Black".

El violín de Cross acompañado de unos platillos fantasiosos y el melotrón, disparan la primera salva de fuego de "Exiles", el bucólico y afrutado "bitter" prog-rockero que Wetton canta lastimeramente, transportándonos a los Crimson de Greg Lake, aunque el tema es una de las estrellas rutilantes del genuino "Larks´Tongues In Aspic". Estupendo solo envenenado de Robert Fripp.

"Asbury Park" es el recreo para King Crimson; ese tiempo de diversión en el que los tipos de la banda ponen todos sus recursos encima del escenario para goce del personal, entroncando con la potente y portentosa "Easy Money", mítica canción de la banda con otra gozada pseudo improvisada y estribillo "comercial". Me molesta la abrupta ruptura del tema como si fuese un tema de estudio antes de los siete minutos, realmente imperdonable y que no se ha subsanado en la reedición del 30 aniversario de hace unos años.

La sensacional "21 st Century Schizoid Man",con un descomunal Bruford precede a "Fracture", auténtica bacanal esquizo progresiva, que durante once minutos lleva al oyente al límite mediante su aquelarre sónico. La melancólica "Starless" con sus cortinas de melotrones, el bajo punzante y tristón como la misma voz de Wetton, y su ruptura musical de esquemas a mitad del tema, es la carta que Fripp nos enseña de lo que será el vibrante "Red", disco que cerrará una época de King Crimson pero que abrirá de par en par las puertas del Metal Progresivo futuro.

Artimus Alistair Babayobski






miércoles, 8 de febrero de 2017

DEVIL DOGS:" SATURDAY NIGHT FEVER" 1993


¿Es posible un disco que reúna la furia del Rock & Roll precámbrico de los cincuenta, la mala hostia de los Sonics y la catarsis electrificada del Punk Rock Australiano de Radio Birdman o los Saints?

Pues si, DEVIL DOGS, que además como son neoyorkinos saben que Ramones y Dictators eran la sangre rockera que hacía caminar al Punk en la Gran Manzana, y ellos la suministran en catorce bocados de High Energy Punk Rock Garajero, que hará que te muevas aunque tengas el culo encadenado a una silla.

Que no nos despiste su título, "Saturday Night Fever" sube la temperatura corporal gracias a la electricidad que sale del jodio discarral. Aquí no hay Tonis Maneros ni hostias, solo tres tipos que no es que no te hagan prisionero, te laminan y te devoran mientras caes rendido como un sonánbulo ante unas canciones infecciosas, rabiosas y auténticas; puro y canalla Rock & Roll.

"Saturday Night Fever" transcurre a una velocidad de vértigo, sin tiempo a coger aíre, la amalgama de riffs caen como panes llovidos del cielo, mientras la base rítmica hace un trabajo sucio que trepana.

¿Disco grabado en vivo? Tal cual, con público en un estudio; amigos, borrachos que pasaban por allí, realmente no lo se, pero seguro que salieron de la grabación completamente lacerados por este auténtico martillo pilón Punk Rockero.


Estamos en el 93 y Devil Dogs son una banda que tiene el culo pelado de dejarse la piel en los escenarios de medio mundo. En España tienen una labrada reputación ganada con sudor y quilates de decibelios desparramados, el respetable que les conoce mediante Fanzines y la reputada Ruta 66 disfruta de su rockanrol.

El imperio de las bandas de Los Ángeles se ha desmoronado y el Grunge gana, pero los amantes del Punk Rock y el Garaje Rock han vivido los 80 de otra manera diferente, los 90 serán mucho más productivos; los tipos del sello norteamericano Crypt tienen a los New Bomb Turks y a los Devil Dogs como abanderados a su causa de sonidos sucios, rápidos y sudoríficos.

Los perros infernales se unen en el 89 con la obligación de convertirse en redentores del rock & roll a base de Little Richards, Standells y Dead Boys. Debutan ese año con el homónimo trabajo y en un par de primaveras abrasan los toca discos con dos de cedeses y dos mini Lp´s, nada del otro mundo, pero crudo, muy crudo y rockero.

Dan con la tecla en el 93 con este "Saturday Night Fever" producido por Kurt Bloch de los Young Fresh Fellows que los hace sonar termonucleares pero adoptando una linea melódica que les "suaviza" las malas artes Punk Rockeras de las que son hábiles trileros.

No hay piedad posible durante los catorce temas, si acaso un par de respiros más efímeros que un boca a boca en un ahogado; temas propios escupidos por la banda y covers de los Stones y de los Victims triturados para tí amigo rockero, para que lo sigas devorando con gusto, a lo canibal.



miércoles, 1 de febrero de 2017

JOE WALSH: "THE SMOKER YOU DRINK, THE PLAYER YOU GET." 1973


El riff de guitarra es definitivo, totémico. Empezar así es tocar el cielo y hacértelo tocar. Te sientes como el piloto del aeroplano de la portada, liberado por un solo riff, en éxtasis. El píano es realmente el primero que lo hace...

...me refiero al riff de "Rocky Mountain Way", se ha adelantado a Joe Walsh que inicia con esa voz nasal suya: "Spent The Last Year, Rocky Mountain Way"...
 El Blues y el Rock Duro ya no se detendrán en tu camino durante los próximos cinco minutos, en los que aún queda lo mejor...

Walsh introduce una técnica desconocida hasta ese momento que estrena para "Rocky Mountain Way", el "Talk Box". No me voy a liar a dar explicaciones, solo deciros que es un dispositivo que permite al músico que lo emplea cambiar la forma del sonido usando la boca. La novedad sale de puta madre y Walsh deslumbra utilizándolo cuando lo que esperas es un solo de guitarra.

El solo viene a renglón seguido, cuando ya se te ha quedado cara de gilipollas lo remata con un punteo rockero y pasional que es acompañado por piano, bajo y batería que han acelerado sus ritmos justo después de la sesión Talk Box, para acabar en un climax total. Un desparrame de tema que justifica todo lo que es "The Smoker You Drink, The Player You Get".

El tema es tan grandioso que la primera vez que escuchas el disco te cuesta valorarlo en su justa medida ¿Como hacerlo después de escuchar "Rocky Mountain Way"? ¿Se siente uno decepcionado? Quizás un poco...

WALSH rockeando en el 73
Pero siendo justos después de la adrenalina inicial sabes que seguir ese ritmo sería misión imposible salvo para Black Sabbath o los Deep Purple de "In Rock" por poner dos ejemplos de Rock abrupto. 
..."Books End" y "Wolf" son dos temas bucólicos, Soft Rock tirando a progresivo el primero y Folkie el segundo.

El tono se mantiene con la atmosférica "Midnight Moodies", un elegante instumental con percusión "timbalera", flauta juguetona y hábiles artimañas guitarrísticas.

El Rock se congratula de volver en "Happy Ways" y "Meadows". Ambos temas contienen clichés que se repetirán años más tarde en los Eagles cuando Walsh sea parte de la banda americana y grabe con ellos "Hotel California" y el magnífico "The Long Run". Ese tono cuasi campestre que se respira, es conseguido por una producción a medias entre Walsh y Bill Szymczyk; otro nombre ligado a la estratosférica carrera de la banda de Glen Frey y Don Healey.

"Dreams" es otra balada de esmoquin, con un ambiente a lo Supertramp donde el piano lleva la batuta. "Days Gone By" un estupendo Pop sinfónico de reminiscencias Beatles vía George Harrison y "Daydream (Prayer)" un épico medio tiempo con unos estupendos arreglos vocales con sabor Eagles que no llega a los dos minutos de duración. 

"The Smoker You Drink, The Player You Get." aunque viene rotulado junto al nombre de Joe Walsh en la cabecera del álbum, en realidad es el segundo trabajo de Barnstorm, trío compuesto por el bajista Kenny Passarelly, el batería Joe Vitale y el propio Walsh, que en este disco son cuarteto al incluir al teclista Rocke Grall; músicos que seguirán en nómina en el siguiente "So What",  junto a otros nombres entre los que estarán los Eagles Randy Meisner o Glen Frey.

Artimus Alistair Babayôbski




miércoles, 25 de enero de 2017

VINNIE VINCENT: "Adorando a ANKH WARRIOR frente al espejo" 1982-1988

Vincent Cusano, luego Vinnie Vincent, un tipo controvertido, un guitarrista controvertido. Exagerado, andrógino,excéctrico, egomaniaco, despótico...todo eso y quizás más; pero un tipo que en los 80 metió la mano en cuatro discos con alguna de las guitarras más descabelladas de la década. 


Su irrupción en KISS vino de la mano de Adam Mitchell. Llegó para suplir a un "Space Ace" que parecía irremplazable, al que sustituirá durante dos discos y una portada, ya que en la cubierta de "Creatures Of The Night" será la cara de Ace la que aparecerá junto a Stanley, Simmons y Eric Carr; que un año antes había sido el primer recambio en la alineación clásica de la banda por Peter Criss, para la gestación del controvertido y progresivo "The Elder".


Y en el año en el que nos presentaron a una naranja como mascota de nuestro único mundial como anfitriones, Simmons y Stanley deciden dar un giro a su música. No era para menos, "Unmasked" y "The Elder" habían sido sendos fracasos y la banda necesitaba una nueva jugada para pedalear junto a las nuevas Super Novas de la escena del Rock Duro que ya era Heavy Metal .

Endurecer el sonido fue una jugada acertada y crucial, y para ello Eric Carr fue determinante. El sonido que "The Fox" imprimió a los tambores de Kiss fue lo nunca escuchado hasta el momento; una especie de John Bonham metálico había transformado en Heavy a una banda de Rock desde detrás del escenario, supervitaminando a la parte rítmica y dándole propulsión a la maquinaria de la banda en directo.

Pero fue precisamente en directo donde la banda se alimentaría del nuevo espíritu que inculcarán Carr y Vincent ya que en el estudio no queda del todo claro quien tocó qué o cuando, ya que incluso hay canciones en las que no participa ni el mismísimo Gene Simmons, llegando a tocar en un corte el bajista de Toto Mike Porcaro.

Las seis cuerdas también fueron un completo kaos, y aunque Vincent pone su firma a tres temas y posiblemente sus dedos en cinco canciones, por el estudio pasaron un montón de guitarristas entre los que estaba el instrumentista de Blues y Jazz Robben Ford o Bob Kulick (Hermano de Bruce), que parece ser toca en "Rock & Roll Hell".

Nuestro protagonista se trajo de su ex banda Warrior la potente "War Machine" y deja su marca en el himno metálico "I Love It Loud", la rockera "Saint & Sinner", la vacilona "Keep Me Comin´" y la fulminante "Danger", envuelta en polémica sobre su autoría.

 Todas estas canciones pululan entre composiciones a sueldo para unos Simmons y Stanley en horas bajas en cuanto a ídeas, esas "Creatures", "Rock & Roll Hell" o "Killer", forman parte del primer disco Heavy de Kiss, en un año donde el Heavy Metal y sus fans prestarán más atención a bandas como Iron Maiden o Judas Priest.

Apunto de llegar las Navidades del 82, la banda se enfrasca en el "Creatures Tour" donde presenta a "Ankh Warrior" supliendo a "Space Ace" en una serie de conciertos a media asta salvo en el Cono Sur donde Kiss seguían levantando pasiones.

Durante la mísma, las tensiones entre los jefes de la marca y Vincent empezaron a crecer, las ansias de éste por tener más protagonismo que dos egomaniacos de la talla de Simmons y Stanley acabó con la expulsión de Vinnie, que volvería a ser repescado esta vez sí, para un disco que cambiaría la historia de la banda por diferentes motivos.




El 83 llegó con fuerza para las bandas de Metal. Quiet Riot alcanzaban el número 1 en USA con "Metal Health", Iron Maiden progresaban adecuadamente con "Piece Of Mind", los Leppard lo petaban con "Pyromania", Mötley explotaban su lado Heavy con "Shout At The Devil"...y Vinnie Vincent volvía al seno de Kiss para completar su alienación al redil metálico con "Lick It Up", el disco que nos mostraba a los Kiss sin sus pinturas de guerra; no era la única cosa que iban a revelarnos.

Vincent es junto a Carr el principal valuarte del cambio sónico del combo. Stanley adoptará un timbre más agudo a lo largo de "Lick It Up", pero serán los riffs del extrafalario Cusano y los tambores de Carr los que acentúan el virage hacia el Heavy Metal.

Vincent que participa en ocho de las diez nuevas canciones junto a Stanley y Simmons pone al servicio de la banda los acordes de quintas tan típicas del Metal como efectivas.

Desde "Exciter" que abre el disco, pasando por la homónima "Lick It Up" o las muy metálicas "Young & Wasted" y "Gimme More", Vincent hace gala de su virtud con la técnica de las quintas, desarrollando otras habilidades que lo muestan como un guitarrista innovador y perfecto para esos años ricos en pirotécnias sobre el mastil.

De todas formas, en el estudio Simmons y Stanley atan en corto las aspiraciones de un Vincent que puntea con habilidad Heavy en "Gimme More" o "Exciter", no dándole bola en el tema que titula el disco. Pese a todo en "Gimme More" suenan las guitarras y voces más Heavies de toda la década para Kiss.

CUSANO CON KISS SAQUEANDO EL LEGADO DE LA SEÑORITA PEPIS
Aunque Heavies en la nueva década, el Heavie Rock americano es radicalmente opuesto al que llega de las islas británicas, hay fuerza en la música, en los riffs de Vincent, y Carr/Simmons se muestran inflexibles tirando del carro ritmico, pero se buscan estribillos comerciales repletos de fuerza y de calado casi inmediato; lo consiguen con "Lick It Up" o con "All Hell´s Breakin´ Loose", donde los riffs de Cusano son ágiles, repetitivos, cromáticos...

No todos los temas son un desecho de virtudes, "A Million To One" es una de las más flojas, iniciando ese periplo de temas relleno que Kiss ofrecerán a lo largo de la década de los 80, en la que encadenan temas muy buenos con otros de medio pelo.

"Fits Like A Glove" y "Dance All Over Your Face" son las firmas en solitario de Gene Simmons, un par de irregulares temas con unos riffs muy rockeros de Vincent pero que no destacan . La despedida con "And On The 8Th Day" mejora pero sigue lejos de la primera mitad del disco, esas seis primeras canciones que si son casi redondas, dejando un sabor agridulce.

 Sinceramente sigo sin ver con claridad después de tantos años esa gran diferencia que no pocos ven entre "Lick It Up" o los posteriores "Animalize", "Asylum", "Crazy Nights" o incluso "Hot In The Shade", discos tan irregulares en su conjunto como este.

Durante seis meses los Kiss desmaquillados con Vincent girarán e incluso llegarán a España para tocar con Helix como teloneros. Durante la gira volverán a aparecer los problemas de Stanley y Simmons con un Vinnie Vincent empecinado en caprichos mil, entre los que estaban un camerino propio o la venta de sus guitarras después de los shows, y que acabaron con su despedida, que por cierto no fue total, ya que en la década siguiente volvería a asociar su nombre al de la banda por diferentes motivos. El concierto de Boston en Marzo del 84 puso fin a la relación 80´s de Vincent con Kiss.





Obviamente el bueno de Vinnie Vincent no iba a quedarse sentado el resto de los jodidos años 80, faltaría más. Pues bien, el amigo una vez conocido por todo Cristo forma una banda a su medida, o al menos eso va a creer él.

En un principio todo cuela, e Invasion es el proyecto y el disco donde nuestro heroe y descacharrador de mastiles va a poner toda la carne en el asador; que se preparen, todo aquello que no pudo-o-no le dejaron hacer en Kiss Stanley y Simmons en "Invasion" se multiplicará por diez mil.

"Invasion" es un homenaje totémico de Vinnie Vincent a su propio ego, un monumento monolítico "Kubrickiano" en el cual los monos son los tipos que acompañan al ex Kiss a sus píes, y él a los píes de sí mismo.

Desde el comienzo con la fastuosa "Boyz Are Gonna Rock" todo en el disco suena completamente desmadrado. Los punteos descabellados de Vincent contestándose a sí mismo entre muros y más muros de guitarras desmadradas son una constante. Punteos completamente desorbitados a lo largo y ancho de un plástico que tiene un buen número de seguidores, pero también de detractores.


No sólo el desmadre es musical, las pintas de la formación son el fiel reflejo de lo que era el Glam Metal a mediados de los 80, pero Vincent en su banda lo lleva todavía más lejos, sólo hace falta ver las fotos promocionales del álbum y ver como se las gastaban el vocalista Robert Fleischman o el bajista Dana Strum, dos tipos tan andróginos en sus vestimentas como el propio Vincent.

Fleischman que fue un efímero vocalista en Journey, también probó con Vincent en Warrior a comienzos de la década, e imagino que ya sabría a que se atenía cuando firmó contrato con el zumbado super guitar hero, el caso es que su agudísima voz nos freirá los sesos en casi todos los temas, siendo "Animal" una de las destacadas en todos los sentidos, un temazo con un final excesivo a más no poder por parte de Vinnie Vincent.

"Twisted" es otro orgiástico festin metálico de la mano de Vinnie, que toca a todo trapo entre capas de guitarras y un estribillo arrebatadoramente 80´s. Entre ella "Shot U Full Of Love" o "No Substitute" juegan con el AOR pero no se queman, lo mismo ocurre con "Do You Wanna Make Love", otra golosina ponzoñosa de Glam Metal que precede esta vez sí, al AOR en "Back On The Streets".

"Invasion" decae durante "I Wanna Be Your Victim", se levanta ligeramente con "Baby-O" y se despide con la floja "Invasion". No es la única despedida, Fleischman y su voz de pito también se irán, pero antes la banda ofrecerá su música en un tour en el cual Vincent demostrará quien lleva los galones y como se las gasta como lider e icono de una banda de culto a su propio ser.



Para no pocos "All Systems Go" es el mejor trabajo de Invasion. Si no fuera porque aniquila toda la fuerza, la locura, el desmadre y la sinrazón sónica del debut, estarían en lo cierto. El caso es que los capos del sello intentaron domar de la manera que fuese los desmadres de Cusano y en parte aplacan casi al 90% la locura del debut logrando lobomotizar al propio Vincent que produce las doce nuevas canciones con Dana Strum.

La disquera intenta con la inclusion de Mark Slaughter como vocalista dividir las fuerzas del combo, algo que consigue en la gira del álbum, donde Cusano se vuelve más insoportable que nunca y acaba con la disolución de la banda lo que lleva a  Mark y Dana formar los super ventas Slaugther.

El disco en sí es un batiburrillo de lo que se cocía y servía a finales de los 80 siguiendo el dictado de las discográficas y de la todo poderosa MTV. La imagen sigue siendo la referencia y las guitarras suenan más inofensivas que en el debut.

Realmente Mark Slaughter hace que pocas cosas cambien en canciones como "Ashes To Ashes" o "Love Kills", donde su chillona voz alcanza agudos similares a los de Fleischman, aunque hay una diferencia en la busqueda de tonos más accesibles para el oído del personal.

Con "All Systems Go" se cierra la etapa en la que Vinnie Vincent o Vincent John Cusano alcanzó cierta relevancia dentro del Rock Duro y el Heavy Metal, apareciendo en los 90 bajo el abrigo nuevamente de los Kiss y desapareciendo posteriormente y hasta la actualidad.

El Hijo de Ron Keel



miércoles, 18 de enero de 2017

FRIJID PINK "DEFROSTED" 1970: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 17


Detroit es un hervidero de bandas a finales de los 60: Alice Cooper y su banda, MC5, The Stooges, Los Amboy Dukes con Ted Nugent a la cabeza...

Todos ellos dan calor al frío lago Michigan y sus alrededores; las guitarras queman, los riffs achicharran, las ideas políticas afloran y algunas de estas bandas las escupen a un público con ganas de revolución en los US de la guerra de Vietnam.

Frijid Pink, con este rarísimo nombre tenemos a un cuarteto que también emerge de la castigada ciudad del motor. Su música es prima hermana del encantador y maligno sonido que emana de las guitarras de Wayne Kramer y Fred Sonic Smith en "Kick Out The Jams"; de las lacerantes melodías que esputa Rob Tyner en "Ramblin´Rose". El nexo de unión es el mísmo, Detroit Rock City, todos vienen de la Psicodélia rockera de mediados y finales de los 60, pero ambos grupos lo expresan de una forma distinta.

El debut de Frijid Pink es variado, vive bajo el paraguas de las muchas tendencias musicales de su momento. Una oportuna versión del "House Of The Rising Sun" les saca del anonimato, el disco alcanzará el millón de copias vendidas, todo un hito sin duda.

Para el segundo trabajo la banda se afianza con Tom Beaudry al bajo, Rich Stevers a la batería, Gary Thompson a las guitarras y Kelly Green a la voz. También llega el momento de definir el sonido y la dirección a seguir para un segundo disco que debe de estar a la altura del debut.

PSYCHEDELIC HEAVY BLUES
"Defrosted" presenta a los cuatro miembros de la banda en portada, huyendo del anonimato "Hippy" rosado del debut. Cuatro jóvenes melenudos con ropaje Glam posan divertidos dentro de un cubo de hielo gigante, cubo que espera poder derretirse a base de riffs duros de guitarras, de los rítmos calientes que trae el incipiente Rock duro de finales de los 60, el de los Led Zeppelin ( para los que han abierto en una de sus visitas a la costa este) o el de Grand Funk, otra banda de una ciudad con un clima áspero y rockero como el de Detroit.

El Rock duro Heavy y Proto Heavy Metal enganchado al Blues Rock irradia con fuerza desde "Black Lace", un tema que enseña a los MC5 cual sería su dirección de haber apostado por el Heavy Rock.

"Pain In My Heart" también pugna por los sonidos asperos de alto minutaje y "Sloony" nos muestra un descarnado instrumental Heavy Rockero con la guitarra de Gary Thompson punteando con habilidad, haciendo de Ted Nugent, con la agresividad de esa nueva encarnación malévola que los riffs han ido esculpiendo para el Blues duro desde Hendrix, Beck, Clapton hasta Page.

"I´M Movin´" es puro Detroit en su letra y en su música High Energy a la MC5, que también se aparecen fantasmalmente en la blues "I Haven´t Got The Time", donde la imposible fusión Zeppelin/MC5 aflora.

La fántastica "Sing A Song For Freedom" nació para ser un himno,las guitarras tuestan a fuego lento un Rock duro melódico y hippy que contiene unos riffs tan sensacionales como el chorus. Desgraciadamente no obtuvo repercusión, tampoco "I´ll Never Be Lonely", Blues aspero que recuerda a Janis Joplin y que se erige como una de las grandes canciones de un segundo disco para Frijid Pink que fue magnífico sí, pero que dejó a la banda relegada en una segunda fila de la cual ya no saldría nunca.


miércoles, 11 de enero de 2017

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS: "SHAKE BREAK!" 1995


Rock And Roll auténtico, no busques otra cosa cuando veas la portada del disco reflejada en esta reseña. ESPERA, LEE ESTO EN ALTO, RNR AUTÉNTICO. AHORA VETE A LA TIENDA QUE TE SUMINISTRA MATERIAL Y COMPRA O MUERE!!!

THE SWINGIN´ NECKBREAKERS desde mediados de los 90 son unas máquinas convulsivas de esas tres palabras que por separado no significan nada pero al unirlas lo son todo. Tres palabras para tres tipos, dos hermanos, John y Tom, de apellidos Jorgensen (batería y bajo respectivamente) y un guitarrista al que llaman "Sahggy" (está claro el porqué al verle) .

El trío se formó en New Jersey y debutaron con "Live For Buzz" en el 93 cuando Alice In Chains o Pearl Jam dominaban el patio rockero y abusaban de las bandas Hair. Los grupos peleones de Rock garajero como The Cynics, Lyres o The Swingin´ Neckbreakers no se dejaban intimidar por las huestes del Grunge, y lo único que les importaba que oliese a Seattle eran los discos de los Sonics.

Aunque muchas de las bandas de su tiempo y estilo practicaban un estilo garajero "Lo-Fi" mega sucio, estos tipos eran mucho más refinados en su manera de patear culos; hasta para eso había que tener clase. Quiero decir con esto que discos como "Shake Break!" son los primos robustos de los trabajos de los Fleshtones o The Woggles, aunque estos últimos estarían bastante cerca.

SHAGGY y los sabuesos hermanos Jorgensen
La portada del disco ya transmite Rock N Roll, Garaje e incluso Surf-Rock. Quitemos de la lista esto último, e incluso lo penúltimo; y digamos claramente que "Shake Break!" es una bomba de relojería rockanrolera que detona quince veces en total. 

De las quince, hay siete proyectiles ajenos a la banda pertenecientes al circuito clásico del Rock entre las que destaca una corrosiva versión del "I Wanna Be Your Driver" del maestro Chuck Berry y "Brown-Eyed Girl" de los hermanos Fogerty. 

Como buenos amantes de sonidos de mediados de los 60, también tienen un hueco para el Power Pop en la portentosa "Action Kid" que abre la cara B y la Flamin´Groovie setentera "You´re Gonna Make Me".

 El resto, abrasivas composiciones que se embadurnan hasta el tuétano de Little Richards, pasándose por la piedra el catálogo completo de la serie "Peebles", los Sonics y demás luminarias del Northwest garajero americano, con salvajadas como "The Girl Can´t Help It" que harían levitar hasta tipos que llevan un siglo criando malvas.